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  • La aventura pictórica y filosófica de Kasimir Malévich

    La aventura pictórica y filosófica de Kasimir Malévich

     

    Jean-Claude Marcadé

    Kasimir Malévich nació en Kiev, Ucrania, en el seno de una familia mitad polaca mitad ucraniana, y fue bautizado en la iglesia católica de la ciudad[1]. El artista destacó en sus escritos autobiográficos la influencia indeleble que la naturaleza ucraniana[2] había ejercido sobre él. El arte naif que empleaban los campesinos para decorar las khaty (casas populares de Ucrania), los pyssanky (huevos pintados) y los iconos, considerados «la forma superior del arte campesino», constituyó su primera academia «silvestre»[3].

    Entre 1896 y 1905 el pintor en ciernes reside en Kursk, Rusia, donde, con un grupo de artistas aficionados, dedica sus ratos de ocio a una serie de estudios que, según sus propias palabras, evolucionan desde el realismo inspirado en el pintor de género ucraniano Mykola Pymonenko (1862-1912) y sobre todo en Repin (1844-1930), el artista más importante del movimiento realista comprometido de los Ambulantes, hacia el impresionismo. Este período de formación, que se prolongará hasta 1910, nos es prácticamente desconocido. Sólo sabemos que a partir de 1905 Malévich se instala definitivamente en Moscú, donde se inicia profesionalmente en la técnica pictórica en el taller de Fiodor Roehrberg, pintor originario de Kiev. Se entrega entonces al impresionismo y pinta directamente de la naturaleza (como Larionov en aquellos años[4]): «Me gustaba mucho la naturaleza en primavera, en abril y a principios de mayo. Ya no estudiaba y trabajaba en un manzanar, cerca de una casita que había alquilado por doce rublos al mes. Este jardín era mi verdadero taller»[5]. Malévich es contundente: el impresionismo le enseñó que «lo esencial no era pintar fenómenos u objetos al detalle, sino que residía en una factura (o una textura) pictórica pura, y en la única relación de toda mi energía con los fenómenos, con la cualidad pictórica que poseían. Toda mi obra se asemejaba a la de un tejedor que elabora una tela con una textura sorprendentemente pura»[6].

    Malévich permanecerá fiel a esta base impresionista a lo largo de toda su carrera, incluso en los estilos en principio más alejados, surgidos de las lecciones del arte geométrico de Cézanne entre 1912 y 1914 (gusto por los degradados, por las luminiscencias en contraste con zonas sombreadas), incluso cuando aborde el suprematismo, donde la textura blanca de los fondos está animada por los surcos ondulados que traza el pincel en su vaivén.

    Uno de los escasos ejemplos de arte impresionista de esta época inicial, que Malévich se llevó consigo a Berlín, es La mujer del periódico (hoy en el Stedelijk Museum, Amsterdam[7]), pintado hacia 1905-1906 cuando frecuentaba el taller de Roehrberg, su primera verdadera escuela de aprendizaje. Tenía veintiséis años. El periódico que el personaje femenino tiene sobre sus rodillas lleva escrito en cirílico el título «Kursk» (que corresponde sin duda a las primeras letras del periódico Kurskiyé Gubernskiyé Viédomosti [Noticias del Gobierno de Kursk]). El pintor contó que la ciudad de Kursk, adonde había llegado en 1896 procedente de Kiev para trabajar en una compañía ferroviaria, ocupaba un «lugar destacado» en su biografía[8]. Pinta como aficionado fuera de las horas de trabajo, crea un círculo artístico en el que se integran compatriotas ucranianos como los pintores Loboda o Kvachevski («Ambos éramos ucranianos»[9]). No queda rastro alguno de esta época en la que afirmaba hallarse bajo la influencia del realismo de los Ambulantes Chichkin y Repin. En 1906 le influye sobre todo Monet, cuya obra pudo contemplar en la Colección Shchukin en Moscú (en un texto sobrecogedor relata la impresión que le produjeron las dos Catedrales de Rouen [mañana y atardecer]). Para él, Monet «hace crecer la pintura que se alza sobre los muros de la catedral. No eran las luces y las sombras su principal objetivo, sino la pintura que se encontraba en la sombra y en la luz»[10]. Si esta influencia es particularmente sorprendente en La iglesia de la Colección Costakis (Museo de Arte Moderno de Tesalónica[11]) o en los dos Paisajes del Museo Estatal Ruso de San Petersburgo[12], en La mujer del periódico de Amsterdam ésta se conjuga en connivencia con la poética de Bonnard. Los toques impresionistas juegan con las unidades coloreadas del mantel blanco, de la blusa y la falda rosa y malva del personaje y del objeto que pende del árbol con amplias pinceladas que dan lugar a relaciones cromáticas audaces («los súbitos estallidos de un color franco» en Bonnard): «Algo a lo que llamábamos luz se ha convertido en algo tan estanco como cualquier material»[13].

    A estos años de tanteo (1905-1909) pertenece una serie de dibujos y gouaches, muy parecidos a bocetos de taller (retratos, paisajes, viñetas decorativas), que oscilan entre el realismo, la caricatura, el primitivismo, el simbolismo y el Art Nouveau. Hasta 1910-1911 Malévich se nutre de una inspiración simbolista, tomando prestados los temas literarios y las formas estilizadas comunes a los artistas de Mir Iskusstva (El Mundo del Arte) de San Petersburgo o de la Rosa Azul de Moscú. Expone en varias ocasiones (1907, 1908, 1909) en la Asociación de Artistas de Moscú, donde coincide con figuras de vanguardia como Kandinsky, Larionov, Burliuk o Morgunov.

    Sabemos que tras su participación en el Primer Salón de Moscú, en 1911[14], no volvió a exhibir en vida sus obras de estilo simbolista o «moderno» (en Rusia se denomina «estilo moderno» a lo que en otros lugares se conoce como Art Nouveau, Jugendstil, Secessionstil o Modern Style [N. T.: modernismo en España]). Por aquel entonces, las había agrupado en tres ciclos: «Serie de los amarillos», «Serie de los blancos» y «Serie de los rojos». Léase, tres variantes estilísticas del simbolismo ruso entre 1900 y 1910: un estilo que mezclaba la estética nabi con las de Carrière, Whistler, Vrubel y Borisov-Musatov[15]; un estilo francamente «moderno», surgido sobre todo del movimiento peterburgués del Mundo del Arte, y un estilo primitivista-fauvista.

    La primera exhibición documentada de obras simbolistas del artista tuvo lugar en la XVIª Exposición de la Asociación de Artistas de Moscú, en 1908. Se trata de las aguadas El triunfo del cielo y La oración (ambas en el Museo Estatal Ruso), caracterizadas por la tendencia a la monocromía amarilla. Si por su espíritu místico-esotérico se las puede relacionar con las obras de los pintores de la Rosa Azul que destacan en la escena artística moscovita entre 1904 y 1907, la elección del fondo amarillo-oro constituye un desafío a este movimiento y expresa la voluntad de distanciarse de él. Por otra parte, no se trata de una elección inocente, como se descubre en el Primer Salón de Moscú, en 1911, en el que el artista polaco-ucraniano-ruso pone punto final a su aventura simbolista, de la que ya se ha alejado con sus envíos al primer Valet de Carreau de 1910-1911 en Moscú y a la Unión de la Juventud de San Petersburgo en los meses de abril y mayo de 1911, en los que ya despunta un poderoso estilo primitivista fauvista. Es en el Primer Salón de Moscú donde expone las series amarillas, blancas y rojas antes mencionadas.

    Lo realmente importante aquí es el «movimiento del color», que tiene su origen en el impresionismo, pero que se amolda a estructuras estilísticas distintas en cada una de las tres series. En la «Serie de los amarillos», nos hallamos ante el estilo simbolista original, predominante en los pintores de la Rosa Azul. En la «Serie de los blancos», nos las vemos con el Art Nouveau que domina en el Mundo del Arte. Finalmente, en la «Serie de los rojos», encontramos un estilo primitivista fauvista en el que está presente una iconografía de tipo simbolista.

    La «Serie de los amarillos» es un buen ejemplo de estilo simbolista. El elemento vegetal se halla omnipresente en todas las obras que la integran. Ya no nos encontramos ante una naturaleza de tipo impresionista (la reproducción directa), sino ante un paisaje imaginario, una síntesis simbólica de una vegetación universal, de un crecimiento universal cuyo ritmo coloreado y formal revela la pintura; la tradición de los nabis se replantea a la luz de la estética del Extremo Oriente. Por otro lado, este color amarillo dominante que explica por qué Malévich no fue aceptado en la Rosa Azul, este color que tiene una fuerte consonancia budista, es también un analogon (equivalente) pictórico de la luz solar, pero de la luz de un sol interior que irradia todo el espacio, que surge de todas partes, sin generar claroscuros, sin proyectar sombras. El amarillo se diluye en dorados, en enrojecimientos. Se trata de un espacio icónico, pero no en el sentido de un icono ortodoxo litúrgico, sino más bien en el de un lienzo al cual le habría sido otorgado el estatuto de imagen esencial, no mimética, de la realidad sensible, que alcanzara el corazón de la realidad mundana, puesto que se alimentaría de las raíces de las apariencias. Conjugar elementos plásticos o conceptuales provenientes de iconos y del arte del Extremo Oriente constituye una síntesis profundamente original con respecto a la tradición francesa, y en particular con la síntesis cristiano-budista lograda por Odilon Redon. Los Cristos de Redon tienen el rostro pensativo, recuerdan al de Buda (suponen un precedente de las magníficas Santas Faces de Cristo de Jawlensky). Se ha destacado a menudo este elemento extremo oriental, sobre todo japonizante, en las obras de Redon, y es una de las filiaciones que habría que buscar en la «Serie de los amarillos» de Malévich. Igualmente, la envoltura floral, los personajes inmersos en una vegetación matizada y lujuriante, forma parte de la herencia de Redon, cuya deuda con Rodolfo Bresdin es bien conocida (Théodore de Banville señaló el carácter cósmico del paso de la planta al mundo animal en la obra de Bresdin: «La transición entre la vida vegetal y la animal se nos escapa al igual que ocurre entre la vida animal y la divina».

    Hay que puntualizar que Malévich procedía de una cultura pictórica marcada, entre los siglos xix y xx, por Vrubel. En las obras de Vrubel, los personajes despuntan, emanan de parterres floridos. Malévich lleva el panteísmo, ya muy presente en Redon o en Vrubel, a su máxima intensidad. Esta fusión de seres y del florecimiento del mundo se manifiesta particularmente en Estudio para un fresco, que representa un «bosque sagrado»[16] y que debió de ser una de las tres obras expuestas en 1911 en la «Serie de amarillos» con el título de «Santos». En mi opinión, las otras dos obras a las que podría aplicarse esta denominación son El triunfo del cielo[17] y Autorretrato[18].

    El «bosque sagrado» está en la línea de Redon en lo que respecta al estilo, y en la de los nabis, sobre todo de Maurice Denis, en lo relativo al espíritu. Esta aguada representa una patética escena semejante a la de los discípulos de Cristo en los «descendimientos». El cuerpo inerte emerge de la floración y su cabeza se pierde entre los troncos esbeltos de árboles no reales, «simbólicos». Recordemos lo que Mariana Werefkin (Marianna Vladimirovna Veriovkina) escribió a principios de la década de 1910: «El objeto “árbol” no existe, pero la palabra “árbol” sí existe y a ella va unido el concepto de algo que no existe […]. Hay un árbol, y otro, y otro, pero el árbol en sí no existe. Existe empero la palabra “árbol”, y es el símbolo de todo lo que se asemeja a un árbol»[19].

    El triunfo del cielo es un ejemplo paradigmático del panteísmo pictórico de Malévich, en general próximo al de los simbolistas rusos. Una divinidad —Buda y Cristo a la vez— forma un árbol-cosmos; la divinidad que abarca el cosmos transfigurado es sustituida en la iconografía plástica ucraniana por el tema del Árbol de la Vida como elemento central del cuadro (por ejemplo en Árbol y dríadas, de la antigua Colección N. Manoukian) y por la Virgen de la Misericordiaque acoge a la humanidad bajo su manto, un tema también presente en los iconos ucranianos. Se observa también el sincretismo de la sinaxis (reunión) de los santos en los iconos ortodoxos con el tema de los mil budas, por ejemplo en el arte de Extremo Oriente, caracterizado por el ritmo de los nimbos. En cuanto al Autorretrato, muestra al personaje emergiendo de ramificaciones arborescentes y de la sinaxis de los «elegidos». Veremos que en la «Serie de los rojos» serán las escenas eróticas las que rondarán al pintor. Recolección de fruta, en la antigua Colección Khardjiev, parece un «bosque sagrado». Exhibida en la XVIIª Exposición de la Asociación de Artistas de Moscú, en 1909-1910, su iconografía nos permite descubrir una tendencia filosófico-esotérica en la línea de los nabis, sobre todo de Maurice Denis, quien, precisamente en 1909 se había trasladado a Moscú para instalar los paneles decorativos de La historia de Psique en el palacete del mecenas y coleccionista Morozov; la realización pictórica de la obra, por el contrario, revela un trazo primitivista, una monocromía y una poética floral en la línea de Redon. La oración está mucho más imbuida del «estilo moderno», en particular las ondas del pelo de la figura, que actúan como una metonimia de la cabeza sumida en la meditación; pero la tendencia a la monocromía, el espíritu panteísta de la unión del hombre inmerso en la naturaleza se nutren del mismo simbolismo que las demás obras de la “Serie de los amarillos”.

    En la «Serie de los blancos», por el contrario, nos hallamos ante una estética más próxima al movimiento peterburgués del Mundo del Arte, como, por ejemplo, en Bodas y Sociedad pornográfica con sombreros de copa (Museo Ludwig de Colonia), Descanso. Sociedad con sombreros de copa (Museo Estatal Ruso), Ciudad pequeña (Museo Nacional Radishchev de Saratov) o Sociedad en un parque[20] (antigua Colección Khardjiev). El estilo de la «Serie de los blancos» recuerda a la estética gráfica «secesionista» del Mundo del Arte. Los temas, tratados con ironía y sarcasmo, proceden de la vida contemporánea e incluyen situaciones triviales (el hombre que orina en Descanso. Sociedad con sombreros de copa), próximas a las del «arte de izquierdas» ruso que empezaba a mostrarse por aquellas fechas en exposiciones como «Stephanos-Vienok-La Guirlande», de 1907-1908.

    El Árbol preside el centro de la acuarela inacabada Sociedad pornográfica con sombrero de copa; se yergue a la orilla del «río de la vida» (el «paso del agua» como en el Jardín de las delicias del Bosco), tal como lo describe el último capítulo del Apocalipsis. El misticismo de Malévich se inscribe en la atmósfera general de la Rusia de la época, en la que imperan las ansias religiosas, teosóficas, antroposóficas, esotéricas, incluso ocultistas.

    Obras cargadas de simbolismo, pero que apuntan claramente hacia el primitivismo fauvista, conforman la «Serie de los rojos». Entre los amarillos y los rojos, una obra de transición, Epitaphios, en la Galería Tretiakov. Se trata de un Santo Sudario, en eslavo Plachtchanitsa, una tabla pintada que representa el cuerpo de Cristo, que se expone y es venerada en la Iglesia ortodoxa el Viernes Santo. Malévich transforma el tema tradicional en una imagen más bien próxima a modelos budistas, si bien la iconografía se inspira directamente en los trabajos de Vrubel para la iglesia de San Cirilo de Alejandría, en Kiev, en los años 1880. Una vez más destaca la floración universal que envuelve el cuerpo.

    El rojo domina el gouache Árboles y dríadas. Nos hallamos en este caso ante una síntesis de la tradición griega, la tradición bíblica del Árbol de la Vida y la del «árbol de las iluminaciones» característica de Extremo Oriente. El misterio del cosmos se manifiesta en la unión de los principios masculino (el árbol-falo) y femenino (la matriz en el centro del árbol). Al igual que en el arte budista, lo sagrado es al mismo tiempo místico y está impregnado de erotismo catártico. El contraste entre el rojo y el verde es típico del arte tibetano antiguo.

    El Autorretrato de la Galería Tretiakov está impregnado del mundo nabi. Mientras que el mundo de la santidad rondaba el Autorretrato de la «Serie de los amarillos», aquí el artista aparece rodeado por un enjambre de mujeres desnudas, en diversas posturas. Su mirada, como ocurre casi siempre en sus retratos, no se dirige hacia ningún lugar concreto; aquejado por un leve estrabismo, el artista mira hacia el interior.

    Así pues, Malévich pagó su tributo al simbolismo más puro durante tres o cuatro años; y no se trata de un «error de juventud», pese a que el fundador del suprematismo será un enconado detractor del simbolismo ilusionista y descriptivo. Toda la obra de Malévich bebe de las fuentes si no del simbolismo (entre 1907 y 1911) cuando menos de lo simbólico, entendido como revelación de la pura sensación del mundo a través de los colores en su quintaesencia en el sin-objeto suprematista e incluso en el retorno post-suprematista a la figura.

    A partir de 1910 la obra de Malévich experimenta un cambio. El artista participa en la primera exposición en Moscú del Valet de Carreau (Sota de Diamantes), un círculo de pintores divididos entre el cezannismo de Piotr Konchalovski, Ilia Machkov o Aristark Lentulov, y el neoprimitivismo de Mijail Larionov y de Natalia Goncharova, que pretendía recuperar las fuentes del arte popular nacional[21]. Malévich trabaja por aquel entonces en grandes gouaches que denotan la influencia de Goncharova, pero también la de Gauguin, Matisse, Picasso y Braque (había tenido la oportunidad de contemplar obras de los pintores vanguardistas franceses en los salones del Toisón de Oro, en Moscú, en 1908 y 1909, y en las colecciones de los marchantes moscovitas Iván Morozov y Serguei Shchukin[22]).

    El conjunto, que incluye los dos Autorretratos del Museo Estatal Ruso y de la Galería Tretiakov, y el ciclo del Stedelijk Museum de Amsterdam —Bañista, Los enceradores de suelos, El pedicuro (en los baños), Hombre llevando un saco, Jardinero, En el bulevar—, es único por su ejecución y su gama de colores. Guy Habasque fue uno de los primeros críticos que valoró estos gouaches en su justa medida y demostró que, a partir de este momento, el artista se había liberado de todas sus dudas anteriores: «El tema ahora es sólo un pretexto, un punto de partida, el soporte de una composición ante todo plástica. Utiliza el color de manera totalmente instintiva y con una fuerza brutal e incluso casi agresiva. Los colores dominantes son cálidos, al parecer con una preferencia por el rojo, por los tonos intensos y saturados. El dibujo, voluntariamente esquemático y muy marcado, sigue siendo realista, pero adopta un rol esencialmente rítmico. No hay líneas rectas, en efecto, sino amplias curvas que se oponen asimétricamente y recorren el cuadro en toda su extensión»[23].

    No insistiré en las filiaciones «cezannianas», «matissianas» y «picassianas», transformadas por la estructura primitivista de las que ya he hablado en otras ocasiones.[24] Como es sabido, el neoprimitivismo ruso se dio a conocer en el III Salón de del Toisón de Oro en Moscú, en 1909[25], siendo Larionov y Goncharova sus principales artífices. El neoprimitivismo suponía el renacimiento de la frescura naif, el dinamismo y el vigoroso esquematismo de los grabados populares rusos (lubok), de los rótulos, de los moldes de pastelería, de los juguetes, etc. La desintelectualización de la pintura se conjugaba con una desintelectualización de los temas. En 1911-1912, Malevitch sigue la estela de Larionov y sobre todo de Goncharova, de la que toma prestados los amplios contornos y los colores lisos a lo Gauguin, la rudeza de las líneas y el hieratismo bizantino, en particular en el dibujo de los ojos. Los había seguido en su escisión de los «cezannianos» rusos del Valet de Carreau en 1911 y participará enteramente en la aventura del neoprimitivismo. Con el grupo de Larionov expone sus gouaches en la Unión de la Juventud de San Petersburgo, en abril de 1911, y en el Oslinyi Khvost (Rabo del Asno) en Moscú, en marzo de 1912[26].

    Si bien Larionov fue el detonante, no sólo en el caso de Malévich sino en todos los innovadores rusos de los años 1910, parece que fue Goncharova quien más influyó en el autor de Portadora de cubos (Stedelijk Museum, Amsterdam) para encontrar su propio camino. Nikolai Khardjiev transcribe: «Natalia Goncharova y yo trabajábamos sobre todo en el ámbito de la vida social. Cada una de nuestras obras tenía un contenido: nuestros personajes, pese a estar representados a la manera primitivista, respondían a un ámbito social. Ahí radicaba nuestro desacuerdo de principios con el Valet de Carreau, cuya línea se remontaba a Cézanne»[27].

    Las obras de Malévich eran tan originales y tan diferentes de las de los demás neoprimitivistas rusos, y esta diferencia se incrementó tanto a medida que la producción del artista se enriquecía con nuevas propuestas plásticas, que la ruptura con el grupo de Larionov se produjo al año siguiente, en 1913. En una recopilación de textos editada por este último Varsanofii Parkine (seudónimo del poeta Valentin Parnakh) escribe: «K. Malévich cubre una pared con amplias acuarelas de colores chillones, embadurnados, de figuras insípidas, carentes de expresión, con este estilo polaco sin valor tan abundante en las obras de Vrubel».[28]

    En realidad, los charcos coloreados que «embadurnan» las superficies pintadas constituyen lo pictórico como tal: las «manchas de color se mueven» y «crecen infinitamente»[29] formando «avalanchas de tonos» surgidos de la mente en ebullición del pintor[30].

    Entre 1911 y 1913 Malévich elabora sin duda el ciclo más impresionante que jamás se haya dedicado a la vida campesina; en él ocupa un lugar privilegiado la representación popular de la vida religiosa ortodoxa[31]. El artista aúna el esquematismo y el laconismo naïf del neoprimitivismo con los principios del precubismo «cezanniano» (tratamiento estereométrico de las formas y construcción no ilusionista del espacio). La siega del centeno, El leñador, Rostro de una joven campesina (Stedelijk Museum, Amsterdam), Mañana en el campo después de la tormenta (Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York) son el resultado de la puesta en práctica del célebre precepto de Cézanne en la carta que envía a Emile Bernard el 15 de abril de 1904: «Reproducir la naturaleza mediante el cilindro, la esfera, el cono, todo dispuesto en perspectiva […]. Para nosotros, los hombres, la naturaleza es más profunda que en su superficie». Sabemos la fortuna que esta declaración tuvo entre los pintores cubistas. Podemos decir que la interpretación que de ella hace Malévich es totalmente original respecto a la de los pintores franceses con la que algunos críticos la han querido comparar (las obras de Picasso y de Braque de 1907-1909 o los Desnudos en el bosque[o Leñadores] [1910] de Léger). Lo que, en 1911, Louis Vauxcelles denominó «tubismo» de Léger, no guarda sino una relación superficial con los elementos iconográficos que intervienen en la estructura de los cuadros de Malévich en 1912. La diferencia capital entre el pintor ruso y los pintores franceses reside en que el primero parte de una estructura de base primitivista, la del lubok, el rótulo de tienda, el icono, en tanto que los franceses añaden elementos procedentes de las artes primitivas a una estructura de base «civilizada», «cezanniana». Por tanto, el pintor ruso emprende el camino inverso al de los pintores franceses.

    Sin embargo, si bien Malévich mantuvo la estructura de base de sus cuadros primitivistas anteriores, también aplicó a pies juntillas el principio «cezanniano» de la simplificación cilíndrica, esférica y cónica, dando lugar a una mutación iconográfica total. Pese a que los contornos de los personajes, los objetos, los motivos paisajísticos son perfectamente reconoscibles, nos hallamos, de hecho, ante un nuevo realismo, que el pintor calificó de «transmental» (zaumnyi). En efecto, si bien los elementos de referencia (campesinos, cubos, hachas, casas, troncos, haces, gestos) no presentan ninguna ambigüedad semántica y semiótica, su representación en el lienzo ya no responde a las leyes del «sentido común» y de la lógica visual, sino a las de la «creación intuitiva», más allá del sentido común y de la lógica. Oponiendo la razón, que desarrolla lógicamente formas utilitarias para el uso cotidiano, a la intuición, como manifestación del subconsciente, el pintor escribe: «La creación intuitiva es subconsciente y no tiene un objetivo ni una respuesta concreta […] El sentimiento intuitivo ha encontrado una nueva belleza en los objetos: la energía de las disonancias resultante del encuentro de dos formas»[32]. Y añade: «La forma intuitiva debe salir de la nada»[33].

    La gama de colores utilizada distingue totalmente al autor de Recolección  del centeno de los artistas franceses de su época. Alrededor de 1910, Braque y Picasso habían reducido su paleta a unos pocos ocres, marrones, grises y negros. El pintor ruso, por el contrario, heredero de una tradición eslava de arte popular multicolor (particularmente en su Ucrania natal), cubre los elementos geométricos de sus cuadros con toda suerte de matices rojos, rosas, naranjas, bermellones, azules de Prusia, verdes, índigos, malvas, blancos y negros. Un verdadero universo del color que, pese a ser aplicado con determinación y energía, se mantiene en una vibración constante que integra, como ya hemos destacado, la herencia impresionista merced a degradados sutiles y al juego de luces y sombras. A su vez, genera un contraste vigoroso entre la rigidez sacra y estática de los gestos, fijados en la inmovilidad del instante, y los deslizamientos, los desplazamientos dinámicos de los volúmenes geométricos ensamblados como las ruedas de una máquina, recubiertos con pintura metalizada. Es la primera síntesis del cubismo y el futurismo.

    Hasta 1913 Malévich se mantiene fiel a la figura, cuyo contorno primitivista de base mantiene, sin cesar de interpretarlo en diferentes estilos. Se entiende a la perfección cómo pudo pasar en unos meses del «realismo transmental» (Retrato perfeccionado de Ivan Vass. Kliunkov [Museo Estatal Ruso]) a lo que denominó «realismo cubofuturista» (Retrato de Matiuchin [Galería Tretiakov]). En los dibujos para el retrato de Matiuchin, así como en el lienzo, la legibilidad de la representación se oscurece al máximo. Aquí y allá aparecen elementos decorativos (un fragmento de cráneo, un teclado, partes de un piano, etc.), pero su distribución ya no se corresponde con ninguna figuración «reconocible». Nos hallamos ante un equivalente semiótico, un sistema de signos dispuestos únicamente en función de las leyes internas del cuadro. Estamos en pleno cubofuturismo, pues la estructura sólidamente construida se fusiona con la interpenetración de los objetos y del hombre (según los principios y la práctica del futurismo italiano, en concreto de Boccioni y de Balla hacia 1912).

    El año 1913 es especialmente fecundo para Malévich. Con los poetas y teóricos del futurismo ruso Velimir Khlebnikov y Alexei Kruchenij, trabaja en las recopilaciones litografiadas Los tres (Troïé) y Juego en el infierno (Igra v adu). Su concepción del espectáculo Victoria sobre el sol, una ópera de Matiuchin basada en un prólogo de Khlebnikov y un libreto de Kruchenij, en diciembre de 1913, marca un punto de inflexión en la evolución de las artes del siglo xx. Desde el punto de vista escénico es el primer espectáculo cubista del mundo, y es también la primera obra teatral enteramente futurista. En definitiva, supone, para Malévich, la primera etapa hacia el suprematismo. Dice al respecto el poeta Benedikt Livchits: «En los límites de la caja escénica, la estereometría pictórica nacía por vez primera; un sistema rígido de volúmenes reducía a la mínima expresión los elementos del azar impuesto desde el exterior por el movimiento de los cuerpos humanos. Los haces de los faros fragmentaban estos cuerpos, que perdían alternativamente brazos, piernas, la cabeza, ya que para Malévich no eran sino cuerpos geométricos sometidos a la descomposición en elementos y a la completa desagregación en el espacio pictórico. La única realidad existente era la forma abstracta que había engullido, sin dejar nada, toda la vanidad mundana de Lucifer»[34]. También en los bocetos de Victoria sobre el solaparece por vez primera el «cuadrado negro», en concreto en el apunte del personaje del Enterrador, cuyo cuerpo forma un cuadrado[35]. Este «embrión de todas las posibilidades»[36] culminará en 1915 en el «suprematismo de la pintura». En las telas de 1913-1914, las superficies cuadrangulares invaden el espacio. Pero triunfa el «alogismo» —una nueva denominación de la «transmentalidad» (zaum) con la que calificó sus obras de 1912. A principios de 1913 escribe a Matiuchin: «Hemos llegado al rechazo del sentido y de la lógica de la antigua razón, pero tenemos que esforzarnos en conocer el sentido y la lógica de la nueva razón que se ha manifestado, el más allá de la razón si se quiere; comparativamente, hemos llegado a la transmentalidad (zaumnost´) […] Empiezo a entender que en lo transmental también rige una ley estricta que justifica el derecho a la existencia de los cuadros»[37]. El triunfo del «alogismo» en las pinturas de Malévich en 1913-1914 se confirma en una serie de obras que podríamos denominar «programáticas». La pintura pierde definitivamente su estatuto de representación del mundo sensible gracias a un «gesto» que introduce el absurdo. Así, en Vaca y violín (Museo Estatal Ruso) una vaca destruye la imagen del violín, el objeto figurativo por excelencia del cubismo; una cuchara de madera auténtica aparecía encolada en el sombrero de Uninglés en Moscú (Stedelijk Museum), confrontando de manera irónica el objeto material, útil, con lo pintado; una reproducción de la Gioconda pegada y tachada con dos cruces en Eclipse parcial con Mona Lisa (antigua Colección Leporskaia) reduce este eidolon de la expresión figurativa del arte del Renacimiento a un objeto de trueque (bajo la imagen de la Gioconda, un recorte de periódico anuncia: «Piso en venta en Moscú»). Sobre la tela, escrito a pincel, leemos: «Eclipse parcial». Con la presentación del Cuadrángulo negro rodeado de blanco en la «Última exposición futurista: 0.10», en Petrogrado a finales de 1915, el eclipse de los objetos es total. Cuadrángulo se exhibió colgado del ángulo superior del muro, al igual que el icono central del «hermoso rincón rojo» (krasny ugol) en todas las casas ortodoxas eslavas. No se podría expresar mejor, esotéricamente, el carácter icónico del «suprematismo de la pintura», nombre con el que Malévich bautizó su iconostasis pictórica en la «Última exposición futurista: 0.10». Si seguimos la progresión de los cuadriláteros en las obras de 1913-1914, observamos que todos los cuadros sin excepción están «saturados» de formas. Respecto a éstas, las formas puras, desnudas del cuadrilátero, del círculo y de la cruz, que en lo sucesivo ocuparán las superficies suprematistas, llaman la atención por su minimalismo.

    La práctica poética «transmental» de Klebnikov y la teoría de la reducción de la palabra al sonido-letra de Kruchenij tuvieron un papel significativo en el paso que Malévich obligó a dar a su pintura hacia la reducción minimalista al color «solo», y primero al blanco y al negro, es decir, a la absorción y a la difusión de la gama prismática. «Contemporáneo del naciente formalismo, Malévich estuvo profundamente sometido a su influencia. Así, el blanco sobre blanco deriva de una reflexión sobre el color como tal, que hace juego con el verbo como tal de Khlebnikov, convertido en el sonido como tal de Jakobson […] A esto hay que añadirle el problema de la factura, la pintura concebida en su especificidad material […]. Pero lo que predomina sobre todo en el procedimiento de Malévich es la exigencia básica del formalismo: la reducción a las unidades mínimas.»[38]

    Sin embargo, si este movimiento «formalista» ha tenido un papel capital en la evolución pictórica de Malévich, su itinerario filosófico llevará al pintor a afirmar que el arte no es un procedimiento más o menos refinado para conformar los materiales, sino la apertura al ser no-figurativo, sin-objeto, cuya exigencia, al ser reconocido, altera completamente la vida. Para Malévich, que desarrollará su filosofía en numerosos escritos[39], el único mundo vivo es el mundo sin-objeto (mir kak bespredmietnost´). Afirmando la primacía de la quinta dimensión (la economía), definirá el suprematismo en sus diversos estadios, estático y dinámico, como una manifestación estrictamente (económicamente) pictórica de la naturaleza en tanto que physis, el lugar del ser, de la vida, de esta Nada que el pintor libera en la tela. Pues el acto creador no es mimético, sino un «acto puro», que capta la excitación universal del mundo, el Ritmo, allí donde desaparecen todas las representaciones figurativas del tiempo y del espacio y donde sólo subsiste la excitación, esta «llama cósmica» «sin número, sin precisión, sin tiempo, sin espacio, sin estado absoluto ni relativo».[40] Del Cuadrángulo negro de 1915 al Blanco sobre blanco (el Cuadrado blanco sobre fondo blanco del MoMA) de 1917, el espacio del mundo emerge a través del «semáforo del color en su abismo infinito»[41]. Habiendo alcanzado el cero con el «cuadrado negro», es decir, la Nada como «esencia de la diversidad», el «mundo sin-objeto», Malévich explora más allá del cero los espacios de la Nada.

    La abstracción suprematista, pues, sólo reconoce un universo, el del abismo del ser. Si la no-figuración abstracta de Kandinsky es aún dualista-simbolista, si la abstracción neo-plástica de Mondrian es un sistema de equivalencias pictóricas semióticas, el sin-objeto de Malévich supone la destrucción radical del puente que tienden sobre el «gran abismo» la metafísica y el arte tradicionales (Kant), y separa el mundo accesible a la razón del que no lo sería. La sensación (ochtchutchénié) del único mundo real, del mundo sin-objeto (bespredmietny mir), quema todos los vestigios de formas en los dos polos del suprematismo, el «cuadrado negro» y el «cuadrado blanco». Una serie de cuadros suprematistas de vivos y contrastados colores se sitúa entre estos dos polos. En este caso, los colores no son equivalentes psicológicos artificialmente (culturalmente) establecidos; Malévich se opone al simbolismo de los colores (el de Kandinsky, por ejemplo). Los signos mínimos a los que recurre, y que nunca son enteramente geométricos, deben diluirse, disolverse, en el «movimiento coloreado». La superficie coloreada es, en efecto, la única «forma viva real», pero como el color «mata el tema», lo que finalmente cuenta en el cuadro es el movimiento de las figuras coloreadas.

    Durante diez años, entre 1916 y 1926, Malévich es uno de los protagonistas del arte de izquierdas ruso. Participa en debates, polemiza con tradicionalistas como Alexandre Benois[42], con los constructivistas-produccionistas[43] tras la revolución de 1917, anima grupos suprematistas en Petrogrado y Moscú (1916-1918), Vitebsk (1919-1922), Petrogrado-Leningrado (1922-1927), difunde su experiencia sin descanso y crea una arquitectura utópica (arquitectones, planites, etc.)[44]. Malévich escribe mucho: panfletos («Los vicios secretos de los académicos»[45]), manifiestos en el periódico moscovita Anarquía en 1928, artículos de opinión[46], pero sobre todo, y con gran empeño, textos teóricos y filosóficos —muy pocos fueron publicados en vida del artista—, que no fueron comprendidos por sus contemporáneos y que causaron gran indignación entre los adversarios marxistas-leninistas del suprematismo. Malévich fue violentamente atacado en el número 7 de la revista marxista Petchat´i revolyutsiya [Prensa y revolución], en 1922, por Boris Arvatov, uno de los teóricos marxistas más autorizados del arte constructivista-produccionista, quien calificó el hermoso artículo «De la poesía»[47], de 1919, de «palabrería de iletrado». En la misma revista, el oscuro I. Kornitskii definió el folleto De Cézanne al suprematismo, publicado en Moscú en 1920 en las ediciones oficiales de la Sección de Artes Plásticas (IZO), como «un amasijo de frases ineptas». Arvatov arremetía también contra el tratado Dios no ha sido destronado. El Arte, la Iglesia, la Fábrica: «El lenguaje es ininteligible y revela no sé que mezcla patológica y maníaca de ventrílocuo; es el de un degenerado que se imagina que es un profeta».

    Dios no ha sido destronado. El Arte, La Iglesia, La Fábrica (Vitebsk, 1922) es el último folleto publicado en vida del fundador del suprematismo. Se trata de uno de los textos filosóficos más trascendentales del siglo xx. Malévich, que carecía de formación académica, supo desarrollar, gracias a su talento, y a partir de conocimientos adquiridos aquí y allá (es probable que del Tertium Organum (1911) del teósofo Piotr Uspensky, tomara las ideas procedentes de Grecia, la India o Extremo Oriente), un pensamiento complejo, orientado hacia el cuestionamiento del ser, en busca de una nueva figura de Dios y de una nueva espiritualidad. Acerca de Dios no ha sido destronado… el filósofo Emmanuel Martineau, autor de Malévitch et la philosophie [Malévich y la filosofía][48], no ha dudado en escribir: «Así, ¿qué nos dice Malévich? La verdad del ser (y no la esencia de lo que es) como inobjetividad; la inefabilidad divina y la purificación posible de la relación entre el hombre y lo divino; las condiciones de un comunismo superior al humanismo del joven Marx; sobre todo: la libertad propia de la Nada, de una Nada en la que el hombre tiene que aprender a volar libremente. En otras palabras: el objetivo del pensamiento suprematista es exactamente el mismo que la fenomenología heideggeriana llevará más tarde a la palabra. Y resulta más sorprendente aún que, resumiendo de este modo las enseñanzas del pintor, no hayamos añadido nada a sus enunciados, ni ornado ni embellecido nada: pese a una más que probablemente escasa formación filosófica, pese a su desconocimiento de las condiciones históricas que concitaron la eclosión de la meditación de Heidegger, Malévich, consiguiendo lo máximo de lo mínimo, encuentra en diez años de reflexión solitaria el nombre propio de la cuestión suprema: la “Nada liberada”»[49].

    El libro de Malévich es de una riqueza inaudita y a día de hoy sólo ha dado lugar a los orígenes de una exégesis y una hermenéutica, en particular en los escritos de Emmanuel Martineau. Seguiremos al filósofo francés, para quien Dios no ha sido destronado… se sitúa en las regiones de la «teología espiritual en sentido amplio, patrística entre otras, incluida la teología negativa clásica» y de «la teología apofática del Dios inobjetivo, presuponiendo, además de un acceso experimental a la vida positiva de la Nada, un replanteamiento “fenomenológico” […] del significado de la apofasis como tal: esta última palabra sobre Dios culmina naturalmente en la cita de la retirada de Dios en el capítulo 32 de Dios no ha sido destronado, un motivo en el que entran, en un eco imperceptible, la palabra de Malévich, la palabra de Hölderlin y la palabra última de Nietzsche».[50]

    Para Malévich, la «puesta a cero» de las formas no es más que un trampolín que le llevará más allá del cero, a las regiones de la Nada liberada. Este «más allá» no es una trascendencia en el sentido tradicional sino que se halla inmerso en el mundo sin-objeto, la única realidad.

    Hay que citar aquí un extenso párrafo de la carta, hasta ahora inédita, que Malévich escribió a Mijail Gerchenzon el 11 de abril de 1920, precisamente cuando inicia su gran obra filosófica. Esta carta confirma, si fuera necesario, el antimaterialismo innato del pintor y su ambición de hacer del suprematismo pictórico y filosófico una nueva religión del espíritu, llamada a reemplazar todas las religiones, una «religión del acto puro»:

    «Ya no considero el suprematismo como pintor o como forma surgida de lo más profundo de mi mente, me enfrento a él como alguien externo que contempla un fenómeno. Durante muchos años, he estado ocupado en mi evolución con los colores y he dejado de lado la religión del espíritu. Han transcurrido veinticinco años, y ahora he vuelto, o he entrado, en el Mundo religioso; no sé por qué ha ocurrido. Frecuento las iglesias, observo a los santos y todo el mundo espiritual en acción, y he aquí que veo en mí, y quizá en el mundo entero, que ha llegado el momento de cambiar las religiones. He visto que al igual que la pintura se ha dirigido hacia la forma pura del acto, también el Mundo de las religiones se encamina hacia la religión del Acto Puro; todos los santos y los profetas recibieron este estímulo, pero no lo lograron porque se enfrentaban a la barrera de la razón que en todas las cosas ve objetivo y sentido, y todo el acto del Mundo religioso se ha estrellado contra los dos muros de la empalizada racional»[51].

    Los textos de Malévich permiten captar el alcance de su acto pictórico. Si Malévich empezó a escribir frenéticamente fue tanto para defender su sistema pictórico como por una necesidad ontológica de formular para el verbo lo que formulaba, en silencio, para lo pictórico. Los escritos de Malévich nos conducen por los meandros mismos de la creación en la que «pintar-escribir-pensar-ser» son posturas idénticas o semejantes. Son el fruto de una reflexión posterior a la obra realizada. A un tiempo defensa e ilustración del arte sin-objeto, nos ofrecen la versión filosófica de una práctica pictórica. Malévich no es un filósofo-teólogo profesional. Es un pintor que supo expresar en el discurso, con los medios verbales proporcionados por su entorno cultural, la necesidad filosófica del arte pictórico. Lo extraordinario, lo realmente único en la historia universal de las artes, es que Malévich no es un pintor-filósofo sino un gran pintor y un gran filósofo que supo plantear en términos filosóficos, a menudo, idiolécticos, y al mismo nivel que los grandes pensadores, la cuestión de la verdad del ser.

    El 22 de mayo de 1923 Malévich publica El espejo suprematista (Suprematitcheskoïe zierkalo), un credo en forma de manifiesto, que comprende ocho propuestas en las que de nuevo establece los fundamentos de su arte sobre una filosofía de la Nada: «El mundo como conjunto de las diversidades humanas es igual a cero […] La esencia de las diversidades es el mundo sin-objeto»[52]. Posteriormente, en un artículo publicado el 29 de mayo titulado «El tentempié» (Van´ka-vstan´ka), responde de un modo paródico al ideólogo marxista-ortodoxo S. Issakov, quien lo había acusado de «desviación teológica». Aludiendo a la fórmula de Marx según la cual el ser-consciente (das Bewusstsein) está determinado por el ser social (das gesellschaftliche Sein), escribe: «¿La conciencia determina la existencia o la existencia la conciencia? ¿La gallina viene del huevo o el huevo de la gallina? ¿Existe la existencia fuera de la conciencia o la conciencia fuera de la existencia? ¿Qué opina usted, camarada Issakov?»[53].

    Elegido director del Museo de la Cultura Pictórica de Petrogrado, el 15 de agosto de 1923, Malévich recibe el encargo de reorganizarlo. Este establecimiento, que había sido creado en 1921 y albergaba 257 obras de 69 artistas que representaban todas las corrientes «desde el impresionismo hasta el cubismo dinámico», constituía de hecho, con otro parecido en Moscú, el primer «museo de arte moderno» del mundo. Malévich decide ampliar las actividades y, con este objeto, lo transforma en el Instituto Nacional de la Cultura Artística (Inchuk), reservándose el derecho de dirigir la sección «Búsquedas formales y teóricas»; Matiuchin y Tatlin asumen, respectivamente, las secciones «Cultura orgánica» y «Cultura material»; Pavel Mansuroff, la «Experimental», y Filonov primero y más adelante Nikolaï Punin, la de «Ideología general».

    En 1927 el artista es autorizado a ir a Varsovia, y luego a Berlín, donde, en el marco de la «Grosse Berliner Kuntsausstellung» (del 7 de mayo al 20 de septiembre) se presenta una retrospectiva de su obra. Conoce a Schwitters, a Arp y a Moholy-Nagy e, invitado por Walter Gropius, visita la Bauhaus en Dessau. A finales de aquel año, aparece un volumen de sus escritos, Die gegenstandslose Welt, en la serie «Bauhausbücher». Viendo la precaria situación de la vanguardia en la Unión Soviética, deja sus cuadros y una importante selección de manuscritos inéditos en manos de unos amigos alemanes. El 30 de mayo redacta un testamento hológrafo sobre su obra escrita: «En el caso de que muera o de que me encarcelen definitivamente, y en el caso de que el propietario de estos manuscritos decidiera publicarlos, habrá que estudiarlos a fondo y, posteriormente, publicarlos en otro idioma; en efecto, como me encontré en su momento bajo influencias revolucionarias, podría haber en ellos fuertes contradicciones con mi manera de defender el Arte actual, es decir, en 1927. Estas disposiciones deben ser consideradas como las únicas válidas. K. Malévich, 30 de mayo de 1927. Berlín».

    A su regreso a la Unión Soviética, Malevich es arrestado varios días. Entre 1928 y 1934 vuelve a pintar intensamente. Durante estos seis años, pinta más de cien cuadros. Esta vuelta a la pintura de caballete, que había abandonado prácticamente entre 1919 y 1927 en favor de su labor pedagógica, de la creación de una «arquitectura artística» (los arquitectones) y de la formulación de su filosofía, sigue siendo un enigma. Retoma, en efecto, la temática del ciclo de los campesinos, y regresa formalmente a la figuración. Hay algo impresionante en la serie de estos «rostros sin rostro» con franjas de colores vivos, cuya gama ruso-ucraniana recuerda la de la mesa pascual ortodoxa, en estos paisajes campestres en los que la tierra y el cielo conforman un contraste pictórico sobrecogedor, en estos campesinos de hieráticas poses, atravesados por este sin-objeto, este no-ser universal que el suprematismo había hecho aparecer de manera tan enérgica entre 1915 y 1920. En ellos Malévich muestra que no ha renegado del suprematismo. En este postsuprematismo uno se entrega a un espacio icónico donde todo está impregnado por el color, elemento revelador de la verdadera dimensión, de la verdadera medida de las cosas. El color es puro, riguroso, lacónico. El parentesco con la pintura de iconos es aún más claro que en las obras anteriores a 1914. Algunas «cabezas de campesinos» descansan sobre una estructura de base tomada de los iconos de la Santa Faz (o Cristo aquerotipo) o del Pantocrator. Al lado del título que remite al tema (Mujer con rastrillo, Los deportistas, Mujeres en un campo), expresiones como «Composiciones coloreadas» sugieren las intenciones ante todo pictóricas del artista.

    El 15 de mayo de 1935 el artista muere en Leningrado.

    La singladura filosófico-pictórica de Malévich se inscribe en el ámbito de los grandes interrogantes del pensamiento universal, no sólo como punto culminante de la evolución estética europea a partir de Cézanne, sino también como un sistema ontológico que permite que la «verdad del ser» se revele.

    [1] Hoy sabemos que Kasimir Severinovich Malévich nació el 12 de febrero de 1879 (y no en 1878 como afirmaba el propio artista). Su certificado de bautismo ha sido publicado en una obra reciente de gran relevancia por los documentos que recoge sobre su vida y su obra: Malévitch o sebié. Sovremenniki o Malevitchié. Dokumenty. Vospominaniya. Kritika [Malévich sobre sí mismo. Los contemporáneos sobre Malévich. Documentos. Recuerdos. Crítica] (a cargo de Irina Vakar y Tatiana Mikhienko), 2 tomos, RA, Moscú, 2004). Descubrimos, entre otras cosas, que Malévich era polaco, por parte de padre, un «noble hereditario». Su madre, según el testimonio de una hermana del artista, era de origen ucraniano y de religión ortodoxa; se llamaba Ludmila Galinovska y habría adoptado el nombre de Ludwika y quizá la religión católica al contraer matrimonio (no existen documentos que lo prueben, ya que el certificado de matrimonio, en la iglesia católica romana de Kiev, sólo menciona que los esposos eran feligreses de dicha parroquia).

    [2] Véase «Autobiography», en Malevich, Essays on Art, 1915-1923, ed. Troels Andersen, Nueva York, George Wittenborn, 1971, t. 2, pp. 147-154; el mismo texto en alemán en Kasimir Malewitsch. Zum 100. Geburtstag, Galería Gmurzynska, Colonia, 1978, pp. 11-19, y en francés en K. Malévitch, Écrits IV. La lumière et la couleur. Textes inédits de 1918 à 1926, L’Âge d’Homme, Lausana, 1981, pp. 49-58; Dietstvo i younost’Kazimira Maliévitcha. Glavy iz avtobiografii khoudojnika [Infancia y adolescencia de Kasimir Malévich. Capítulos de la autobiografía del artista] (1933), en The Russian Avant-Garde, Almquist & Wiksell, Uppsala, 1976, pp. 85-129; el mismo texto en francés en: Malévitch. Colloque International, L’Age d’Homme, Lausana, 1979, pp. 153-168.

    [3] Malévitch. Colloque International, op. cit., p. 163.

    [4] Jean-Claude Marcadé, «De quelques impulsions méridionales dans l’œuvre de Larionov», en el catálogo Nathalie Gontcharova-Michel Larionov (a cargo de Jessica Boissel), Centre Georges Pompidou, París, 1995, pp. 195-196.

    [5] Malévitch. Colloque International, op. cit., p. 167.

    [6] Ibid.

    [7] Acerca de la colección del Stedelijk Museum de Amsterdam, véase el catálogo Malévitch. Un choix dans les collections du Stedelijk Museum d’Amsterdam (a cargo de Suzanne Pagé y Rudi Fuchs), Paris-Musées, París, 2003.

    [8] Malévitch. Colloque International, op. cit., p. 161.

    [9] Ibid., p. 162.

    [10] K. Malévich, «Des nouveaux systèmes en art», op. cit., p. 102.

    [11] Angelica Zander Rudenstein, Russian Avant-Garde. The George Costakis Collection, Thames and Hudson, Londres, pp. 252, núm. 474.

    [12] Véase el catálogo razonado del Fondo Malévich del Museo Estatal Ruso: Kasimir Malevich in the State Russian Museum, Palace Editions, San Petersburgo, 2001, lám. 1 y 2 (el catálogo existe también en ruso y en sueco).

    [13] K. Malévich, «La lumière et la couleur» (a principios de los años 1920), en Ecrits IV. La lumière et la couleur, L’Age d’Homme, Lausana, 1993, p. 68.

    [14] Las obras de estilo simbolista y moderno fueron mostradas por vez primera en toda su amplitud en la memorable exposición holandesa-soviética de 1988-1989 en el Museo Estatal Ruso, en la Galería Tretiakov y en el Stedelijk Museum de Amsterdam. La Galería Jean Chauvelin había expuesto en 1977 Árboles y dríadas de la antigua Colección N. Manoukian; véase el catálogo Suprématisme, Galerie Jean Chauvelin, París, 1977, p. 115; la retrospectiva en el Centro Georges Pompidou en 1978 mostró también una serie de dibujos simbolistas y modernos pertenecientes a la antigua Colección Anna Léporskaya; véase: Malévitch. Colloque International, op. cit., núm. 21-36.

    [15] He intentado mostrar que existía verdaderamente un «estilo» simbolista ruso específico, distinto del simbolismo del art nouveau europeo y del simbolismo en el fauvismo; véase Jean-Claude Marcadé, «Le Symbolisme russe dans les arts plastiques», en el catálogo Le Symbolisme russe, Museo de Bellas Artes, Burdeos, 2000, pp. 11-17.

    [16] Véase el catálogo razonado Kasimir Malevich in the State Russian Museum, op. cit., núm. 5.

    [17] Ibid., núm. 4.

    [18] Ibid., núm. 6.

    [19] Marianne von Werefkin, «Causerie sur le symbole, le signe et sa signification dans l’art mystique» (1914), en L’année 1913. Les formes esthétiques et l’œuvre d’art à la veille de la première guerre mondiale, Klincksieck, París, 1971, t. 3, p. 203 (el texto ruso original apareció publicado en la revista rusa de Nueva York Novy Journal, núm. 85, 1955, pp. 115-122).

    [20] Véase la reproducción en Malévitch. Un choix dans les collections du Stedelijk Museum d’Amsterdam, op. cit., p. 69.

    [21] Véase Jean-Claude Marcadé, «The Russian Cézanneists-Fauvists-Neoprimitives of the Knave of Diamonds (1910s) and Western European Fauvists and Expressionists», en The Knaves of Diamonds in the Russian Avant-Garde, San Petersburgo, Palace Editions, San Petersburgo, 2004, pp. 21-26.

    [22] Véase la lista de exposiciones en el Toisón de Oro y de las obras de las colecciones de Morozov y de Shchukin en Valentine Marcadé, Le renouveau de l’art pictural russe. 1863-1914, L’Age d’Homme, Lausana, 1972, pp. 271-295 y ss. En el tratado publicado en Vitebsk en 1919 O novykh sistemakh v iskousstvié [Acerca de los nuevos sistemas en el arte], Malévich destacó la importancia de la colección de pintura francesa de Serguei Shchukin en la vanguardia rusa así como las polémicas que suscitó: «Mientras visitaba la colección de S. Shchukin, pude ver cómo varias personas se acercaban a un Picasso y se esforzaban en reconocer a toda costa el motivo; como hallaban defectos en la pintura de Cézanne con respecto al modelo natural, decidieron que este pintor veía de manera primitiva y que pintaba bastamente. Acercándose a la Catedral de Rouen, de Monet, entrecerraban los ojos y se esforzaban en hallar los contornos de la catedral; pero como las manchas borrosas no reproducían nítidamente las formas, el guía comentó que había visto el cuadro anteriormente y que recordaba que estaba más definido; era evidente que había perdido color; al mismo tiempo, describía el embrujo y la belleza de la catedral. Propusieron entonces colgar una fotografía junto al cuadro, de modo que, como el pintor habría reproducido los colores y la fotografía el contorno, la ilusión de realidad sería completa. Pero nadie veía la pintura, nadie veía que las manchas coloreadas se movían, que crecían infinitamente: para ellos, Monet, al pintar esta catedral, se había esforzado en reflejar la luz y las sombras de las paredes. Sin embargo, no eran las luces y las sombras su principal preocupación, sino la pintura que se encontraba en la sombra y en la luz. Cézanne, Picasso y Monet perseguían lo pictórico como si fuera una madreperla», K. Malévitch, Ecrits I. De Cézanne au Suprématisme, op. cit., p. 102.

    [23] Guy Habasque, «Documents inédits sur les débuts du Suprématisme», Aujourd’hui, septiembre de 1955.

    [24] Véase Jean-Claude Marcadé, Malévitch, Casterman, París, 1990, pp. 51 y ss.

    [25] Véase Valentine Marcadé, Le renouveau de l’art pictural russe. 1863-1914, L’Age d’Homme, Lausana, 1972, pp. 295-296.

    [26] Ibid, pp. 318 y 322.

    [27] N. Khardjiev, Maïakovski i jivopis’ [Maiakovski y la pintura], 1940, p. 359, citado a partir de Valentine Marcadé, op. cit., p. 205.

    [28] Varsanofii Parkine, Oslinyi khvost i Michen [El Rabo del Asno y la Diana], Moscú, 1913.

    [29] K. Malévitch, «Des nouveaux systèmes en art», op. cit., p. 102.

    [30] K. Malévitch, «De la poésie» (1919), Ecrits II. Le miroir suprématiste, L’Age d’Homme, Lausana, 1993, p. 74.

    [31] Véase Valentine Marcadé, «Le thème paysan dans l’oeuvre de Kazimir Sévérinovitch Malévitch», Malévitch. Cahier I, L’Age d’Homme, Lausana, 1983, pp. 7-16 (el mismo texto en inglés y en alemán en Kasimir Malewitsch. Zum 100. Geburtstag, op. cit., y en ucraniano en la revista Soutchastnist’, núm. 2 [218], 1979, pp. 65-76).

    [32] K. Malévitch, «Du Cubisme au Suprématisme. Le nouveau réalisme pictural», (Petrogrado, 1915), en Ecrits I. De Cézanne au Suprématisme, op. cit., pp. 40-41.

    [33] K. Malévich, «Du Cubisme et du Futurisme au Suprématisme. Le nouveau réalisme pictural» (Moscú, 1916), en Ibid. , p. 61.

    [34] Bénédikt Livchits, L’Archer à un oeil et demi, L’Âge d’Homme, Lausana, 1971, p. 181.

    [35] Remito a mi artículo «La Victoire sur le Soleil ou le merveilleux futuriste comme nouvelle sensibilité», en la edición bilingüe de la ópera La Victoire sur le Soleil, L’Âge d’Homme, Lausana, 1976, pp. 65-97 (el Enterrador aparece reproducido por vez primera en la p. 62).

    [36] K. Malévich, carta a Matiuchin en mayo de 1915, publicada en francés en: Malévitch. Colloque International, op. cit., p. 173; en alemán, en: Sieg über die Sonne, Akademie der Künste, Berlín, 1983, pp. 48-49.

    [37] K. Malévich, carta a Matiuchin del 3 de julio de 1913, en: Malévitch o sebié. Sovremenniki o Malevitchié. Dokumenty. Vospominaniya. Kritika [Malévich sobre sí mismo. Los contemporáneos sobre Malévich. Documentos. Recuerdos. Crítica], op. cit., t. 1, p. 53.

    [38] Dora Vallier, «Malévitch et le modèle lingüistique en peinture», Critique, núm. 334, marzo de 1975, París, pp. 294-295.

    [39] En ruso, destaca K. Malévitch, Sobranié sotchinénii v pyati tomakh [Obras en cinco tomos], Guiléïa, Moscú, 1995-2004; en inglés, K. Malevitch, Essays on Art (4 tomos, ed. de Troels Andersen), Borgen, Copenhague, 1968-1978; en francés, K. Malévitch, Écrits (4 tomos, ed. de Jean-Claude Marcadé), L’Age d’Homme, Lausana, 1974-1994; en italiano: K. Malevic, Scritti (ed. de Nakov), Feltrinelli, Milán, 1977; en alemán, K. Malewitsch , Die gegenstandslose Welt (trad. de A. van Riesen), Bauhausbücher, Munich, 1927; Suprematismus. Die gegenstandslose Welt (trad. de H. van Riesen), DuMont Schauberg, Colonia, 1962; K. Malevic, Gott ist nicht gestürzt. Schriften zu Kunst, Kirche, Fabrik(ed. De Aage A. Hansen-Löve), Hanser, Munich y Viena, 2004. [N. del T.: Una traducción en español está en preparación (ed. Marta Llorente)].

    [40] K. Malévich, Dieu n’est pas détrôné. L’Art, L’Eglise, La Fabrique, L’Âge d’Homme, Lausana, 2002, párrafos 1 y ss.

    [41] K. Malévich, «Le Suprématisme», en Ecrits II. Le miroir suprématiste, op. cit., p. 83.

    [42] Véase la carta de Malévich a Alexandre Benois en mayo de 1916 en K. Malévich, Écrits II. Le miroir suprématiste, op. cit., pp. 44-48.

    [43] Véase, entre otras, la carta de Malévich a la redacción de la revista constructivista de arquitectura Sovrémiennaya Arkhitektoura en 1928 en K. Malévich, Écrits II. Le miroir suprématiste, op. cit., pp. 112-113.

    [44] Véanse Patrick Vérité, «Malevic et l’architecture», Cahiers du MNAM, núm. 65, 1998; Patrick Vérité, «Sur la mise en place du système architectural», Revue d’Etudes slaves, núms. 1-2, 2000; Malévitch, peintures, dessins (textos de Jean Hubert Martin, Jacques Ohayon, Paul Pedersen, Chantal Quirot), Centre Georges Pompidou, París, 1980; véase también: Jean-Claude Marcadé, «Le Suprématisme de K. S. Malevič ou l’art comme réalisation de la vie», Revue des Ětudes slaves; K. Malévich, Ěcrits II. Le miroir suprématiste, op. cit., pp. 61-77.

    [45] K. Malévich, Ěcrits II. Le miroir suprématiste, op. cit., pp. 48-99.

    [46] Ibid., pp. 49-61.

    [47] K. Malévich, «De la poésie», en K. Malévich, Ecrits II. Le miroir suprématiste, op. cit., pp. 73-82.

    [48] Emmanuel Martineau, Malévitch et la philosophie, L’Âge d’Homme, Lausana, 1977. Este libro, a un tiempo «panfleto juvenil» y profunda reflexión sobre la abstracción, pretende sentar las bases de una «fenomenología apofática» a partir del pensamiento suprematista de Malévich.

    [49] Emmanuel Martineau, «Préface», en K. Malévich, Écrits II. Le miroir suprématiste, op. cit., p. 9.

    [50] Ibid., p. 12.

    [51] K. Malévich, Carta a M. O. Gerchenzon del 11 de abril de 1920, en Sobranié sotchinénii v pyati tomakh [Obras en cinco tomos], op. cit., t. 1, p. 341.

    [52] K. Malévich, «Le miroir suprématiste», en Ecrits II. Le miroir suprématiste, op. cit., pp. 96-97.

    [53] K. Malévich, «Le Poussah» [El tentempié], en Ibidem, p. 100.

  • The Russian Avant-Garde Today

    Jean-Claude Marcadé

     

    The Russian Avant-Garde Today

     

    The term « Russian avant-garde » made its first appearance in European Marxist or Marxist-influenced circles in the 1960s. In the 1910s and 1920s the creative innovators of the Russian Empire, and then of the Soviet Union, spoke out for a « art of the left » – not in the political sense before the revolutions of 1917, but in the sense of a struggle against the conservatism of the art schools and academies. The « inventors » of the « Russian avant-garde » appellation then adopted it as a product of the October Revolution and used it to fabricate the myth of the « Twenties », an era when every success was supposedly due to the Bolshevik revolutionary impetus. During  the years of the Stalinist Terror, however, this form of art was consigned to oblivion in the storerooms of the USSR’s museums, when it was not actually destroyed in the autos-da-fé of the late 1920s.[1]

    Russia’s visual arts were long the poor cousins of international art history, victims of the deep-rooted notion that while the country undeniably possessed a splendid literature, as well as music and ballet of great originality, it was not a land of painters. Some critics even went as far as damning Russian painting as no more than an imitation of Byzantine art.[2]Louis Réau’s classic book L’art russe des origines à Pierre le Grand (« Russian Art from the Beginnings until Peter the Great », 1921) was a pioneering work in many respects, but some of its overall aesthetic judgements ring false today: the author speaks, for example of the « relative inferiority of Russian art » as compared to the Western – and the Japanese and Islamic – varieties, attributing this to its « lack of outreach »;[3]judgements like these are accompanied by generalisations about the influence of soil and climate, very much in the tradition of Hippolyte Taine’s philosophy of art. Ultimately it took Paul Valéry to break with these mandatory correlations between art and things other than itself, and consider it in terms of its being, presence and specific aura. From this changed point of view the Russian art of the left of the 1910s and 1920s represented a crucial advance in the perception of the painting of icons as one of the essential loci of universal art.

    Moreover, the Russian artists who were working in Paris helped maintain this notion of the absence of original painting in their homeland. As late as 1956 we could find André Salmon writing, « It has to be said that Russia has never had any visual artists apart from the craftsmen who painted icons strictly in the Byzantine tradition, and the delicious painters of signs: of the baker with his golden loaves, of the caterer with his plates of kasha, his bottle of vodka and his serviette worn like an archimandrite’s hat – when in fact there was no serviette at all; together with the popular image makers inspired by national folklore, turning out instinctive little masterpieces from which the only person who has succeeded in drawing some benefit for real art was the simultaneously, or by turns, innocent and crafty Chagal [sic], who is Jewish.

    « At the age of twenty in Saint Petersburg, when early exile had left me ignorant of almost everything in French painting since Courbet, I needed no great skill to recognise this total absence of painterly genius among the Russians. »[4].

    It was not until the 1960s that art historians in the West called attention to the sheer breadth of painting in Russia in the first quarter of the twentieth century, and to an art scene as original and universal as the one that had seen the flowering of the Russian schools of icon painting from the fifteenth to the seventeenth centuries. English art historian Camilla Gray’s book The Great Experiment: Russian Art 1863–1922came as a revelation in  1962.As the wife of Oleg Prokofiev, son of the composer, Gray had access to the reserves of the museums in the two Russiancapitals, as well as to private collections. Magnificently illustrated, the book made public a hitherto unknown body of innovative works by Russian artists; and at the same time it enabled its author to highlight the work of émigré Russians living in the West – mostly in France and mostly unknown – and give them a place in a common history: that of the pre-Revolutionary era and the splendid upsurge that followed. This discovery was fêted in a host of exhibitions in Germany, the United States and Japan; and the artists of the Russian Empire who were working in Paris, and whose Russo-Soviet past had been somewhat played down, now saw their « avant-garde » period brought into the spotlight. Among them were Larionov and his companion Natalia Goncharova, Kandinsky,[5]Chagall, Pougny,  Pevsner etc.. It became clear that the experiments of Russia’s innovators had coincided with the bold work that had been going on in the West in the early twentieth century, actually pre-empting it in some cases and in others providing a decisive stimulus. It now became vital to tell the full truth about an avant-garde threatened by oblivion, and at the same time to get to know the circumstances that had forged it; only thus would the issues be made clear. Thus it became fashionable to display, in one way or another, a fondness for the golden age of the 1910s and 1920s in Russia and the Soviet Union.

    Gray’s book caused a furore in official Soviet circles, and for more than a decade all access to the reserves at the Tretyakov and the State Russian Museum was denied. Even so, Western specialists had the chance to become better acquainted with the avant-garde through the extraordinary collection of Georgy Costakis, whose Moscow apartment, a veritable museum, remained open to visitors throughout the 1960s and up until Costakis left for the homeland of his Greek ancestors in 1977. His departure entailed leaving behind at least half his collection, now the jewel in the Tretyakov crown. The remaining 1275 pieces followed him Westwards; they were acquired by the Greek state in 1997 and are now the basis of the collection of the Museum of Contemporary Art in Salonika.[6]

    Probably the first events throwing some (still very partial) light on avant-garde Russian art were the 1968 exhibition L’art d’avant-garde russe. 1910–1920, organised in Montreuil by Pierre Gaudibert, and an issue of the bilingual magazine Cimaisedevoted to the subject.[7]Limited to works available in the West, the Montreuil exhibition used photographs to round out its survey.

    The 1970s were marked by a number of dazzling events instigated by Pontus Hulten, the Swedish director of the new Centre Pompidou. The Malevichretrospective, curated in 1978 by Jean-Hubert Martin, was followed by the first international colloquium devoted to the founder of Suprematism and, most notably, the monumental Paris-Moscowexhibition of 1979. He had already attracted attention with a Vladimir Tatlin show in Sweden in 1968, curated by Troels Andersen.[8]It was Hulten, too, who initiated the reconstruction of the model of Tatlin’s Monument to the Third International, based on the plans and photographs of the three earlier models built by Tatlin in his Petrograd studio with the aid of his « creative collective » (which included Sophia Dymshits-Tolstaya) between 1920 and 1925. Tatlin’s Tower, as it is also known, was famed for the violent debates it had triggered among architects, painters and politicians. A spiral ultimately meant to be higher than the Eiffel Tower, it combined some of the latter’s features with elements of traditional representations of the Tower of Babel, Geometrical Cubism and Futurist dynamism. Hanging from steel cables inside the spiral and revolving at different speeds were a cylinder, a pyramid and a cube, intended as a meeting room, exhibition space and concert hall.[9]

    WithParis-MoscowHulten had succeeded where André Malraux, General de Gaulle’s minister for culture, had failed: with the help of Soviet museums he put on show a selection of the art created in the USSR during the first three decades of the twentieth century.

    DespiteParis-Moscow‘s « art bazaar », holdall character, which did little to facilitate viewer reception of the Russian avant-garde,[10]it had an impact that earned the twentieth-century Russian School a place on the world art scene, especially as it was part of the series of enormous exhibitions that also included Paris-New York, Paris-Berlinand Paris 1937–Paris 1957.

    Significantly, it was at the Malevich retrospective and Paris-Moscowthat Hulten revealed his discovery of all Malevich’s post-Suprematist paintings in the reserves of the State Russian Museum. He had only been able to include some of them in the Malevich exhibition, but he emphasised their importance. One of the dominant – and dogmatic – critical approaches of the time was that of American art critic Clement Greenberg, who saw this return to the figurative as « reactionary ». Rejecting this judgement, Hulten spoke of « an inspired, visionary art » indicative of « total independence and freedom » and « the fundamental importance of artistic creation and its autonomous power over supposedly logical and teleological theory. »[11]

    There had not been an exhibition on this scale in the West or the USSR since 1922 and the famous Soviet exhibition at  the Van Diemen gallery in Berlin.[12]The Russian avant-garde was still present, albeit to a lesser extent, in the USSR pavilion at the 1924 Venice Biennale, which featured the three fundamental Suprematist images – Black Square, Black Crossand Black Circle– accompanied by five of Malevich’s spatial architecture drawings: the planitsor space houses. The same exhibition included the first European appearance of the Organicist School, with works by Matyushin and his disciples Maria, Xenia and Boris Ender. Similarly in Paris in 1925, the International Exhibition of Modern Industrial and Decorative Arts created a significant but unfortunately short-lived stir with its highlighting of Constructivist architecture: the Soviet pavilion was built by the Constructivist master Konstantin Melnikov, and Rodchenko presented his celebrated « Workers’ Club ». The theatre sets and costumes triumphed – with Yakoulov and Meller receiving first prizes – as did all the applied arts: textiles, clothing, ceramics, display stands, kiosks, posters and books.[13]

    But to come back to Paris-Moscow: it needs to be pointed out that for this exhibition and other, similar ones up until the collapse of the USSR in 1991, contributions by Soviet museums involved negotiation and ideological compromise, with French curators who wanted to show masterpieces by the « Russian avant-garde » finding themselves forced to submit to the bargaining demands of Soviet officials: you want Malevich, Kandinsky, Chagall, Lyubov Popova? – okay, but you also have to take the Socialist Realists BorisIoganson, Grekov, Plastov, Laktionov, the Kukrinskys and so on. Even so, the 1980s saw a series of exhibitions highlighting the unique contribution of avant-garde art from Russia and the Soviet Union, in London,[14]New York,[15]Los Angeles,[16]Budapest and Vienna.[17]

    At the beginning of the 1990s the Centre Pompidou organised the world’s first retrospective of the great artist Pavel Filonov, whose concept of painting went directly counter to that of the Russian avant-garde: contrary to the tendency towards minimalism and extreme reduction of figurative elements – which were totally eliminated in Malevich’s Suprematism – the « Analytic Art » of Filonov and his school aimed at an uncompromising, atom by atom, saturation of the picture surface. Probably the most Russian of all the practitioners of his country’s art of the left, Filonov was greeted with bafflement by French critics and the French public. Doubtless there should have been greater contextualisation and explanation of the total, multivocal specificity of Filonov’s theoretical approach, imagery and polysemy. His magnificent Formula of Spring, included in this exhibition, is an absolute masterpiece that sums up all its creator’s splendid implexity. The « atomistic » technique of its finish, and of the relentless work on each tiny section of the canvas, shows the work’s gradual construction in wave after wave of microcosms drawn-painted with incredible meticulousness until a new, macrocosmic organism takes shape. The « painterly rain » of Formula of Springis that of light-hatching, of universal colour-hatching, to borrow from some of Filonov’s titles. Matyushin was the first to decipher his ever-enigmatic creativeness, and the following brief passage provides a key to seeing and understanding Filonov’s pictures:

    « Filonov’s style-texture is astonishing both in its variety and its method of combining areas of thick impasto with others laid in so subtly that they almost vanish into the air, strangely, while at the same time form is condensed or deployed with incredible vigour and boldness. The old masters could only have dreamed, maybe, of such colossal technique, but their tasks and their means were different . . .

    « Filonov understands movement not as included in the visible periphery of things, but rather as going from the centre outwards, and vice versa . . .

    « This is not cerebral analysis, but the intuitive deduction of a clairvoyant able, thanks to his stunning mastery, to disentangle the Threads of Fate of the Norns. »[18]

    The collapse of the USSR in 1991 cleared the way for numerous exhibitions which, by drawing extensively on the collections of the Tretyakov Gallery and the State Russian Museum, clarified and broadened our knowledge of the historical sequence of artistic innovations. In 1992, for example, Frankfurt welcomed a huge ensemble of paintings, sculptures and examples of the applied arts: theatre sets, industrial design, posters and photographs. This was a kind of variation on Pontus Hulten’s Paris-Moscow, but this time freed of all the politico-ideological constraints and thus well structured and more comprehensible. The exhibition in question was The Great Utopia: The Russian Avant-Garde, 1915–1932, which later travelled to Amsterdam and New York.[19]

    « The Great Utopia » was a direct reference to « O Velikoi Utopii », a brief article written by Kandinsky in 1920, in which the author of Concerning the Spiritual in Artputs forward the « utopian idea » of an international art congress for which « one would have to mobilise, apart from the three arts already mentioned [painting, sculpture, architecture], all the others: music, dance, literature in the broad sense, and poetry in particular, as well as theatrical artists from all branches of the theatre, including the intimate stage, variety, etc., right up to the circus. » The result of this « Congress of Representatives of All the Arts of All Countries », Kandinsky hoped, would be « the building of an international house of art » which « would have to accommodate all branches of art . . . but also those which have existed and which exist only in dreams – without any hope of these dreams ever being realised. »[20]

    The Die große Utopieexhibition helped shore up the myth, widespread among Western critics, that in a way the Russian avant-garde, in what had become the Soviet Union, had failed to fulfil its aspirations, and that this utopianism was conditioned by the Marxist-Leninist political utopia and its monstrous outcomes. I have already pointed out elsewhere the inexactness and skewed perspective of this myth of a utopia.[21]The « utopian » project of this art of the left was in fact directed towards the world to come, which means, in these early years of the twenty-first century, that the huge formal, intentional and conceptual reservoir created by the avant-gardists has not been drained and remains a fertilising influence for art forms including choreography,[22]architecture[23]and even fashion.[24]

    The other historiographical myth regarding the Russian avant-garde of the early twentieth century is that of the « Twenties », mentioned at the beginning of this article. In a way the Great Utopiaexhibition in Frankfurt set out to reinforce this view of things. The choice of dates is far from innocent, tending as it does to make the history of Russia’s art of the left begin in 1915 – a year which did, it must be said, see the appearance on a massive scale of a new art form: Tatlin’s pictorial reliefsand counter-reliefs(at the Tramway Vexhibition) and Malevich’s Suprematism (at the 0. 10 exhibition). And before 1915? Can one really not know that L’Année 1913(« The Year 1913 »), the three-volume work edited by Liliane Brion-Guerry in the early 1970s, demonstrates that when the War of 1914–1918 broke out, virtually all of the radical innovations had already taken place – completely or embryonically – and that the developments to come only added to the formal notions of the first half of the 1910s?[25]

    I should point out here that I was one of the first, if not the first, to demonstrate the flimsiness – not to say the outright erroneousness – of the « Twenties » myth.[26]Let us not forget that in less than a decade – that of the « Nineteen-Tens » – all the recent artistic codes (Impressionism, Post-Impressionism, Cézannism, Fauvism, Primitivism, Cubism, Italian Futurism) had been assimilated in Russia; and that the totally new pictorial cultures that emerged remain even now, as I have already emphasised, a continuing source of ways of apprehending reality:  the Neo-Primitivism of 1907–1909; Cubo-Futurism (1912–1914); Larionov’s Rayonism (1912–1913); Suprematism (1913), including the scenery forMatyushin’s sets for theopera Victory Over the Sun, in which  Malevich’sblack squareappears in the gravedigger’s costume; Tatlin’s « pictorial reliefs » (1914); Filonov’s Analytic Art, outlined in his « Made Art » manifesto of 1914; and the  Organicism of Matyushin and his wife Elena Guro, who died in mid-1913. The first rooms of the Grimaldi Forum exhibition cover these trajectories and the movements associated with artists who are among the greats of the century: Larionov, Malevich, Tatlin, Filonov, Yakoulov, and the astonishing, unique series of women painters that included Natalia Goncharova, Alexandra Exter, Olga Rozanova, Lyubov Popova and Nadezhda Udaltsova.

    What emerges from all this is that it was not the sociopolitical revolution that sired the avant-garde in Russia and Ukraine, but rather, as Malevich asserted, the artistic revolution which, while it did not sire the social revolution, prefigured it.

    This is not to say that the « Twenties » do not represent a glorious moment in the history of the arts. One of the great « merits » of this era of radical sociopolitical revolution is that it gave unexpected resonance to the avant-garde revolution of the pre-Revolutionary years; all the more so in that progressive movements all over the world were dutifully looking to the October Revolution as a driving force for every kind of avant-garde audacity. In reality, though, relationships between the authorities and avant-garde artists were never harmonious, even under People’s Commissar for Education Anatoly Lunacharsky, a writer and Marxist-influenced thinker. Lenin himself preferred Gorky’s poetics to Mayakovsky’s and, in the visual arts, the committed realists of the nineteenth century to the « Futurists » – the blanket term for the miscellaneous avant-garde movements. After five years of tolerance and relative freedom, in 1922 the Communist Party took up arms against the « art of the left » whose aesthetic was declared « bourgeois » because it had taken shape during the « imperialist era ».  This latter term was used to designate the avant-garde works on show in the State Russian Museum in Leningrad, directed by art historian Nikolai Punin; a self-declared « Communist-Futurist » alongside Mayakovsky in 1919, Punin would have to capitulate to the prevailing Stalinist diktats by 1925–1926. In March 1922 this shift by the Communist Party found expression in the formation of the Association of Artists of Revolutionary Russia (AKhRR, 1922-1932), the most virulently anti-avant-garde of all the artistic-political organisations. The association and the eleven exhibitions it organised were the source of the dogma of « socialist realism », whose basic concept would be laid down by Gorky at the First Congress of Soviet Writers in 1934.

    And yet the « Twenties » saw the birth, in 1921–1922, of the last historic European avant-garde movement: Soviet Constructivism. Rodchenko shattered the age-old precepts of sculpture with his constructed objects – his rectangular, spherical and vertical Spatial Constructionson stands, and hisHanging Spatial Constructionssuspended on wires from the ceiling – which comprised triangles within triangles, hexagons within hexagons, quadrilaterals within quadrilaterals, circumferences within circumferences and ellipses within ellipses. In these two types of sculpture, shown at the Society of Young Artists (OBMOKhU, 1921–1923) in Moscow in May 1921, we can see precursors of Calder’s stabiles and mobiles, first shown in Paris ten years later. In January 1922 three OBMOKhU artists, Konstantin Medunetsky and the brothers Georgy and Vladimir Stenberg, presented their Constructivistsexhibition in Moscow – the first public use of the term. It had been preceded in September 1921 by 5 x 5 = 25, a manifesto exhibition by recognised avant-garde painters Varvara Stepanova and her husband Rodchenko, Alexandra Exter, Lyubov Popova and Alexander Vesnin. The pieces on show owed nothing to easel painting, being in fact the preliminaries to spatial constructions and productivist art. The « death of the picture »[27]– the end of all « contemplative » art, and the concomitant proclamation of the advent of « active » art – led to artists turning en masse to the designing of constructed theatre sets. Art was now intended to serve technology and industry. Strictly speaking, it could even be said that there was no such thing as « Constructivist painting », Constructivism having emerged in opposition to easel painting. « Composition » was replaced by « construction », the picture by « spatial forms » and the artist by the « engineer » or « constructor », the aim being a radical transformation and modelling of the human environment. Such was the self-set task of Constructivism’s practitioners in the 1920s.

    At the same period two major schools of the Russian-Soviet art of the left were developing: Matyushin’s Organicist School (1918–1934) and the Masters of Analytic Art, revolving around Filonov (1925–1933). Opponents of the Futurist cult of the machine, Matyushin and his circle stressed the organic and indissoluble nature of the reciprocity between man and nature. This led them to set up the Zor-Ved (Seeing and Knowing) research centre, where Matyushin’s ideas on expansion were implemented and tested out through everyday visual functioning. This « new perception of space » – this « expanded vision » – was a « deliberate act aimed at unifying not only the eye’s central vision, but also the vision of the peripheral areas. » The goal of these experiments was to activatevision, to cause it to develop its existing receptive capacities and discover a new organic substance and rhythm in the apprehension of space. A striking feature of Xenia Ender’s work is the unmistakable analogy between the divisions within her images and the cellular poetics of the work of Serge Poliakoff thirty years later. When Georgy Costakis showed visitors Ender’s pictures in his Moscow apartment, he never failed to point out this similarity.[28]

    The collapse of the USSR in 1991 brought a worldwide avalanche of exhibitions, an impactful early example being curator Henry-Claude Cousseau’s The Russian Avant-Garde 1905–1925: Masterpieces from Russia’s Museums, at the Musée des Beaux-Arts in Nantes in 1993. Cousseau’s tour de force consisted in bringing together unknown masterpieces from the reserves of museums in the Russian Federation’s provinces: from Astrakhan, Yaroslavl, Ivanovo, Nizhny Novgorod, Nizhny Taghil, Ufa, Samara, Simbirsk, Slobodskoy and Tula. In doing so Cousseau offered the French public access to hitherto unseen works by artists like Kandinsky, Malevich, Larionov, Natalia Goncharova, Alexandra Exter, Olga Rozanova, Lyubov Popova, Varvara Stepanova and Ivan Kliun. Thus the exhibition represented a significant addition to our knowledge of this innovative current, and all the more so in that it included artists – among them Sofia Dymshits-Tolstaya, Mikhail Le Dentu, Alexei Morgunov and Polish painter Władysław Strzemiński – who had not yet found their place in art history.

    France, though, would have to wait another ten years for a comparably impressive exhibition of the art of the left in Russia and the Soviet Union: Jean-Louis Prat’s Russia and the Avant-Gardesat the Maeght Foundation in 2003. Rather than a summary of what was already known about artistic events in Moscow and Saint Petersburg/Petrograd/Leningrad, this was a totally original overview of the historic avant-garde of the 1910s and 1920s, now an integral part of the global art landscape. It included works never shown in France before, among them Filonov’s extraordinary Formula of Spring, an unqualified masterpiece and a splendid summary of its creator’s « analytic art ». The Grimaldi Forum has had the good fortune to be able to show this work, which almost never leaves the State Russian Museum in Saint Petersburg because of its size and the transport problems it poses.

    The Maeght Foundation exhibition also presented, for the first time in France, Black Square, Black Crossand Black Circle. I wrote of them at the time that Jean-Louis Prat had displayed these fundamental forms of Malevich’s Suprematism « like an introductory and closing chord. » This minimalist trilogy revealed the supremacy of Nothingness, of the objectless, and of colour emanating not from the sun, but from the depths of this objectlessness. The coloured surface « kills the subject », leaving manifest only the movement of its coloured forms. While black and white are « the energies that unveil form », the painter would also use polychromy to point up the quadrilaterals which, like planets, are suspended at the heart of the white ground of infinite space.

    Beginning in 1920, as flat Suprematism evolved towards architectonic Suprematism, the « Suprematist straight line » came to the fore. In Berlin in 1927, in the film Malevich was working on with Hans Richter, this « volumetric straight line »[29] »is compressed into a square » and forms « two colonies »: « a cruciferous colony » which, « through spinning, forms a circle. » The Black Squareis systematically the base of the development – via the stage of « Suprematist volumo-construction objects »[30]– towards what Malevich calls architectony. Out of the extension of the square through a horizontal and a vertical plane intersecting perpendicularly, comes the Black Cross, whose spinning gives rise to the Black Circle. The Black Circlethen becomes the culmination of the movement of the Universe – of « cosmic thought ».

    Jean-Louis Prat’s exhibition also revealed, for the first time in France, the painting of Matyushin and the Enders. As I see it, this presentation of the avant-garde definitively cut the ground from under the one-sided sociopolitical interpretation of Kandinsky’s spiritual concept of the Great Utopia. It did so simply by foregrounding one of the apogees of human creativity, a miraculous moment in the history of art: the combination of a vigorous primitivism, a radical abstraction (objectlessness) founded on the energy of colour, robustness of formal composition, and an unrivalled rightness of conception.

    Among the many major exhibitions in Europe between 2003 and 2015, I shall briefly mention three: Kazimir Malevich: Suprematismus (Berlin/New York/Houston, 2003–2004), curated by Matthew Drutt; La Russie à l’avant-garde, 1900-1935(Brussels, 2005–2006), curated by Evgenia Petrova and Jean-Claude Marcadé; and Kazimir Malevich and the Russian Avant-Garde: Featuring Selections from the Khardziev and Costakis Collections(Amsterdam, 2013–2014), curated by Bart Rutten et al. Matthew Drutt’s exhibition offered for the first time the most exhaustive possible coverage of Suprematism as radical abstraction.[31]For the Brussels exhibition Evgenia Petrova opted in both Russian and English for the title The Avant-Garde: Before and After: this enormous grouping of 400 works was intended not only to retrace the trajectory of the art of the left in Russia and the Soviet Union, but also to interconnect the avant-garde’s forms of radicalism with what had preceded them (in particular Symbolism and Art Nouveau) and what had followed (Post-Suprematism, the late works of Filonov, the romanticism of Alexander Samokhvalov). The third – magnificent – exhibition, in Amsterdam, included the Stedelijk Museum’s extensive Malevich holdings, together with many previously unshown works from the collection of the great historian of Soviet art, Nikolai Khardzhiev, who had died in exile in Amsterdam.[32]

    Now, at the Grimaldi Forum, we find Jean-Louis Prat taking up the same challenge as just over ten years ago at the Maeght Foundation. And doing so not only with a host of absolute, « must see » masterpieces, but also with new or rarely shown works. Among the latter are the imposing sculptures by Baranov-Rossiné, which round out our knowledge of the reliefs this Russian-Ukrainian artist produced around 1913–1915 (Symphony No. 1from MoMA,  Counter-relief(conventionally named « Disabled Artist »)from the Wilhelm Lehmbruck Museum in Duisburg, and Toreadorfrom a private collection in Paris). There is, too, Tatlin’s Blue Counter-Relief, one of the very rare constructions from the period to have survived the vicissitudes inflicted on the avant-garde by the Communist authorities. Of Blue Counter-Reliefthe great Russo-Soviet specialist Anatoly Strigalev has written, « This relief is an especially clear example of the ‘choice of materials’ method, at a time when the immediate constructional tasks were still completely ancillary to the plastic ones. This work exactly matches Tatlin’s ideas during the period, limited to 1914, of his ‘pictorial reliefs’. »[33]Still with regard to the rarities, I should like to mention a Rayonist picture by Alexander Shevchenko, mainly known for his geometrical primitivist Cézannism. This painting comes from the Museum of Fine Art in Perm, in the Urals, where Serge Diaghilev spent the first twenty years of his life. Rayonism, as we know, was one of the very first non-figurative approaches to appear between late 1912 and 1914. It consisted in interpreting reality through a cluster of coloured rays which illuminate the figurative elements from within and thus transfigure them. Rayonism was invented and theorised by Larionov and his companion Natalia Goncharova, who remain its best-known exponents, but it had other practitioners whose work is little known, and the « discovery » of Shevchenko’s Rayonist painting is a valuable addition to the canon. We also find here Rodchenko’s Abstraction (Rupture), from the Costakis Museum, rarely shown because it was painted in late 1920 and does not jibe with its creator’s advance towards constructed art. For while he was  developing the « linearism » that was the basis of Soviet Constructivism, Rodchenko was also working on a series of non-constructed works, some of them « cosmic » and others verging on an abstract, lyrical-Expressionist poetics. This approach offers a fit with one of Jean-Louis Prat’s curatorial characteristics: an imperious challenging of the viewer with contrasts driven not by any urge to astonish, but by the certainty that seemingly contradictory poetics can fuse in their quest for essential rhythms. Prat’s intentions are less didactic (in the historical sense) than aesthetic. Thus for him the Russian and Soviet avant-garde is a model of energy profusion which, without discounting the topical backdrop, allows him to play on the visual faculties by stressing the dynamics of form and colour emanating from the objects portrayed. There is, of course, a degree of subjectivity in this kind of approach. But as the Romans used to say, quod licet Iovi non licet bovi. This grounding, depth and solidity of experience and culture ensure a carefully honed sensibility.

    From this point of view the choice of the title From Chagall to Malevich may surprise, given that these two great artists seem to be at opposite poles in their concept of painting and their Kunstwollen. Chagall and Malevich have even fewer points in common than Matisse and Picasso, who exist, as a previous exhibition convincingly demonstrated – as if it were necessary – in the absolute irreducibility of their respective poetic-picturological drives. A Picasso reclining nude is subjected to a surgical operation that transforms it from a « tableau vivant » into an example of pure painterly expression. A Matisse reclining nude is subjected to a calligraphy of its contours, which, even when they are deformed or simplified, retain the mellow roundedness of the living model. Chagall and Malevich both addressed subjects taken from provincial life. The latter’s powerful primitivism of 1911–1912 transfers people and things from the sociopolitical context of their time into the zone of the timelessly paradigmatic exemplified here by MowerorReaper. Chagall, in his portrayals of the exotic world of the shtetlsof Belarus, emphasises illuminations, in both the everyday and the Rimbaud-inflected sense.

    Chagall’s and Malevich’s primitivist alogicality – one might call it their « pre-Surrealism » – also expresses this polarity. Chagall’s picturology brings out the subject’s expressiveness by accentuating and even exaggerating the figurative elements; making them « grimace », the better to capture their singularities. Malevich, on the other hand, offers a juxtaposed jumble of figurative elements, frequently incongruous and arranged in a totally unorthodox, hieratic fashion that stands reality on its head.

    Nonetheless the Chagall-Malevich pairing can seem justified, if for no other reason than their joint presence in 1919–1920 at the Vitebsk Fine Arts School, famously founded by Chagall himself in his home town. In a letter of 2 April 1920 to the Russian-Polish art critic and collector Paweł Ettinger, Chagall mentions the existence of two groups: « 1) the youngsters linked to Malevich and 2) the youngsters linked to me. Both of us are identically making our way towards the art of the left circle [i.e. the « avant-garde »], while having different opinions of the aims and methods of this art form. » The crucial decision was ultimately taken by Chagall’s own pupils, for the most part Jewish teenagers: on his return from a trip to Moscow in May 1920 they informed him that they were leaving him and joining Malevich’s Suprematist UNOVIS (« The Champions of the New Art »).

    The Chagall-Malevich comparison, like the one already mentioned between Picasso and Matisse, raises the issue of the « interplay of influences » in the creative process of each. We see Picasso endlessly incorporating, engulfing and recasting figurative elements from painterly practices other than his own, including Matisse’s. Matisse, meanwhile, imperturbably followed his own creative line, never letting himself be led astray and never borrowing anything at all except the exhilaration of painting. Great creative figures – I am thinking here of Wagner in music and Kandinsky in painting – have drawn on the work of their contemporaries without diminishing their own originality. Chagall had no qualms about using figurative elements from other pictorial cultures of his time and bending them to his own purposes. Malevich, though, even if decisively prompted sometimes by Natalia Goncharova, Larionov, icons and Russian popular art as a whole, never directly included elements from elsewhere; he always recreatedthese influences in images for which it would be difficult to find exact models.

    One of the real highlights of the exhibition is the complete set of murals Chagall painted for the lobby of Alexei Granovsky’s[34]Jewish Art Theatre in Moscow immediately after leaving Vitebsk in 1920. Many of these works bear the aesthetic stamp of Malevich’s Suprematist innovations. Initially sprung from the pen of the great Russian-Ukrainian Yiddish writer Sholem Aleichem, the figures – fairground entertainers, acrobats, violinists, exotic creatures and animals – move through settings made up of geometrical strips and Suprematist circles. The most extraordinary example of this Suprematist pervasiveness is the panel Love on Stage, from the Tretyakov Gallery in Moscow, which pushes pictorial dematerialisation to its outer limits.[35]Never again would Chagall resort to the Cubo-Futurist or Cubo-Suprematist systems. The Chagall-Malevich skirmish in Vitebsk was brief (1919-1920) but electrifying.

    This exhibition at the Grimaldi Forum Monaco is proof that Chagall was not, as André Salmon would have it, the only artist to draw successfully on the enormous arsenal of vigorous, expressive forms offered by the popular arts of the Russian Empire. Its title –From Chagall to Malevich: The Revolution of the Avant-Garde – says exactly that.

    [1]Decisions to destroy works of art on the grounds that they were valueless were taken by special committees. There was one such committee at the Tretyakov Gallery, but liquidations took place in several other USSR museums. To my knowledge no study of this subject has yet been made. We do know, however that Malevich’s Guitaristdisappeared from the museum in Samara and that some ten of the fifteen Cubist paintings by Andreenko in the museum in Lviv were destroyed.

    [2]I recall a lecture at a seminar organised by Pierre Francastel at EHESS in Paris, in which the eminent Soviet art historian Mikhail Alpatov raised the issue of Byzantine and Russian art with regard to the painting of icons. Alpatov said that anyone who could not see in these two forms identical but dissimilar modes of expression made him think of someone who could not tell Bach from Mozart.

    [3]Louis Réau, L’art russe, des origines à Pierre le Grand(Paris, Laurens, 1921), p. 14.

    [4]André Salmon, Souvenirs sans fin. Deuxième époque (1908-1920)(Paris: Gallimard, 1956), p. 228

    [5]Even in the 1960s Nina Kandinsky preferred to refer to her husband as « European » rather than « Russian ». And at the Hermitage the imposing Composition VIwas exhibited as part of the « German School ».

    [6]The most comprehensive account of the Costakis Collection as a whole is Angelica Zander Rudenstein’s The George Costakis Collection: Russian Avant-Garde Art(New York, HarryN. Abrams, 1981).

    [7]Cimaiseno. 85-86, February-March-April-May 1968, included « The Situation of the Avant-Garde in Russia » by Michel Hoog; « Malévitch the Misunderstood » by Miroslav Lamač; articles on Pevsner, Pougny, « From Russian Futurism to the Morrow of October by the Voice of Maïakovsky », and « The Architectural Revolution in the USSR from 1921 to 1932 » by Michel Ragon, together with an introduction to the « unknowns » Mansouroff, Yakoulov and Baranoff-Rossiné.

    [8]See Troels Andersen (ed.), Vladimir Tatlin, exhibition catalogue (Stockholm: Moderna Museet, 1968).

    [9]  Cf. Jean-Claude Marcadé, « La Tour à la IIIème Internationale », in L’Avant-garde russe. 1907–1927(Paris, Flammarion, 2007), pp. 252–260.

    [10]I refer the reader to my review « The International Exhibition ‘Paris-Moscow’: The Problem of Reception and Museography of Russian Art in the West », in Hans-Jürgen Drengenberg (ed.), Art in Eastern Europe in the 20th Century(Berlin: Arno Spitz, 1991), p. 389.

    [11]Pontus Hulten, « L’idée d’avant-garde et Malévitch, homme de ce siècle », in Malévitch(Paris: MNAM, 1978), p. 8. At the International Malevich Colloquium I emphasised the power and enduring character of these works and a return to the figurative that was totally unexpected given the European climate of the famous « return to order » of the late 1920s and early 1930s. The post-Suprematist paintings, I said, heralded a new figuration. See Jean-Claude Marcadé, « Allocution d’ouverture », in Malévitch. Actes du Colloque international tenu au Centre Pompidou (Lausanne; L’Âge d’Homme, 1979), p. 10.

    [12]  See Moskau-Berlin. Erste  russische Kunstausstellung: Berlin 1922: Galerie van Diemen & C°(Cologne: W. König, 1988); and Helen Adkins, « Erste russische Kunstausstellung », in Eberhard Roters et al. (eds.), Stationen der Moderne(Berlin: Berlinische Galerie, 1988), pp. 185–215.

    [13]For a sound overview of the International Exhibition of Modern Industrial and Decorative Arts, see the special issue of Waldemar George’s magazine L’Amour de l’Art, no. 10, October 1925.

    [14]Abstraction: Towards a New Art, The Tate Gallery, 1980

    [15]An exhibition of the Costakis Collection at the Solomon R. Guggenheim Museum, 1981-1982.

    [16]The Avant-Garde in Russia 1910–1930: New Perspectives, County Museum of Art, 1986. Stephanie Barron, co-organiser of the exhibition with Maurice Tuchman, visited my wife Valentine and myself in Paris to ask us to contribute to the catalogue. When she named Ermilov as one of the exhibitors, we remarked in surprise, « But that’s not the Russian avant-garde, that’s the Ukrainian avant-garde! » To which she replied, « Is there such a thing as a Ukrainian avant-garde? » The upshot was the article Valentine Marcadé, »Vasilii Ermilov and Certain Aspects of Ukrainian Art of the Early Twentieth Century » on pages 46–50 of the catalogue.

    [17]The coming of perestroika brought to light hitherto unknown masterpieces. See the exhibition catalogueKunst und Revolution. Russische und Sowjetische Kunst 1910–1932(Vienna: Vertrieb, Gesellschaft fur Österreichische Kunst,1988).

    [18]Mikhail Matiouchine, « La création de Pavel Filonov » [1916], in  Continent, no. 1 (Paris: Albin Michel, 1989), pp. 168–169.

    [19]See the catalogue, The Great Utopia: The Russian and Soviet Avant-Garde, 1915–1932(New York: The Solomon Guggenheim Museum, 1992).

    [20]  Kenneth C. Lindsay and Peter Vergo (eds.), Kandinsky: Complete Writings on Art, (New York: Da Capo, 1994), pp. 444-448, 464.

    [21]  Jean-Claude Marcadé, « Utopisme ou prophétisme? », in Jean-Louis Prat(ed.),La Russie et les avant-gardes(Saint-Paul de Vence: Fondation Maeght, 2003), pp. 237–245.

    [22]I am thinking, among other examples, of Decouflé’s choreography for the Winter Olympics in Albertville in 1992, and of the specific references to the Russian avant-garde at the splendid Sochi Winter Olympics in 2014.

    [23]There seems to me to be a strong Suprematist influence in contemporary Japanese architecture; likewise, in many buildings by Frank Gehry– in particular the Bilbao Guggenheim – we find decisive stimuli traceable back to Tatlin (especially the Monument to the Third International) and the Constructivism of Pevsner and Gabo.

    [24]  The mathematician Etienne Ghys, in an extremely knowledgeable talk on « geometry and fashion » given in Lyon on 14 November 2014 (see dailymotion.com, « La géométrie et la mode avec Étienne Ghys »), cited among other examples Issey Miyake’s « developable dresses »  and, from the art world, Antoine Pevsner’s sculpture Developable Surface, now in the Peggy Guggenheim Collection in Venice.

    [25]  Liliane Brion-Guerry(ed.), L’année 1913. Les formes esthétiques de l’œuvre d’art à la veille de la première guerre mondiale, 3 vols. (Paris: Klincksieck, 1973). See also Duccio Colombo and Caterina Graziadei (eds.), L’Anno 1910 in Russia(Salerno: Europa Orientalis, 2012).

    [26]See, for example, Jean-Claude Marcadé, Le Futurisme russe 1907–1917: aux sources de l’art du XXème siècle(Paris: Dessain & Tolra, 1989).

    [27]  Emblematic of this « putting to death » of traditional painting were the three Rodchenko paintings shown at the 5 x 5 = 25 exhibition, each a primary-coloured monochrome: Pure Red Colour, Pure Yellow Colourand Pure Blue Colour. Red, yellow and blue would seem to represent the degree zero of painting as the colours that are the simplest, the least variable, the purest, and also the only ones that the retina can perceive quintessentially. At the same time they are the most neutral and thus open to repetition. This entails, as Varvara Stepanova wrote, the destruction of « the sacred value of the artwork considered as something unique ». Rodchenko’s three monochromes can also be seen as a Duchamp-style act, but his annulling of easel painting does not signify an annulling of the painterly, of which the picture is only one, historically outdated incarnation. Duchamp’s act, by contrast, was intended to replace painting with products resulting from a conceptually inflected decision. [28]  It is not impossible that the young Poliakoff, who was twenty-four when the work of Matyushin and the Enders was first shown in the West – at the Venice Biennale of 1924 – actually saw these pictures, and that the event remained buried in the depths of his visual memory. The ways of creativity are inscrutable…

    [29]Kazimir Malevich, « Lettre de Malévitch à la rédaction d’Architecture contemporaine » [1928], in Écrits(Paris: Allia, vol. 1, to be published in October 2015), p. 407.

    [30]Ibid. This term is clarified and expanded on in Patrick Vérité, « Malevič et l’architecture. À propos des ‘objets-volumo-constructions suprématistes’ », Les Cahiers du Mnam, no. 65, autumn 1998, pp. 39–53

    [31]This is the only chance the West has had to see the famous black Quadrangleof 1915 (and then only at the Guggenheim in New York), which had vanished into the reserves of the Tretyakov Gallery in 1920, resurfaced there in 1991 and stayed there, having been judged untransportable. See  Matthew Drutt, Kazimir Malevitch : Suprematism(New York: Guggenheim Museum, 2003).

    [32]See Geurt Imanse and Frank van Lamoen, Russian Avant-Garde: The Khardzhiev Collection(Amsterdam: Stedelijk Museum, 2013).

    [33]Anatoli Strigalev, « Les Reliefs picturaux de Vladimir Tatline: Le Contre-relief bleu« ,Connaissance des Arts, no. 498, September 1993, p. 83.

    [34]See Béatrice Picon-Vallin, Le théâtre juif soviétique pendant les années vingt(Lausanne: L’Âge d’Homme, 1973).

    [35]See Benjamin Harshav, « Note sur l’ Introduction au Théâtre juif « , in Marc Chagall. Les années russes. 1907–1922, catalogue of the exhibition curated by Suzanne Pagé et al., (Paris: Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris 1995), pp. 200–217.

  • MONASTÈRE ORTHODOXE RUSSE ZNAMÉNIÉ À MARCENAC

     

     

    Zoom au survol des images

    Il s’agit d’une ancienne grange transformée, un lieu unique en France dans le Cézallier cantalien : La traverse. Cette dépendance du patriarcat de Moscou est située sur la commune de Marcenat, reconnaissable à sa coupole de cuivre. Aménagé et restructuré par les moniales (1) et des bénévoles, 6 ans de travaux ont été nécessaires pour remettre en état et transformer cette ancien corps de ferme.
    Son église est dédiée à tous les saints. Elle est essentiellement constituée d’une nef en croix dont le centre est surmonté d’une coupole sur tambour. Elle est sur le modèle de celle du mont Athos. Extérieurement le cuivre brillant recouvre la coupole et les voûtes. Aujourd’hui les sœurs consacrent leur temps à la religion, aux prières, aux offices, à la réalisation d’icônes mais également à l’apiculture, au jardinage, à l’accueil des visiteurs, et à la fabrication de produits destinés à la vente : Miel, pain d’épices, confitures…

    HISTOIRE

    Les Eglises Catholique et Orthodoxe, bien que séparées depuis le schisme de 1054, partagent les dogmes fondamentaux du christianisme. Les points de divergence touchent essentiellement à la façon de concevoir l’organisation de l’Eglise Universelle, l’Eglise Catholique Romaine ayant choisi une structure pyramidale centralisée, alors que l’Eglise Orthodoxe la conçoit comme une communion d’Églises sœurs territoriales (correspondant, en général, à des territoires politiquement indépendants), dite « Églises locales ». L’Église Orthodoxe compte environ 180 millions de fidèles dans le monde et 200 000 en France, où cette communauté est née de l’immigration, russe principalement.
    L’ensemble des paroisses et la quinzaine de monastères orthodoxes présents sur le territoire français sont placés sous la juridiction de cinq évêques, qui représentent les patriarcats de Constantinople, Moscou, Belgrade, Bucarest et Antioche. Le monastère de femmes de la Traverse fait partie du patriarcat de Moscou et suit donc les règles et usages de l’Église russe. La dévotion à la Mère de Dieu tient une place essentielle dans la religion orthodoxe et les monastères prennent fréquemment le nom de l’une de ses fêtes ou de ses icônes miraculeuses. Ici, il s’agit de l’icône de la Mère de Dieu dite « du signe » (Znaménié), en référence à la prophétie d’Isaïe citée dans l’Evangile de Saint-Mathieu : « Le Seigneur Lui-même vous donnera un signe : voici, une vierge concevra et elle enfantera un Fils que l’on appellera Emmanuel, ce qui signifie Dieu avec nous« .

    D’une grange à une église

    La fondation du monastère, en 1988, a redonné vie au village de La Traverse, abandonné depuis plusieurs décennies. Le site a été choisi pour son caractère, particulièrement propice à la prière et à la méditation.
    L’Église s’inspire des sanctuaires russes du mont Athos, en Grèce, centre universel du monachisme orthodoxe. Elle a été construite par surélévation d’une ancienne grange, grâce au travail des moniales et de leurs amis bénévoles. Les quatre voûtes de la nef et la coupole qui la coiffe en son centre portent, à l’extérieur, un revêtement de cuivre éclatant, symbole du rayonnement de la gloire divine. A l’intérieur, au-dessus des murs couverts d’icônes, les moniales ont peint des fresques.
    Les sœurs partagent leur temps entre la célébration des offices, la prière personnelle et le travail manuel, intellectuel ou artistique. Aux heures d’ouverture, elles vous feront visiter leur église ainsi que la salle où elles exposent et vendent leurs diverses productions : œufs décorés, laques, album d’icônes et ouvrages d’histoire locale, CD de musiques liturgique et populaire, miel et pain d’épices …

    Légende du haut : La coupole est ornée, à l’intérieur d’un Christ Pantocrator (2), réalisé par les moniales selon la technique de la fresque.

    VISITE

    Visite commentée de l’église du monastère ainsi que la salle où sont exposés et vendus les travaux des moniales. Une rencontre avec l’architecture religieuse et l’iconographie russe vous est proposée. Découvrez l’histoire du monastère grâce à l’une des moniales, les dimanches (14h-18h) et pendant les vacances scolaires, pour faire une visite un autre jour que ceux prévus, il est conseillé de prendre rendez-vous par téléphone.
    Tél. 04 71 78 80 01.

    (1) Une religieuse, moniale, ou nonne, parfois appelée « bonne sœur », est un membre d’une communauté religieuse féminine, devant généralement obéir aux vœux de pauvreté, chasteté et obéissance. Elle choisit de consacrer sa vie au service des autres (sœur apostolique) ou de quitter la société afin de vivre une vie de prière et de contemplation (moniale ou sœur contemplative) dans un monastère ou un couvent. Les nonnes sont présentes dans les religions catholique, orthodoxe, anglicane, luthérienne, jaïne, bouddhiste, taoïste et hindoue.

    (2) Dans l’iconographie de l’Orient chrétien, le Pantocrator (mot grec qui signifie « tout-puissant ») désigne le Christ en majesté représenté en buste à l’intérieur de la coupole qui couvre l’église San Vitale, Ravenne : Christ ressuscité, transfiguré, revenant dans la gloire, cosmique et méta cosmique, unissant la justice et la tendresse (à la fois « Juge » et « Époux »), Dieu-homme devenant Dieu-humanité et Dieu-univers, et tenant dans ses mains tout ce qui existe. Un des plus célèbres Pantocrators est celui de la mosaïque (vers 1100) du monastère de Daphni, près d’Athènes.

  • André Lanskoy — un artiste russe dans le paysage français

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    André Lanskoy — un artiste russe dans le paysage français

    JEAN-CLAUDE MARCADÉ

    Аndreï Mikhaïlovitch Lanskoy est né dans une famille aristocratique russe dont plusieurs membres ont été des acteurs de l’histoire de la Russie. Il a reçu sa première éducation dans le Corps des Pages de Sa Majesté Impériale à Saint-Pétersbourg. C’était une école militaire d’élite qui dépendait du Ministère de la Défense, où l’on pouvait entrer à partir de huit ans ; on y suivait l’enseignement propre à tous les établissements scolaires (sept classes) avec, en plus, une formation de type militaire. Le Corps des Pages était un lieu très vivant, composé d’internes et d’externes, que l’on ne se contentait pas d’initier aux matières usuelles aux collèges et lycées de l’époque, ou à la vie militaire, mais auxquels on donnait des possibilités d’accès aux arts (musique, ballet, théâtre, musées). 1 Cependant, le jeune Lanskoy ne resta qu’un an dans ce Corps des Pages qu’il avait quitté au moment des révolutions de 1917. D’après ses dires, ce fut de son propre gré et avec le consentement de ses parents, et il passa en une seule année les six années restantes d’études ! 2 Remarquons au passage que Lanskoy présida pendant un temps dans les années 1930 l’ « Union des Pages » qui avait été créée à Paris en 1921 (elle organisait des spectacles, des bals, des soirées, et publiait un bulletin Opoviechtchanié[Information] ). 3 L’artiste n’a jamais fait étalage de ses origines même si dans plusieurs catalogues des années 1930 il figure comme « Comte André Lanskoy ». Il a vite abandonné cette façon de s’ap- peler et pouvait même s’indigner quand on mentionnait son titre comtal. 4

     

    LA FORMATION (1915–1922)

    Quand éclate la Révolution de 1917, Lanskoy a quinze ans, mais déjà il a pu faire connaissance, même si c’est modestement, avec la vie culturelle et artistique de Saint-Pétersbourg qui n’avait cessé de bouillonner pendant la Première Guerre mondiale. L’année 1915 est marquée à Pétrograd (comme s’appelait désormais Saint-Pétersbourg) par deux expositions qui sont parmi les manifestations pionnières de tout l’art du XXe siècle : la « Première exposition futuriste de tableaux Tramway V » où apparaît une nouvelle forme d’art, l’assemblage de matériaux (les reliefs picturaux de Tatline et de Pougny) ; la « Dernière exposition futuriste de tableaux 0, 10 » où est montrée l’abstraction la plus radicale qui ait jamais existé, le « suprématisme de la peinture » de Malévitch. Lanskoy n’a jamais parlé de ces manifestations, mais il est probable qu’il a visité ces expositions, qu’elles ont dû laisser des traces, même si, à cause de son jeune âge, elles n’ont pas trouvé d’écho immédiat dans sa con- science. De même, il parle d’un cabaret où il s’est alors rendu et dit avoir été marqué par des peintures murales de Soudieïkine qui le décoraient. Il y avait dans la capitale septentrionale deux cabarets artistiques célèbres, fréquentés par la bohème artistique. C’était d’abord le « Chien errant » qui dura de 1912 à 1915. Lui succéda « La Halte des comédiens » à partir de 1916. C’est dans ce

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    dernier cabaret que Meyerhold, sous le nom de Docteur Dappertutto, ainsi que Evreïnov, mirent en

    scène des parodies théâtrales et des spectacles inspirés par la commedia dell’arte. 5 Les murs et les

    voûtes du « Chien errant » avaient été décorées par Soudieïkine sur le thème des Fleurs du Mal de 6

    Baudelaire ; quant à « La Halte des comédiens », elle avait été peinte par Yakovliev , Grigoriev et Soudieïkine qui fit, dans la salle de théâtre, les panneaux décoratifs sur des thèmes de Gozzi 7. C’est Soudieïkine qui semble avoir le plus frappé le jeune adolescent qu’était alors Lanskoy.

    Il ne reste rien des premières œuvres que ce dernier a exécutées avant sa venue en France en 1921. Lui-même nous a rapporté qu’il s’était exercé au dessin en représentant des caricatures, des « charges », de son entourage (de son père, du répétiteur, des invités à table etc.). L’artiste a vu dans ces premiers essais un trait plus général qui caractérise tout un pan de sa création :

    « Je pense que le besoin de s’exprimer par la caricature, c’est le besoin d’amplification (exagération [en français dans le texte] qui est passé par la suite à l’accélération [en français dans le texte]) […] Mais quand en 1925 Louis Vauxcelles a écrit à propos de mon exposition : ‘Quel caricaturiste il pourrait être s’il voulait’ [en français dans le texte], j’ai été très étonné parce que je pensais que je peignais les gens tels qu’ils étaient. À ce propos, — cet élément existe chez beaucoup des artistes d’au- jourd’hui. Picasso a dit un jour sur lui : Quand je peins d’après nature, c’est tout de suite ‘caricatura [sic]’ » 8

    Ce qui a marqué picturalement l’adolescent Lanskoy, c’est, comme nous venons de le noter plus haut, un des brillants représentants de la « Rose Bleue » symboliste et du « Monde de l’Art » pétersbourgeois, Soudieïkine, qui fut aussi un remarquable peintre de théâtre. Lanskoy a pu dire curieusement avoir commencé « par un rêve reçu d’un tableau de Soudieïkine » 9 Et c’est précisément l’atelier de Soudieïkine qu’il fréquente à son arrivée à Paris au tout début des années 1920. Certes, Lanskoy ne s’est jamais laissé aller, comme Soudieïkine, au folklore ou aux frivolités thématiques à la Watteau ou à la Somov, mais ce qu’il a pris de toute évidence chez ce maître, c’est la saturation coloriste qui restera jusqu’à la fin une composante essentielle de son art. Il a sans doute lu dans la revue d’art berlinoise Jar-Ptitsa [L’Oiseau de feu], en 1921, sous la plume de l’écrivain Alexeï Tolstoï, un article inspiré consacré aux tableaux de Soudieïkine. Sans doute que certaines réflexions générales d’Alexeï Tolstoï sur l’art ont pu être des semences qui ont fructifié par la suite dans la création lanskyenne :

    « Pour moi, les réflexions sur l’art ramènent toujours à une seule chose : l’art (peinture, musique, poésie et autres), c’est un filet par lequel est pêché l’esprit de la vie et, une fois pêché, cet esprit est ferré dans les cristaux du son du verbe, des couleurs, de la forme.

    Ces cristaux sont détruits par le temps, mais l’art ne cesse de lancer son filet. On juge de la richesse d’un siècle à la richesse de la pêche. Mais il y a une autre différence dans ces pêches d’éternité : le degré de leur saturation d’éternité, de ce qu’en art nous appelons Beauté […] Les pêcheurs d’éternité construisent leurs formes à partir du matériau fragile et périssable de la vie. Les formes conditionnent le contenu : la vie pèse sur la création. On ne peut pas vraiment saturer un coucher de soleil sanglant avec la joie d’un matin clair. C’est en cela que gît la tragédie de l’art et son combat incessant avec la forme, — avec la vie du jour d’aujourd’hui. » 10

    Il suffit de prendre une œuvre de Soudieïkine comme la gouache intitulée Marionnettes véni- tiennes (1910, Galerie régionale de Tvier’) pour voir les germes du style pictural de Lanskoy tout au long de sa création : des coups de pinceau franchement « jetés » sur la surface, avec une rythmisation des bandes colorées et une texture dense, presque opaque, enfin une primitivisation du sujet dans la ligne de l’art populaire traditionnel.

    Avant d’arriver à Paris en 1921, Lanskoy passe, sans doute très brièvement, par l’atelier d’art décoratif qu’Alexandra Exter avait ouvert en décembre 1918 à Kiev avec son élève Isaac Rabinovitch. On y enseignait, outre l’art du décor théâtral, le dessin et la peinture. Lanskoy n’a pu rester

    S. Soudieîkine

    Les poupées de Venise

    Gouache sur papier
    40 x 31,5
    Galerie de peinture de Tver

    14

    page14image40896192

    longtemps dans la capitale ukrainienne car, en 1919, c’est la guerre civile et le jeune homme (il a dix- sept ans) s’engage dans l’Armée Blanche. L’artiste nous a dit que c’est à Kiev qu’il a peint ses premières aquarelles. Il n’en reste plus rien. Peut-on dire que le contact avec Alexandra Exter, aussi bref fût-il, a laissé des traces dans sa création future ? Je pense qu’il a pu apprendre la discipline du travail, la rigueur, l’obstination dans la construction, là même où elle paraît la moins évidente. 11 Il me semble également que, encore plus que chez Soudieïkine, Lanskoy a pu recevoir de la création d’Alexandra Exter, dont la peinture était largement connue en 1918–1919, ce tempérament impétueux qui va s’épanouir surtout dans la période non-figurative abstraite. Le biographe et exégète d’Alexandra Exter, Guéorgui Kovalenko, a pu faire remarquer que « les explosions de couleur sont une caractéristique de l’écriture d’Alexandra Exter. Rien ne pouvait y faire obstacle, rien n’avait le pouvoir de les dompter — ni la stricte composition, ni la détermination volontaire de la construction, ni le calcul rigoureux des formes. » 12 Ailleurs, l’historien de l’art russe parle du lyrisme qui est toujours présent chez Alexandra Exter :

    « La mélodie lyrique de la peinture abstraite d’Alexandra Exter […] n’est rien d’autre que l’expres- sion du principe ludique propre à son art. » 13

    Lyrisme et ludisme, ne sont-ils pas des traits essentiels de la poétique lanskyenne ? Ce ludisme se marque, exotériquement, dans les dénominations de certains tableaux de la période non-figurative, qui étaient de l’ordre du poétique et de la fantaisie et ne donnaient pas de clef pour « comprendre » le tableau. 14 Ainsi, on trouve des titres comme Les Baigneuses de l’Océan Glacial (1947, ancienne collection Jeanne Bucher), Grève des fourmis (1961, ancienne collection A. Sapiro) ou bien : Où est parti écouter Socrate (1965, ancienne collection M. Knoedler et Cie)… La peintre Catherine Zoubtchenko, qui a été auprès de lui pendant les 17 dernières années de sa vie et qui a donc recueilli beaucoup de précieuses indications de la bouche même du Maître, a rapporté que celui-ci « racontait que tout petit, il voulait devenir clown pour se peindre le visage, ramassait les tickets de tramways multicolores. » 15 Une autre source nous relate :

    « Son goût pour la couleur se manifeste très vite. Il aime les ballons rouges, il collectionne les tickets de tramway d’une grande diversité de nuances, qu’il rassemble selon les valeurs colorées. Il passe de longues heures à contempler les charmankas (orgues de Barbarie), avec leurs longs rubans flottants, de toutes les couleurs, et les petrouchkas (guignols) aux décors bariolés de tons éclatants. Le cirque, très en faveur à cette époque à Moscou, lui plaît aussi beaucoup ; il en aime le brillant, la bigarrure, la mobilité. » 16

    On ne s’étonne pas que ce fut précisément Soudieïkine, le peintre des carnavals, des fêtes populaires, qui ait attiré l’adolescent avant 1918. Mais, plus profondément, ce ludisme initial est à l’œuvre dans la trame picturale même, dans les confrontations insolites des batailles colorées. Un exemple particulièrement parlant de cette veine carnavalesque, c’est la mosaïque réalisée pour le Collège militaire de Canjuers en 1973, dont l’artiste a fait une réplique, également en mosaïque en 1974 et une lithographie. On ne peut s’empêcher de penser que l’artiste, consciemment ou inconsciemment, s’est situé, de manière non-figurative, dans la ligne des peintures murales des cabarets de Pétrograd : on y voit esquissés des mouvements de danse de personnages affublés de képis ou même d’une chéchia. On assiste à un véritable festival chorégraphique. 17

    LA PÉRIODE PRIMITIVISTE (1923–1939)

    Comme par hasard, les débuts parisiens de Lanskoy, à partir de 1923, sont encore sous le signe du monde pétersbourgeois de Soudieïkine. Ce sont Les comédiens (1925, ancienne coll. Uhde) ou L’Ecuyère au cirque (1929, Villeneuve d’Ascq, Musée d’Art Moderne). Ici est déjà à l’œuvre la touche posée

    15

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    franchement et les couleurs très contrastées avec des touches de noir qui sont comme un souvenir de Manet, de Degas, voire du Douanier Rousseau, le tout créant, picturalement, ce que l’on pourrait appeler un « fauvisme impressionniste et primitiviste » (par exemple, Le Parc des Buttes Chaumont, 1928, Villeneuve d’Ascq, Musée d’Art Moderne, ou La Caserne, 1927–28, coll. Sapiro). Ce qui distingue la palette de Lanskoy de celle de ses contemporains russes, en particulier Pougny ou Térechkovitch, c’est une gamme totalement spécifique non seulement par rapport à eux, mais également par rapport à l’art figuratif des années 1920 de façon générale. Où a-t-on vu cette alliance de verts, de jaunes, de roses, de noirs et d’indigos, comme dans Le Banquet (1925, coll. Sapiro) ou dans Les Comédiens déjà mentionnés ? Cette gamme reflète sans aucun doute une bigarrure qui lui vient du monde russe, pas celui — comme chez Larionov — de la province, mais celui de la capitale.

    Gindertael a pu écrire :

    « Le privilège d’une personnalité innée et intangible semble bien avoir été ‘donné’ à Lanskoy dans l’instant même où ses yeux émerveillés d’enfant s’ouvraient aux enchantements des couleurs écla-tantes qui paraient autour de lui les objets, les décors, les spectacles familiers. Ce don d’enfance fut certainement à l’origine de ‘l’immense désir de peindre’ qu’il éprouvait lorsqu’il est arrivé à Paris en 1921 et cette grâce d’état soutenue par une dévotion totale au travail créateur lui a permis de s’engager dans une des aventures picturales les plus passionnantes de notre temps et de s’imposer comme l’un des plus puissants des artistes venus de Russie, à la suite de l’émigration des années vingt, dont l’apport aux développements de l’art contemporain en Europe Occidentale et principalement dans le cadre de l’Ecole de Paris, a été capital. » 18

    L’« élément russe » qui caractérise si fortement toute l’œuvre picturale de Lanskoy et les distingue des autres artistes de l’Ecole de Paris fut présent dès les figurations des années 1920–1930. Jean Grenier ne s’y est pas trompé :

    « Lanskoy n’a jamais, au fond, quitté son pays. Ses premières toiles sont consacrées à des scènes d’intérieur et à des portraits de famille dont le motif et l’exécution sont typiquement slaves. » 19

    Autoportrait au chapeau melon

    1933
    Huile sur toile
    65 x 54
    Collection Jean Masurel Musée d’Art Moderne, Villeneuve-d’Ascq

    Le critique Maximilien Gauthier, quant à lui, a souligné les qualités d’un virtuose du ton juste et des 20

    rapports raffinés . Des œuvres comme Bouquet de fleurs (1925, coll. particulière), Nature morte: Fleurs, fruits (fin des années 1920) et Nature morte (vers 1930, coll. Sapiro) sont de petites merveilles de délicatesse, d’harmonie et de subtilité colorée. Si l’on compare, encore une fois, la poétique de Lanskoy et celle de ses contemporains, originaires comme lui de l’Empire Russe, traitant les sujets de manière fauviste primitiviste, comme Kikoïne, Mintchine, Krémègne, Pougny, Soutine, on aperçoit ce qui le distingue de ceux-ci : en premier lieu la gamme colorée en tons majeurs et ensuite l’absolue sérénité de la vision du monde qui se traduit par le hiératisme des poses et des expressions, comme figés dans leur éternité, au-delà de tout souci psychologique ou de caractérisation sociologique.

    On peut supposer que le soutien de Wilhelm Uhde, qui remarqua son tableau La Noce au Salon d’Automne de 1924, fut décisif :

    « Quels noms faut-il citer parmi ceux qui sont en voie de formation, mais non encore achevée ? Lesquels faut-il taire ? Où sont les espoirs qui ne déjoueront aucune déception ? […] Qui oserait ici porter un jugement catégorique, donner des garanties. Citons seulement quelques uns de ceux dont le nom est parvenu au public. Il y a quelques Russes : le comte Lanskoy, chez qui le talent et le génie rivalisent pour atteindre un but que nous ne connaissons pas encore. La spontanéité de sa manière artistique s’exerce de préférence en des intérieurs peuplés à la Dostoïevsky. » 21

    Wilhelm Uhde, ce n’est pas seulement un des premiers collectionneurs de Picasso, de Dufy, de Derain, de Vlaminck ou de Braque, il est aussi celui qui a soutenu le Douanier Rousseau, dont il fut le premier biographe en 1911, dont il organise des expositions (en particulier, celle, posthume, chez Bernheim Jeune en 1912). Ce qui a séduit Uhde dans le tout premier Lanskoy, c’est évidemment le

    16

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    Portrait de la Comtesse Lanskoy (mère de l’artiste) Huile sur toile 92 х 60 Musée d’Art Moderne, Villeneuve-d’Ascq

    caractère à la fois « naïf » et travaillé de ses toiles. Il est curieux qu’Uhde parle de Dostoïevski, dont l’univers paroxystique métaphysique-mélodramatique n’est guère proche de l’univers pacifié et même idyllique de Lanskoy d’avant la Seconde Guerre mondiale. An tout cas, le soutien actif de Uhde va sans doute accentuer chez le peintre russe la référence au Douanier Rousseau. Ce sont surtout dans les portraits que l’on reconnaît des impulsions venues de l’« imagier » français. Le Portrait du Prince Michel Bagration (vers 1925, Villeneuve d’Ascq, Musée d’Art Moderne) est comme une réplique du Portrait d’enfant du Douanier Rousseau (vers 1905, Paris, Musée de l’Orangerie). Le dialogue avec le Douanier Rousseau apparaît de façon encore plus nette dans ces chefs-d’œuvre que sont l’Autoportrait au chapeau melon (1933, Villeneuve d’Ascq, Musée d’ Art Moderne) et le Portrait de la comtesse Lanskoy (vers 1930, Villeneuve d’Ascq, Musée d’Art Moderne) avec la même pose figée comme symbole d’exemplarité picturale. Cependant, dans l’Autoportrait au chapeau melon, il y a une dimension iconique que seul un artiste pour qui l’art de l’icône est un substrat plastique peut révéler. Le regard traverse le réel sans s’y arrêter, en lui se reflète l’invisibilité de l’au-delà des apparences. Même dans le Portrait de la comtesse Lanskoy le regard ne nous regarde pas, il est regardé. Que ce soit Le jardinier (1937), Igor accoudé (1937), Portrait de paysan (1937), tous au Musée d’Art Moderne de Villeneuve d’Ascq, ou le Portrait de la collection Sapiro (1937), l’expression du regard est considéré avant tout comme reflet de l’âme. On remarque que dans les portraits des années 1930, la pupille des yeux est souvent un simple point (de façon exemplaire, dans Mère portant ses deux enfants sur ses genoux (1938, Villeneuve d’Ascq, Musée d’Art Moderne). Dans les scènes de groupe, autour d’une table, ce qui intéresse l’artiste russe, ce n’est pas telle ou telle ca- ractéristique sociologique ou même psychologique : les regards sont soit ouverts sur une autre réalité, soit fermés. Dans le Portrait de la collection Sapiro de 1937, comme chez beaucoup de personnages d’autres tableaux, les yeux sont comme en méditation, en prière. Lanskoy crée ainsi une atmo- sphère sacrale dans des sujets tirés du quotidien le plus banal. On pourrait y voir une métamorphose nouvelle et originale de l’esthétique nabi.

    Il n’y a pas de communication entre les êtres. Ils sont transformés en pure présence picturale (Famille rose, 1938–1940 ; Trois personnages autour d’une table (1939) ; Scène mauve (1941) ; Concert de balalaïka (fin des années 1930) (Villeneuve d’Ascq, Musée d’Art Moderne) ; Famille (années 1930, coll. Sapiro). R.V. Gindertael a fait remarquer que dans la période figurative des années 1920– 1930 Lanskoy « ne s’est jamais astreint à une représentation littérale ‘d’après nature’, car il accordait déjà toute l’importance à l’autre réalité, à la réalité picturale. ‘Ce n’est pas ce qui entre dans l’œil du peintre qui enrichit le tableau, a-t-il déclaré, mais ce qui sort de son pinceau.’ Pour lui, en effet, ‘tout le mystère de la peinture est contenu dans le coup de pinceau’ qui décide de tous les prolongements du fait pictural foncièrement actif. Ainsi a-t-il pu détacher progressivement de l’objet sa création picturale et substituer aux éléments de la nature les données de son monde intérieur pour mener avec toujours plus de violence et d’éclat le combat que le peintre engage avec la couleur et la forme au cours de la naissance du tableau. ‘Un coup de pinceau posé sur une toile cherche à trou- ver une forme et lutte contre les autres formes posées sur la même toile. Quand la lutte aboutit à un accord, un monde se crée dans le tableau qui impose ses lois et possède son langage’, a-t-il observé. » 22

    De plus, ce qui frappe déjà dans la production figurative du maître russe, c’est la facture (i.e. texture) rugueuse, à la russe. Il est pertinent de dire que « là où André Lanskoy proclame le plus fermement son identité, c’est dans l’utilisation d’empâtements extrêmement riches et épais, qui constitue l’une des constantes de l’œuvre » . Cette picturalisation du réel au-delà de la réalité psycho-socio- logique est encore plus évidente dans une scène, qui pourrait être « de genre », mais ne l’est pas — La Fête bretonne (1935, coll. Sapiro).

    17

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    On trouve également à cette époque des échos du primitivisme de Larionov que Lanskoy plaçait très haut. Cela se manifeste dans la pleine liberté du dessin, poussée encore plus loin chez Larionov que chez Matisse, car prenant son origine dans le geste calligraphique à l’instar des graffiti. Lanskoy pouvait ainsi déclarer : « Quand dans les années 1925 je me suis mis à peindre des noces et la solennité du repas, je pensais que je faisais cela en imitation de Larionov. » 23 en plus de leur harmonie colorée, les toiles figuratives lanskyennes dénotent déjà un génie de dessinateur. Maximilien Gauthier l’a bien noté :

    « Ses compositions sont le résultat d’un dessin d’abord très fouillé, puis rigoureusement épuré, et dont il ne reste, à la fin, pour support au chant grave et doux de la couleur que des rythmes essentiels. » 24

    On ne s’étonnera donc pas que le dessin ait joué un rôle très important dans la période non-figurative abstraite du peintre russe. Lui-même a expliqué son rapport au tableau :

    « Généralement je commence à poser, sur ma toile blanche, au fusain ou au pastel, quelques traits qui servent à marquer un certain accord des formes. Puis la couleur intervient et la lutte s’en- gage. Tout est en gestation et le tableau n’est pas encore né. » 25

    Souvent, avant de s’attaquer à une toile, l’artiste fait des ébauches, il dessine inlassablement et dans ses compositions l’on peut apercevoir les traces d’un dessin initial fouillé :

    « La luxuriance de la vision n’empêche pas la rigueur de la mise en page. » 26

    En 1956, eut lieu une exposition des dessins de Lanskoy. À cette occasion, celui-ci fit le texte du ca- talogue sous la forme d’un poème en prose que je ne peux m’empêcher de citer in extenso, malgré sa longueur, tellement il est typique de toute la complexion créatrice de l’auteur de l’Hommage à Uccello :

    « Le dessin c’est les 5 heures du matin de la peinture.
    La conversation et les reproches à soi-même.
    L’indication pour les initiés, et la révélation pour les innocents. Les limites du monde visible et invisible.

    Les lignes de notre cœur et les traits de notre caractère.
    La réponse aux questions proposées et promesse d’un voyage.
    Et aussi, le jeu des nombres et des quantités.
    Prends le crayon et dessine.
    Mesure les exigences de ton cœur et l’étendue de ton esprit.
    L’imagination les rapprochera.
    La dimension de la feuille est équivalente à la dimension de l’univers. Remplis-la, et tu verras l’empreinte de ton monde intérieur.
    La main obéissante et laborieuse traversera le champ blanc du papier,
    et tracera les premières conditions de la lutte.
    Les lignes courbes imitant le mouvement d’une étoile filante lutteront avec les horizontales et verticales en formant les triangles, les ronds, les rectangles,

    [On ne sait si Lanskoy connaissait l’œuvre de Filonov, il n’en a jamais parlé, à notre connaissance. Celui que l’on appelait avant 1917 en Russie « le Bosch russe » a, de toute évidence, un projet iconographique et une visée cosmologique uniques dans l’art universel de façon générale. Cependant, malgré les dissemblances évidentes entre la poétique de Filonov et celle de Lanskoy, on est étonné de constater des identités non seulement en ce qui concerne l’union du dessiné et du peint, mais,]

    Et

    quand un brin de lumière inattendu s’introduira

    ou simplement des nuages.
    par tel ou tel moyen et se répandra sur l’étendue de la feuille, les éléments se mettront d’accord à la satisfaction légitime de l’œil observant le labeur.
    Si tu veux faire du figuratif, fais la même chose. »

    18

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    plus largement, dans ce que l’on pourrait appeler une poétique de la saturation. Tout d’abord — la place du dessin. Dans un texte-programme de 1914, intitulé « Les tableaux finis [i.e.’ œuvrés jusqu’au bout’] », visiblement rédigé par le seul Filonov, on peut lire :

    « Nous affirmons que la valeur du dessin, colossale et équivalente à celle de la peinture, s’est perdue : elle est dissoute dans l’art graphique et les esquisses alors que le dessin doit être un art à part entière. Le dessin n’est pas le laquais de la peinture ni celui de l’art graphique. Nous restituons ses droits au dessin. » 27

    Avant Filonov, Vroubel avait été un maître du dessin fouillé, dense, qui crée des unités colorées en mosaïque et Lanskoy a sans doute été plus au fait de l’œuvre vroubélienne que de celle de Filonov. Et l’on pourra observer une filiation dans la non-figuration lanskyenne. Filonov, lui, a théorisé le rôle du dessin en tant qu’indissociable de la peinture. Comme Lanskoy.

    Un autre trait qui rattache, historialement (« geschichtlich » selon Heidegger) et non historiquement, le Lanskoy non-figuratif de Filonov, c’est la poétique de la profusion et, nous l’avons dit plus haut, de la saturation. Certes, l’expérience du monde de l’homme du peuple obsessionnel et ascétique qu’était Filonov, et celle de l’aristocrate Lanskoy, fougueux, instinctif et fantasque, feront com- prendre la dissemblance de leurs choix iconographiques. La profusion de Filonov est celle de la forêt russe inextricable où la lumière passe chichement ; la profusion de Lanskoy est celle d’un héritier de Vroubel et de Kandinsky, nous y reviendrons. Il y a, cependant, chez Filonov et chez Lanskoy une identité dans la façon d’occuper picturologiquement la surface de la toile, avec — pourrait-on dire — une peur du vide (en cela, les deux appartiennent à une ligne baroque de l’art universel).

    Pour terminer sur cette première phase créatrice qui a duré environ une quinzaine d’années et puisque nous avons déjà empiété sur la phase non-figurative abstraite en mentionnant le rôle du dessin dans toute la création de Lanskoy, nous citerons encore le maître :

    « À l’époque figurative, le choix des objets avait une très grande importance pour moi. Je ne cher- chais jamais à reproduire exactement la nature, à faire ’ressemblant’. Seuls, le sujet, les dimensions de la toile, le fond et la couleur dominante étaient déterminés d’avance, et ne subissaient presque jamais de modifications au cours du travail. Je terminais le plus souvent en une seule séance, mais les séances duraient parfois plus de douze heures. Chaque coup de pinceau avait une signification traductrice de la réalité, mais n’avait de raison d’être qu’en fonction des autres taches de couleur avoisinantes. L’inattendu n’intéressait que les détails de l’exécution. » 28

    Dans ces éléments de comparaison avec d’autres peintres, j’ai été guidé par un aphorisme très profond du maître, qui touche à une approche de l’art de façon générale :

    « Tout ce qui est vivant ou destiné à vivre passe par la voie du germe.

    Dans l’histoire de l’art, il n’y a que la généalogie qui est intéressante et a un sens, par exemple chercher les germes de Braque dans Corot et Le Nain ou la continuation de Chardin dans Cézanne. Ce sont surtout les mélanges des germes et des influences qui sont intéressantes à constater. »

    LE TOURNANT DE LA FIN DES ANNÉES 1930 ET DU DÉBUT DES ANNÉES 1940 : LA SEMI-FIGURATION GÉOMÉTRISANTE

    Sans que rien n’ait semblé l’y préparer, Lanskoy fait basculer son primitivisme fauve dans une nou- velle forme d’art, dans une demi-figuration à la limite de l’abstraction. Parallèlement à sa peinture à l’huile qui continue à faire apparaître, à travers des portraits et des scènes d’intérieur, le pictural en tant que tel, l’artiste russe crée une série de gouaches où il fait subir à ses personnages un traite- ment pictural nouveau. Il avait, certes, commencé par une huile, le Souvenir de Hollande (1930, Vil-

    19

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    leneuve d’Ascq, Musée d’Art Moderne), mais les huiles avec ce traitement de la surface picturale sont rares (Paysage au cycliste, 1941). On remarque que cela concerne des paysages. Dans l’élaboration de sa nouvelle appréhension de la réalité, il choisit majoritairement la gouache. Peut-être faut-il voir là, comme pour le dessin, une possibilité pour le peintre de faire des exercices, comme l’on fait des exercices sur un instrument de musique, ou encore comme l’on fait des exercices spirituels. 29 La gouache deviendra désormais, à côté de la peinture à l’huile, du dessin et du collage, une partie ca- pitale de son œuvre, d’une saisissante beauté. Songeons seulement à ce chef-d’œuvre que forment les 44 gouaches pour la Genèse, sur lesquelles nous reviendrons plus tard.

    Les figures, les objets, les paysages deviennent plus géométriques, mais pas à la manière des

    cubistes, car de larges touches commencent à effacer le monde visible et à chercher au-delà du vi-

    sible le chaos harmonieux de l’invisible. Dans Portrait d’homme (Villeneuve d’Ascq, Musée d’Art Mo-

    derne) on trouve déjà les traits distinctifs de l’art du maître parisien : la rythmisation de l’espace en

    grandes bandes colorées. Dans Trois personnages sur fond bleu et Trois personnages sur fond noir

    (Villeneuve d’Ascq, Musée d’Art Moderne), c’est une constante, désormais, de la poétique lanskyenne —

    l’inscription des formes et des couleurs sur une base apparemment unicolore. Dans Trois person-

    nages (Villeneuve d’Ascq, Musée d’Art Moderne), c’est la technique de la mosaïque qui est à l’œuvre.

    J’y vois un héritage de Vroubel, mais il y a également une connivence avec la touche du Jawlensky

    des paysages de 1916–1918 ou des méditations christiques de 1934–1937. Peut-être s’agit-il d’une

    convergence, car Jawlensky était peu connu en France dans les années 1930 (il y eut seulement un

    article de Will Grohmann dans les Cahiers d’Art en 1934 et nous ne savons pas quand Lanskoy a vu

    30

    pinceau de Lanskoy. » 31
    On se souvient de l’aphorisme de Lanskoy : « La couleur a tendance à détruire la forme. » C’est

    ce qui avait commencé dans la figuration primitiviste, c’est ce qui est expérimenté dans la courte période géométrisante et qui se réalisera de façon somptueuse dans la non-figuration abstraite.

    VERS LA NON-FIGURATION ABSTRAITE

    Jusqu’en 1946–1947 (Les rayures à travers la lumière, Puits absorbant, coll. Carré ; Composition sur fond noir, Villeneuve d’Ascq, Musée d’Art Moderne), où toute lisibilité est définitivement noyée dans des rythmes totalement inédits, créant une nouvelle réalité purement artistique, Lanskoy n’élimine pas totalement sujet et objet. On connaît malheureusement peu d’œuvres de cette période qui cor- respond à la Seconde Guerre mondiale et l’immédiate après-guerre. La gouache Composition, 1946, (coll. part., Villeneuve-sur-Lot) est paradigmatique de ce stade de la création lanskyenne avant l’ab- sence de toute référence lisible au monde des êtres et des objets. Le sujet est très mystérieux, très insolite aussi. On distingue des personnages qui semblent tirés du monde des icônes ou des récits évangéliques (un ange, une personne couchée comme dans une « Nativité », un homme en déséquili- bre et désarroi — Joseph ?). L’Emprisonnement des papillons (1944, coll. Carré) est tout plein du monde de Paul Klee dont l’artiste nous a dit qu’il fut pour lui un détonateur. Puis, ce sont de plus en

    . Ce que dit Jean Grenier de la gouache Le Penseur (1940, coll. Particulière) est valable pour toutes les autres représentations de cette phase créatrice. Le critique fait remarquer que l’on « reconnaît » le personnage et les objets, mais ils ne sont aucunement un reflet mimétique de leur apparence dans le monde visible : « Les figures géo- métriques tendent à prendre la place des figures animées. C’est le premier stade qui conduit à la non- figure. Mais ces figures géométriques n’ont rien de commun avec celles que créaient les Cubistes ; elles comportent des lacunes ou des excroissances, se superposent et se mélangent. Ces gouaches ont des couleurs très variées, mais où les tons froids dominent et qui deviennent chauds sous le

    son œuvre pour laquelle il avait une véritable vénération

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    Composition sur fond noir Vers 1947 Huile sur toile 97 х 195 Musée d’Art Moderne, Villeneuve-d’Ascq

    s tableaux floraux sublimes : pétales arrachés, corolles écrasées, effilochures, filaments, tissus. Mais il a aussi ses tableaux minéraux doublement ‘abstraits’, le minéral étant le domaine de l’informel, comme les nuages. Incendie inadmissible (1955), Summer (1954) et toutes les toiles de cette période florale et minérale, sont de purs chefs-d’œuvre. » 37

    Une toile comme Composition verte (vers 1955, coll. part.) correspond à ces analyses du critique français. C’est un parterre tout vibrant de sa marqueterie aux milles nuances de sa presque monochromie. Il y a là une convergence avec l’impressionnisme comme peinture poussant telle une végétation sur l’objet, selon les analyses de Malévitch à partir des Cathédrales de Rouen de Monet 38. Comment ne pas appliquer cette métaphore à tout l’élan créateur de Lanskoy après 1945 jusqu’à sa mort, même si, à l’évidence, son œuvre n’a rien à voir plastiquement avec le suprématisme.

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    « La société n’a jamais considéré la peinture comme telle ; elle considérait les œuvres du côté de la ressemblance, de la maîtrise et de l’ornement coloré, l’anecdotisme était à la première place. Et seuls, quelques artistes considéraient la peinture comme une action qui a son propre but. De tels artistes ne voient ni les maisons, ni les montagnes, ni le ciel, ni les rivières comme tels, pour eux ils sont des surfaces picturales et c’est pourquoi il leur importe peu de savoir s’ils seront ressemblants, si l’eau sera bien exprimée ou bien le stuc d’une maison ou bien si la surface picturale du ciel sera peinte au-dessus du toit d’une maison ou bien de côté. Ils voient que sur les surfaces croît seulement la peinture et ils la rendent, la transplantent sur la toile en un système harmonieux nouveau. » 39

    À propos de son travail pour la salle à manger de la maison de Louis Carré construite par Alvar Aalto, Lanskoy écrit un apologue où l’on peut lire :

    « Le peintre a dit : ‘Ce tableau doit ressembler
    à une immense carte géographique.’
    Où l’on verra tous les ruisseaux, les fleuves, les lacs et les océans. Où l’on verra les arbres, les fleurs, les plantes.
    Et l’on sentira tous les aromates de notre terre. » 40

    Peux-t-on mieux exprimer la forte sensualité de l’art de Lanskoy. Cet orthodoxe russe très croy- ant et pratiquant, cet iconodoule sans réserve, a bien distingué ce que la langue russe distingue — la « peinture du vivant » (jivopiss’ = zôgraphia) et la « peinture de l’image » (ikonopiss’ = eikonographia). Nous reviendrons sur cette question à propos du magnifique ensemble des gouaches pour le livre de la Genèse. Mais notons, déjà ici, le caractère orgiaque de l’art abstrait de Lanskoy. Dans une de ses formules dont il avait le secret, il affirme :

    « C’est l’amour avec lequel on prend la couleur sur la palette et on la pose sur la toile qui échauffe et allume le tableau. »

    Il y a un rapport amoureux, passionnel de l’artiste russe à la toile. On dirait que toute sa sexualité, qui ne s’est pas accomplie dans sa vie personnelle, a été magnifiée, a éclaté, s’est éclaboussée dans les textures très complexes des tableaux. Cette sexualité sublimée, comme chez beaucoup de spirituels, ne contredit pas le caractère « pudique » de la vision lanskyenne, tel que l’a noté Jean Grenier. Il faut, à ce propos, relire le chapitre du livre de Berdiaev Le Sens de la création. Essai de justification de l’homme (1916) intitulé « Création et sexe. Masculin et féminin. Genre et personne ». On y trouve des formulations comme :

    « Le sexe est incommensurablement plus vaste et plus profond que ce que nous appelons dans un sens spécifique la fonction sexuelle. » 41

    Ou encore :

    « La vie du sexe est possible sans acte sexuel et est même plus tendue. L’acte sexuel, la fonction sexuelle peuvent être vaincus, mais le sexe est invincible. L’effort ascétique a seulement le pouvoir de répartir autrement l’énergie sexuelle, de lui donner une autre direction, mais n’a pas le pouvoir de l’exterminer. Le sexe se rapporte non à une partie de l’homme, mais à l’homme comme un tout. » 42

    Les rapports de l’artiste et du tableau sont des rapports de combat. Ce qui se passe sur la surface picturale, c’est un corps à corps, une lutte des lignes et des couleurs, de lignes et des lignes, des couleurs et des couleurs :

    « Un coup de pinceau posé sur une toile cherche à trouver une forme et lutte contre les autres formes posées sur la même toile. L’aboutissement de cette lutte est la naissance du tableau… Quand cette lutte aboutit à un accord, un monde se crée dans le tableau qui impose ses lois… la lutte d’un monde qui veut s’organiser et dominer le chaos. » 43

    Ce combat est semblable à celui dont a parlé Van Gogh, il se termine par la victoire d’une nouvelle harmonie, d’un nouvel ordre. Les œuvres de Lanskoy s’emparent de l’imaginaire du spectateur et l’en-

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    traînent au-delà des limites de notre temps et de notre espace. Ce n’est pas un hasard si l’artiste a

    peint un Hommage à Uccello, car chez le créateur de la Renaissance la puissance imposante des

    cavaliers avant le combat, par exemple dans ses différentes « Batailles de San Remo », est exprimée

    dans sa potentialité dynamique, alors que, chez le peintre russe, les lances des adversaires se sont

    déjà entrechoquées et dans son monde de non-figuration abstraite la bataille fait rage. La force vio-

    lente des couleurs vives, leur mêlée ininterrompue, enflent sans cesse grâce aux contrastes et à ce

    que l’artiste a appelé « l’accélération », c’est-à-dire « la précipitation des mouvements des lignes sur

    le plan graphique et l’intensification ses tons qui se trouvent sur la toile ». Éliane Escoubas dans son

    beau livre L’Espace pictural 44, qui propose une phénoménologie des formes et des modalités de la

    manifestation picturale, emploie à propos d’Uccello, de sa Bataille de San Remo et de son dernier

    tableau La Chasse nocturne du Musée d’Oxford, précisément le mot de précipitation. Dans la Bataille

    de San Remo, « deux espaces juxtaposés sans doute et une représentation ramassée dans le plan le

    plus proche, avec un point de fuite situé au plus près de nous, qui ne donne pas l’impression d’une

    fuite à l’infini, mais d’une PRÉCIPITATION au centre d’un tourbillon où se fixe et se fascine le regard

    du spectateur. » 45 Dans La Chasse nocturne, Éliane Escoubas voit « le bondissement sur la Terre-sol

    qui précipite les corps dans l’immense trouée de la nuit. La PRÉCIPITATION — la tête en avant — a

    donc toujours lieu à partir du sol ».
    Chez Uccello, comme chez Van Gogh, on peut, en partie, trouver les germes de la création lan-

    46

    skyenne, sa généalogie, selon les propres formules de l’artiste russe que nous avons citées plus haut. D’une autre manière, le colorisme sensuel-sensualiste de Lanskoy est plus proche de Jawlensky que de Kandinsky qui a cependant a été celui qui, apparemment, a eu le plus grand pouvoir de commotion sur lui. On peut penser que non seulement la brève rencontre personnelle avec Kandinsky, mais surtout les expositions à Paris, à partir de 1942, en particulier chez Jeanne Bucher et en 1949 la publication d’une traduction en français de Du Spirituel en art 47 où était reproduite, entre autres la Composition N° VII (1913, Moscou, Galerie Nationale Trétiakov), avec laquelle beaucoup de toiles de Lanskoy ont une grande affinité iconographique. Il ne fait pas de doute que Lanskoy est un héritier direct de Kandinsky. Il a porté à leur maximum d’intensité l’impétuosité, la fougue, le brassage symphonique et polyphonique des formes et des couleurs de l’auteur de la Composition VI de l’Ermitage à Saint-Pétersbourg, dans la visualisation du monde intérieur et dans la création du monde intérieur et dans la création de nouveaux paysages purement picturaux.

    Ces « affinités électives » sont, me semble-t-il, évidentes, même si, de façon également évidente, leur picturologie est totalement différente : dominante de la ligne du Jugendstil allemand chez Kandinsky, dominante de réseaux construits et l’art médiéval, en particulier russe, de l’enluminure, chez Lanskoy.

    Comme pour Kandinsky (comme également pour le Larionov rayonniste de 1913) la musique est un analogon : « En allant vers l’abstrait, le rythme s’accentue et rapproche la peinture de la musique », dit Lanskoy 48. Le critique français Maximilien Gauthier a noté, nous l’avons mentionné plus haut, le caractère musical des toiles primitivistes. Avec l’abstraction, il y a toujours le « chant grave » mais c’est la violence qui traverse les toiles. L’ « impetus » du peintre semble tout droit sorti du Sacre du printemps de Stravinsky, ses toiles sont autant de sacres du printemps avec danses, rites, fêtes, amours, joies, chagrins, actions de grâce. Il ne s’agit évidemment pas d’imiter la musique, mais de faire fonctionner la peinture comme fonctionne la musique, c’est-à-dire comme instrumentation de sonorités.

    Étant donné l’héritage kandinskyen, il est juste de ranger Lanskoy dans la catégorie générale de l’ abstraction lyrique qui a vu le jour, après le surréalisme, pendant la Seconde Guerre mondiale, visant à rompre avec la géométrisation du constructivisme européen, dominant dans l’abstraction des

    années 1920 et 1930, et à trouver une expression directe dans son Moi intérieur. L’art est devenu un

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    « acte » instinctif, existentiel, un cri, un chant de couleurs et de lignes.

    Lanskoy y a introduit une note

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    La fête hongroise

    1956

    Huile sur toile Collection particulière

    spécifiquement russe. Ses couleurs brillent de tous les feux de la gamme slave de la création popu- laire comme s’il avait transformé sur sa palette toutes les vives nuances de la table pascale russe. L’originalité de Lanskoy dans l’École de Paris d’après guerre consiste en ce que de ses œuvres peintes en traits puissants souffle la poétique de l’épopée populaire, exprimée dans la lutte, le rythme, le mouvement des éléments picturaux. « J’espère que mes couleurs provoquent un incendie qui dépassera les exigences d’une allumette », dit-il dans un aphorisme plein d’humour, très à la manière de Paul Klee.

    Ce qui a jailli dans l’art de Lanskoy quand il s’est détaché du monde sensible pour aller au cœur

    .

    C’est là un élément premier et organique autour duquel tout s’organise : le dessin, la composition, le rythme, la couleur, la plastique. Ce n’est pas la lumière telle que la comprennent les caravagistes. Selon une remarque juste du peintre, une telle lumière est un « éclairage » et par là-même appartient plutôt au théâtre 51. Ce n’est pas non plus la lumière diurne que les impressionnistes français cherchaient à saisir dans toutes ses nuances et vibrations. C’est une lumière mystique, non dans le sens d’une quelconque religion, mais dans celui d’une pénétration, sans l’intermédiaire de l’objet et de la vision « rétinienne », dans le mystère du monde, lumière qui se manifeste à partir des profondeurs du chaos originel et passe par le prisme de la spiritualité. C’est la lumière qui illumine les vitraux des cathédrales médiévales de l’Europe chrétienne. Comme dans les vitraux, dans les tableaux de Lanskoy, on trouve une lumière dominante, tantôt bleue, violette, indigo, tantôt rouge, tantôt noire, blanche, verte, chantant comme sur les icônes. J’ai toujours dans l’oreille et la pensée cette remarque du peintre devant l’icône de Saint Georges vainquant le dragon :

    « Regardez ce blanc, c’est un blanc qui chante, dans les icônes, le blanc chante. »

    Dans une note de travail pour la mosaïque de Rennes, écrite en 1972, il se donne comme tâche, entre autres :

    des apparences, c’est la lumière. Il est un créateur de couleur-lumière. 50

    25

    « Tout est dominé et rendu vivant par la lumière », déclare-t-il

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    « Le rouge chantera sourd dans plusieurs endroits et le blanc soulignera les rythmes en aidant l’œil à se déplacer et à faire le long voyage. » 52

    Dora Vallier a écrit un jour :

    « Je n’hésite pas à comparer la peinture de Lanskoy à une chevauchée de l’imagination. Chaque fois elle m’apparaît ainsi. Chaque fois elle saisit le regard et le lance au loin, là où l’esprit s’ébroue, au centre d’une inhabituelle fraîcheur. Les couleurs pour se révéler ont choisi l’instant le plus ensoleillé de leur force, les formes ont pris pour s’affirmer le plus spontané des parcours. Nous voilà introduits d’emblée dans un féerique et solide labyrinthe qui exerce son pouvoir sur nous. » 53

    Si la profusion des formes et des couleurs, leur enchevêtrement, leur inextricabilité même, pourraient faire croire que nous avons à faire, avec ce peintre russe, à un art de pur instinct, quelque peu sauvage, quelque peu barbare, voire dionysiaque. Lanskoy n’a-t-il pas un jour déclaré :

    « J’ai apporté de mon pays du sang barbare. »

    Ne dit-on pas même que dans ses origines il y aurait du sang tsigane ! En tout cas, il est clair que le pinceau lui paraît un faible instrument pour porter sur le support des forces élémentaires incandescentes. Une telle « poïétique » est apparentée, mutatis mutandis, à l’ action painting américaine. Mais Lanskoy est plus proche du « voleur de feu » rimbaldien qui, si « ce qu’il rapporte de là-bas », « c’est l’informe, il donne l’informe ». 54

    « La peinture — dit encore Lanskoy — est un acte qui ne se contrôle pas totalement. Seuls certains gestes sont volontaires : le désir de prendre la couleur, de faire le mouvement qui traduit. »

    En fait, s’il est, certes, un peintre d’instinct, le russe dirait « stikhiiny », il s’est cependant nourri autant de science picturale que de profonde réflexion sur l’art en général, sur son art en particulier. Il fut, d’autre part, passionné pour les choses de l’esprit de façon générale. Sans parler de son imprégnation religieuse orthodoxe qui était tout, sauf superficielle, il connaissait la littérature russe, en particulier la poésie. Pouchkine était pour lui, ce qu’il fut et est toujours pour la majorité des Russes, « le soleil de la littérature russe ». Mais Khlebnikov était également son poète favori. 55 Il fallait l’entendre déclamer les vers de ce Pierrot lunaire dans l’art duquel Lanskoy trouvait des consonances avec ses propres aspirations. On peut dire que les rêves non-euclidiens de Khlebnikov sur les « courbes de Lobatchevski » 56 qui devaient embellir les villes, sont pleinement incarnés dans la mythologie des couleurs lanskyenne. Et n’y a-t-il pas affinité avec la poétique de Lanskoy dans ces « courbes qui imitent l’étoile filante », ou dans ces vers khlebnikoviens :

    « Les campagnes lugubres des infanteries,
    Le meurtre d’un roi par l’épieu
    Obéissent aux nombres comme le coucher de soleil, La pluie d’étoiles et les champs bleus. » 57

    Non seulement l’inspiration « primitiviste » de Khlebnikov, aux sources des civilisations, a conquis Lanskoy, mais aussi le « rire » khlebnikovien et la déformation rythmique du vers, et les néologismes et, surtout, « le mot autodéveloppé » (samovitoïé slovo), quand le mot chez le poète, et la couleur-ligne chez le peintre, ne sont plus la dénomination d’un objet, mais l’équivalent de son essence, ayant sa propre existence qui se déroule de façon autonome. D’ailleurs, les éléments picturaux construits sont présents dans la création de Khlebnikov. Il fallait entendre Lanskoy, avec la même voix de basse avec laquelle il lisait les textes liturgiques à l’église de Clamart, dire ces vers totalement alogiques de Khlebnikov :

    « Et l’écrevisse noire sur un plat blanc Saisit les épis du seigle bleu. »

    [1920]

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    Je pense aussi que Lanskoy se sentait proche de l’homme-Khlebnikov, outsider, errant, un peu yourodivy (fol en Christ), comme il s’est senti proche du Gogol du Journal d’un fou.

    Il aimait aussi le théâtre sous toutes ses formes et la musique l’a accompagné jusqu’à la fin.

    Les toiles de Lanskoy sont le fruit d’une savante élaboration, d’un travail très poussé de la surface du tableau. En cela, il est bien l’héritier de l’ École russe du premier tiers du XXe siècle qui a mis l’accent sur la faktoura , c’est-à-dire la texture, la matière même dont est tissée la trame de la toile. Et cette matière peut utiliser tous les médiums que l’artiste juge utiles pour arriver à l’accord harmonique final.

    LA NATURE

    Jamais Lanskoy n’a coupé les ponts avec la nature, même dans ses œuvres apparemment les plus exemptes de tout élément figuratif. Il s’en est expliqué de façon saisissante :

    « Ce n’est pas ce qui entre dans l’œil du peintre qui enrichit le tableau mais ce qui sort de son pinceau. En ne représentant pas les objets usuels on ne rompt pas avec la nature, mais on établit un contact plus étroit avec la vie dans son intégralité. Que le tableau soit figuratif ou non, il faut que la nature soit dépassée. La nature en fournissant la nourriture à notre œil ne demande pas à se regarder dans le tableau comme dans un miroir. » 58

    Il faut ici relire le petit poème en prose que le peintre a écrit pour commenter son travail pour la salle à manger de Louis Carré, cité plus haut (note 41).

    On remarque que toutes ses œuvres portent des titres souvent poétiques, titres donnés sur le coup d’une illumination, titres la plupart du temps purement ludiques, sinon mnémotechniques, que l’artiste oubliait par la suite. 59 Il ne faut pas chercher des clefs permettant de lire telle ou telle œuvre, car pour l’artiste russe, il ne faut « jamais oublier que la peinture est faite pour l’œil et non pour l’oreille ». Il rejoint, ici encore, Kandinsky qui a pu déclarer :

    « Quand on voit une peinture, c’est l’œil (et l’âme) qui doit travailler, quand on entend une musique, c’est l’oreille (et l’âme). » 60

    Le même Kandinsky a également affirmé :

    « Chaque forme a une force spéciale et un ‘contenu’ spécial, parce que elle est un être vivant, comme toutes les formes de l’Univers. Mais ce serait tout à fait faux de penser à ce contenu quand on regarde une toile. » 61

    D’où la difficulté qu’a eue parfois Lanskoy avec la critique d’art, quand elle s’avisait de lui prêter des intentions qu’il pensait ne pas avoir eues :

    «Si le peintre peut toujours expliquer sa peinture, le dernier mot restera toujours au tableau. » 62

    S’il est clair qu’aucune exégèse, aucun commentaire, ne remplaceront jamais la contemplation unique d’un spectateur unique devant une oeuvre unique, il y a une possibilité d’accéder par la parole à l’œuvre d’art, si on conçoit cette parole comme un dialogue entre peint et écrit. 63

    Lanskoy, dans chacune de ses créations, reproduit l’image d’une nouvelle nature créée, constituée de la chair et du sang du monde euclidien, tel que nous la percevons par nos cinq sens, mais la reconstruit, conformément à la rythmisation, à la plasticité et aux interactions propres à la peinture en tant que telle. Le peintre disait :

    « L’inspiration ne se matérialise pas. C’est une prédisposition à participer à la création du monde. Ainsi, de même que Dieu a créé l’homme à Son image et à Sa ressemblance, de même l’artiste représente dans ses tableaux l’image de son propre monde intérieur. En art il n’y a ni commencement ni fin. »

    Jamais le concept de «création» n’aura eu son plein sens que chez Lanskoy. Jamais autant que chez Lanskoy « la peinture en tant que telle » ne s’est affirmée de façon si munificente. Pour lui, il n’y

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    avait pas de contradiction entre la peinture dite figurative et la peinture abstraite. Citons encore l’artiste :

    « La peinture a toujours été abstraite, mais on ne s’en apercevait pas ; il n’y a donc pas à proprement parler rupture.

    Le temps fera son oeuvre et quand on ne cherchera plus dans un tableau des pommes, des arbres, ou des jeunes filles, le mot abstrait disparaîtra.

    Quand on prend de la couleur sur la palette, elle n’est pas plus figurative quand elle est destinée à représenter une fleur, ou plus abstraite si elle doit donner naissance à une forme imaginaire.

    Tout le mystère et tout le réel de la peinture réside dans le coup de pinceau (et dans la prolongation du coup de pinceau). » 64

    Et encore, cette déclaration de 1964 :

    «J’ai été un figuratif inspiré par tous les thèmes. Mais l’abstrait est le moyen de dire plus, d’élargir le champ de bataille, de s’exprimer plus complétement. Il y a certes beaucoup de difficultés dans cette voie : on ne reçoit pas d’aide comme avec le figuratif. Il ne suffit pas de questionner la nature ; il faut se questionner soi-même. Tous les problèmes à résoudre sont en soi. Cependant le point de départ est toujours dans la nature, et le monde m’appartient comme il appartient à chacun. C’est peut-être que je ne suis pas un abstrait pur. ‘Non-figuratif’ aurait plus de sens. Mais ce ne sont là que des mots! Il ne faut pas peindre de l’abstrait ou du figuratif ; il faut peindre un tableau. »

    LA FABRICATION D’OBJETS

    Lanskoy a sans cesse élargi le champ de son activité créatrice. Il a créé toute une série de tapisseries multicolores et illustré des livres. Dans Cortège, un livre de Pierre Lecuire, il perfectionne la technique du collage : 25 planches en couleurs furent exécutées au pochoir sur les papiers collés originaux. Le poète Pierre Lecuire a défini ce que représentait pour lui la création du livre :

    « Qu’il soit inscription cunéiforme, coran coufique, bible de Gutenberg, bréviaire du curé ou chant d’amour, le beau livre est un moment à l’écart des modes. » 65

    Ce livre de Lanskoy pour Pierre Lecuire venait après ceux de Nicolas de Staël et formait un total contraste avec lui : Staël, c’était « le déploiement classique », Lanskoy — « la couleur flamboyante » 66. Encore une fois, l’opposition entre un Staël apollinien et un Lanskoy dionysiaque! Pierre Lecuire raconte les problèmes posés par « le flot coloré » du peintre :

    « Pour descendre le cours de cette Amazone de couleurs, pleine de tourbillons et de reflets, le maître d’oeuvre [Lanskoy] avait à se préoccuper des digues, et comme dans l’architecture des mers où la violence inouïe des éléments liquides oblige à resserrer, à épurer la matière solide qu’on leur oppose, il fallait prévoir des jetées, des môles, et tout un système impeccable de contrepoids. » 67

    Mais dans le second livre mis en forme par Lanskoy sur des poèmes inédits de Pierre Lecuire, Dédale (1960), l’artiste russe quitte la splendeur des papiers découpés aux couleurs de feu pour des dessins à l’encre de Chine qui sont transposés en eaux-fortes ; il y montre sa maîtrise du dessin que nous avons déjà soulignée :

    « Après le feu d’artifice de Cortège, Dédale est tout sobriété. La gravure y est compagne de la lecture. »68

    Avec le livre de La Genèse en 1966, Lanskoy a atteint l’unité du texte et de l’illustration, en inscrivant lui-même le texte biblique en couleurs multicolores. Les 45 gouaches originales qui ont été conservées forment un ensemble impressionnant. 24 de ces gouaches furent éditées dans un album de lithographies intitulé La Genèse.

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    Théologie et urbanisme

    1964 Huile sur toile 146 х 95 Musée d’Art Moderne, Paris

    Les peintres russes du début du XXe siècle puisèrent dans la peinture d’icônes les éléments formels et philosophiques de la peinture ancienne (perspective inversée, dimension spirituelle, ab- sence d’ombre, la lumière fusant de partout), éléments qu’ils utilsèrent pour peindre non des icônes mais des tableaux.

    Natalia Gontcharova a provoqué un scandale lors de l’exposition de « La Queue d’âne » qu’elle avait organisée avec Mikhaïl Larionov, où elle montrait des toiles représentant les Quatre Evangélistes (Saint-Pétersbourg, Musée National Russe) ou bien des sujets avec des titres religieux. Mais ce n’étaient pas des icônes, il s’agissait seulement de tableaux à thème religieux.

    Là où il n’y avait pas de confusion entre peinture d’icônes et peinture « profane », l’icône comme telle a pu donner une impulsion pour la compréhension du tableau comme tel. Ainsi, par exemple, le célèbre Quadrangle que Malévitch exposa en 1915 à Pétrograd comme expression par excellence du « suprématisme de la peinture » fut baptisé par son auteur « icône de notre temps ». Malévitch souligna le caractère iconique en l’accrochant en haut d’une encoignure de murs comme on accroche l’icône du Sauveur dans le « Beau Coin Rouge » des maisons orthodoxes. On ne peut, certes, pas donner à ce « geste » de signification religieuse orthodoxe, mais seulement y voir l’affirmation du caractère iconique, sémiologique, du pictural en tant que tel, c’est-à-dire l’apparition, à travers la pictural, de ce qui n’apparaît pas.

    Je me souviens avoir un jour demandé à Lanskoy :
    « Vous êtes un homme pieux. Comment l’élément religieux s’exprime-t-il dans votre œuvre? »

    Andreï Mikhaïlovitch m’a regardé avec perplexité, est resté un moment sans rien dire et, enfin, de son ton habituel quelque peu brusque et grogneur, il a marmonné :

    « Quand je fais cuire de la kacha, je suis aussi un homme pieux! »

    J’ai tout de suite compris l’inconguité de ma question. Sans y faire attention, Lanskoy avait rejoint Thérèse d’Avila qui voyait Dieu dans ses casseroles. Toute marmite à cuire n’est-elle pas la sainte propriété d’Adonaï (Zacharie, 14, 21). Et aussi : la religiosité d’un homme n’apparaît pas sous une forme définie que l’on pourrait appeler religieuse, elle pénètre toutes les formes matérielles, comme si elle les illuminait et les consacrait de l’intérieur. De la même façon, un véritable homme de prière prie non seulement en un lieu déterminé ou à des heures déterminées, mais sans cesse — en travaillant, en se reposant, en respirant. L’aphorisme de Lanskoy sous-entend un autre fait découlant du précédent, notamment : si le peintre peut être un homme tout aussi pieux que le peintre d’icônes, la différence ne repose pas sur leur esprit religieux en général, mais dans leur condition d’homme et de peintre et, par conséquent, dans leur choix des formes convenant à cette destination. A travers l’image sainte, le peintre d’icônes accomplit un acte qui entre dans la vie liturgique de l’Église. Le peintre, quant à lui, fait apparaître l’être invisible du monde. Leur but est le même, c’est l’appoche qui est à l’évidence différente.

    L’art de Lanskoy est, comme celui de Kandinsky, aux antipodes de la peinture d’icônes. Le mouvement chorégraphique ou symphonique, les tensions dramatiques, les luttes colorées, sont contraires à la quiétude, à l’hésychia qui émanent de l’icône. Cela n’empêche nullement que Lanskoy, comme Kandinsky 69, soit imprégné d’une profonde et religieuse spiritualité que l’on peut retrouver dans tels ou tels éléments de leur système sémiotique. Citons ici encore Lanskoy :

    « Dans la religion et dans l’art, il n’y a pas de progrès. Mais, pour rester le même, il faut évoluer. C’est-à-dire que s’il y avait eu un seul peintre pour toutes les époques et qu’il vivait toujours, il dirait toujours la même chose mais différemment. » 70

    Les gouaches de La Genèse ne sont donc pas une illustration du premier livre de la Bible. Elles ont une signification et une fonction indépendantes. La série des gouaches représente en elle-même une vision sans-objet de « l’œil intérieur » face au texte biblique. Certaines gouaches ont leur surface

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    recouverte par le texte de la Bible en traduction française ; chaque caractère est soigneusement

    tracé au pinceau de toutes les couleurs et les caractères s’entrelacent dans la composition générale

    abstraite, ce qui donne l’impression d’une enluminure contemporaine. Lanskoy est non seulement

    l’héritier des enlumineurs médiévaux, il est aussi le successeur de la tradition russe du début du XXe

    siècle quand les artistes mettaient en forme leurs livres où l’art graphique du texte était traité

    comme élément de la composition artistique de la page. Ainsi, se conjuguent chez l’auteur de Dédale

    ou de La Genèse, la tradition des livres d’heures slavons et les expériences futuristes ches Larionov,

    Natalia Gontcharova, Malévitch, Olga Rozanova ou Filonov. Olga Rozanova, en particulier, a inauguré

    cette manière de traiter la page comme une unité colorée du tracé du texte et du tracé du peint avec

    .

    Les Pléiades…des gros mots [Outinoïé gniozdychko…dournykh slov] en 1913 et les hectographies en 71

    couleurs du livre de poésies de Khlebnikov et de Kroutchonykh Tè li lè en 1914
    Lanskoy n’a pas pu réaliser son projet de livre consacré au Journal d’un fou de Gogol. Il a exécuté un grand nombre de collages abstraits, plus admirables les uns que les autres. Là aussi, on pourrait rappeler l’expérience unique d’un livre de collages, c’est La Guerre universelle [Vsiélienskaya voïna], 1916, avec les « colles colorées » [tsvietnaya kleï] du poète Kroutchonykh, avec la participation aussi d’Olga Rozanova. Dans l’atelier de Lanskoy, avenue Mozart, on pouvait voir dans les années 1970 ces collages pour Le Journal d’un fou, punaisées en rangs serrés comme une iconostase de l’église orthodoxe. Maurice Allemand, qui a organisé au Musée d’Art et d’Industrie de Saint-Étienne une mémorable exposition de 169 collages sur le sujet du livre de Gogol, décrit ce travail excep-

    tionnel :
    « Toutes les compositions, texte ou ‘images’, sont faites en collages de papiers découpés et gouachés

    sur des feuilles à dessin également gouachées. Rien de plus simple que cette technique, mais avec quelle maîtrise l’artiste a su l’employer. » 72

    Lanskoy reste unique dans le concert des arts français et européens. Sans doute, cela est dû à son imprégnation de la culture russe. A la différence de ses contemporains issus comme lui de l’Empire Russe, son ami Nicolas de Staël ou Poliakoff, il a traduit dans le langage plastique de son temps la polychromie et la vigueur de l’art populaire de son pays natal.

    J’ajouterai que l’homme Lanskoy était étonnant. Sa tête complétement glabre (il a perdu ses cheveux à la suite d’une maladie), ses pommettes saillantes, lui donnaient un air de bonze extrême- oriental. Des yeux qui vous transperçaient, un corps bien charpenté, une voix rauque aux intonations brusques, il en imposait, il était un vrai barine, en avait toutes les qualités (fidélité, sens de l’honneur, droiture morale, largesse), mais aussi les défauts (sautes d’humeur, arbitraire dans le jugement, actions fantasques, ce que le russe appelle samodourstvo). La générosité de Lanskoy était bien con- nue, il ne comptait pas l’argent, il aimait vivre sur un grand pied quand il avait de l’argent, en faisant profiter ses amis, mais il aidait aussi financièrement ceux qui en avaient besoin ; ce caractère dépensier faisait qu’il restait lui-même souvent sans le sou, étant poursuivi par le fisc, pour le retard dans le paiement des impôts dus. Il lui arrivait d’être saisi, c’est pourquoi il n’y avait dans son appartement- atelier de la rue Mozart qu’une grande table an bois massif, très ancienne, quelques chaises et un lit — c’est ce que ne pouvait saisir selon la loi française, l’administration des impôts !

    L’étude de l’œuvre et de la vie de ce «Russe français» en est encore à ses débuts. Lanskoy n’a pas eu la chance d’un Staël ou d’un Poliakoff d’avoir laissé une famille qui fasse fructifier son travail. Mais les œuvres existent et une exposition comme celle du Musée Pouchkine et du Musée Russe, contribue à une meilleure connaissance d’un artiste dont le génie flamboie de tous les feux de l’imaginaire plastique slave dans le paysage artistique français.

    30

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    1. 1  Voir les souvenirs passionnants de plusieurs anciens Pages dans : Pajeski Iévo Imperatorskovo Viél- itchestva korpouss [Le Corps des pages de Sa Majesté Impériale], Moscou, Interbook-bisness, 2004, en particuliers, ceux de N.I. Burmeister qui coïncident avec la période où Lanskoy était au Corps des Pages.

    2. 2  Lettre d’André Lanskoy à Jean-Claude Marcadé du 24 mars 1973 (Archives Marcadé)

    3. 3  Voir Pajeski Iévo Imperatorskovo Viélitchestva korpouss, op.cit., p. 88–92

    4. 4  Lorsque je lui ai envoyé mon article en russe intitulé « La lumière mystique de Lanskoy », où je l’affublais

      de son titre, il m’a écrit que « après ‘la lumière mystique de Lanskoy’, on ne peut pas écrire ‘le comte Andreï Mikhaïlovitch Lanskoy’, mais, bien entendu, ‘Lanskoy’ » (Lettre d’André Lanskoy à Jean-Claude Marcadé du 24 mars 1973, op.cit.

    5. 5  Voir A.E. Parnis, R.D. Timentchik, « Programmy ‘Brodiatcheï sobaki’ », in : Pamiatniki koul’toury. Novyïé otkrytiya. Pis’mennost’. Iskousstvo.Arkhéologuia. Iéjegodnik 1983, Léningrad, 1985, p.160–257

    6. 6  Voir la reproduction des peintures murales de Yakovlev dans : John Bowlt, The Silver Age. Russian Art of Early Twentieth Century. The « World of Art », Newtonville, Mass., 1982, p. 124–125

    7. 7  Voir Dora Kogan, Sergueï Youriévitch Soudieïkine, Moscou, 1974, p. 116–124

    8. 8  Lettre d’André Lanskoy à Jean-Claude Marcadé du 8 mars 1972 (Archives Marcadé) ; dans sa lettre à Jean-Claude Marcadé du 24 mars 1973, op.cit., Lanskoy écrit : « J’ai parlé de la caricature de façon

      beaucoup trop disproportionnée. »

    9. 9  Lettre d’André Lanskoy à Jean-Claude Marcadé du 24 mars 1973, op.cit.

    10. 10  Gr. Alexeï N. Tolstoï [Comte Alexis Nikolaïévitch Tolstoï], « Pered kartinami Soudieïkina » [Devant les tableaux de Soudieïkine], Jar-Ptitsa, 1921, N0 1, p. 23, 24

    11. 11  Yakov Tugendhold a noté qu’Alexandra Exter « travaillait des jours entiers au moment des fusillades, si nombreuses dans la Russie d’alors, à Kiev et à Odessa, sous l’accompagnement du fracas des obus. L’artiste sursautait : ce qui se passait dans rue l’émouvait. Mais une autodiscipline volontaire purement masculine dans le travail prenait le dessus sur les émotions de la vie quotidienne. » , Alexandra Exter comme peintre [1922], in : Guéorgui Kovalenko, Alexandra Exter. Farbrhythmen (en allemand et en russe), Saint- Pétersbourg, Palace Editions, 2001, p. 130

      1. 12  Guéorgui Kovalenko, Alexandra Exter. Pout’ khoudojnika. Khoudojnik i vrémia [Alexandra Exter. L’itinéraire artistique. L’artiste et son temps], Moscou, Galart, 1993, p. 89

      1. 13  Guéorgui Kovalenko, Alexandra Exter. Farbrhythmen, op.cit., p.36

      2. 14  ie

      Le tableau Conclusion indésirable,1962,anciennecollectionM.KnoedleretC ,est appelé dans le catalogue de l’exposition Lanskoy au Musée Galliera en 1966, sous la reproduction en couleurs, « Conclusion individuelle » !

      1. 15  Catherine Zoubtchenko, in : Catherine Bernard, Michel Guinle, Lanskoy. Catalogue raisonné des mosaïques, Lyon, Catherine Bernard, 1990

      2. 16  Cité par Pascaline Dron, Angelo Pittiglio, Lanskoy, P. Pittiglio Éditeur, 1990, p. 15–16

      3. 17  Voir la reproduction de la mosaïque du Collège militaire de Canjuers dans : Catherine Bernard, MichelGuinle, Lanskoy. Catalogue raisonné des mosaïques, op.cit.

      4. 18  R.V. Gindertael, introduction à l’exposition Lanskoy au Musée Galliera à Paris, mai-juin 1966

      5. 19  Jean Grenier, « Lanskoy », L’œil, op.cit., p. 33

      6. 20  Maximilien Gauthier, introduction au catalogue de l’exposition Lanskoy à La Haye en octobre 1938

      7. 21  Wilhelm Uhde, Picasso et la tradition française. Notes sur la peinture actuelle, Paris, Quatre Chemins,1928 — cité ici d’après Pascaline Dron, Angelo Pittiglio, Lanskoy, op.cit., p. 24

      8. 22  R.V. Gindertael, in Lanskoy au Musée Galliera, op.cit.

      9. 23  Lettre de Lanskoy à Jean-Claude Marcadé du 8 mars 1972, op.cit.

      10. 24  Maximilien Gauthier, op.cit.

      31

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      1. 25  A. Lanskoy, « Notes sur ma peinture », dans le catalogue de l’exposition Lanskoy à Stockholm, Svensk- franska Konstgallariet, 1954

      2. 26  Jean Grenier, « Lanskoy », L’œil, mai 1956, p. 35

      3. 27  Atelier intime des peintres et dessinateurs « Tableaux finis », Saint-Pétersbourg, 1914, cité ici d’après le catalogue Filonov, Paris, Centre Georges Pompidou, 1990, p. 109–110 (traduction de Sonia Zerelanski).

      4. 28  A. Lanskoy, « Notes sur ma peinture », op.cit.

      5. 29  Lanskoy était un homme profondément religieux qui connaissait les pratiques d’ordre spirituel. Dans les années 1960–1970, il psalmodiait les samedis et les dimanches les textes liturgiques lors des services qui avaient lieu dans la chapelle, organisée dans l’ancien salon de la maison de Berdiaev à Clamart, dont il finançait l’entretien.

      6. 30  Quand ma femme et moi avons conduit, au début des années 1970, le directeur du Musée National Russe de Léningrad, V. A. Pouchkariov, chez Lanskoy, celui-ci a tenu absolument à lui montrer les Jawlensky de la Galerie Fricker et les Nicolas de Staël de la Galerie Jacques Dubourg et a organisé la visite.

      7. 31  Jean Grenier, « Lanskoy », L’œil, op.cit., p. 35

      8. 32  Léonard de Vinci, Traité de la peinture (traduction et présentation d’André Chastel), Paris, Berger-Levrault, 1987, p. 322

      9. 33  Cité par R.V. Gindertael, Lanskoy. Ébauche d’un portrait, Paris, Louis Carré, 1957, p. 29

      10. 34  V. V. Kandinsky, O doukhovnom v iskousstvié (Jivopiss’) [Du spirituel en art (peinture)] [1909–1910], in :Izbrannyïé troudy po téorii iskousstva [Choix de travaux théoriques sur l’art], Moscou, Guiléïa, t. I, 2001, p. 106 ; en français dans : Kandinsky, Du Spirituel dans l’art et dans la peinture en particulier, Paris, Denoël, 1989, p. 92

      11. 35  Lettre de Roger Dutilleul à Arthur Van Hecke du 18 janvier 1954, citée par : Pascaline Dron, Angelo Pittiglio, Lanskoy, op.cit., p. 38

      12. 36  Pierre Guégen, « Lanskoy ou le Tachiste sans le savoir », in catalogue Lanskoy, Peintures récentes, Paris, Galerie Louis Carré, 1957, cité ici d’après le catalogue André Lanskoy. Peintures de 1944 à 1961, Paris, Louis Carré & Cie, 1990, p. 7–8

      37 Ibidem, p. 8–9

      1. 38  K. Malévitch, Des nouveaux systèmes en art [Vitebsk, 1919], cité ici d’après : K. Malévitch, Écrits I. De Cézanne au Suprématisme, Lausanne, L’Âge d’Homme, 1974, p. 102–103

      2. 39  K. Malévitch, ibidem, p. 102

      3. 40  André Lanskoy, « Il y avait une fois un marchand de tableaux… » [vers 1961], dans : André Lanskoy. Peintures de 1944 à 1961, op.cit., p. 42

      4. 41  Nikolaï Berdiaev, Smysl tvortchestva. Opyt opravdaniya tchéloviéka, Moscou, G. I. Léman, S. I. Sakharov,1916, p. 174

      5. 42  Ibidem, p. 176

      6. 43  Cité par R.V. Gindertael, Lanskoy. Ébauche d’un portrait, op.cit., p. 18–19

      7. 44  Éliane Escoubas, L’Espace pictural, Fougères, encre marine, 1995

      8. 45  Ibidem, p. 50–51

      9. 46  Ibidem

      10. 47  Kandinsky, Du Spirituel dans l’art et dans la peinture en particulier, Paris, Galerie René Drouin, 1949,traduction De Man

      11. 48  A. Lanskoy, « Notes sur ma peinture », op.cit.

      12. 49  Cf. Jean-Claude Marcadé, « Anna Staritsky : Kunst als Lebensakt », in : Informel. Die Plastik-Gestus und Raum (par les soins de Heinz Althöfer), Museum am Ostwall Dortmund, 2003, p. 123–135

      13. 50  J. Alvard, Témoignages pour l’Art abstrait,Paris, 1952, p. 168

      14. 51  Ibidem

      32

      page32image41744448

      1. 52  André Lanskoy, « Notes de travail pour la mosaïque de Rennes écrites en 1972 », facsimilé dans : Catherine Bernard, Michel Guinle, Lanskoy. Catalogue raisonné des mosaïques, op.cit.

      2. 53  Dora Vallier [1964], in : André Lanskoy. Peintures de 1944 à 1961, op.cit., p. 38

      3. 54  Lettre d’Arthur Rimbaud à Paul Demeny du 15 mars 1871

      4. 55  J’ai traduit en français, au début des années 1970, pour Andreï Mikhaïlovitch, sur sa demande, en vue

        d’un album, plusieurs poésies de Khlebnikov. Le projet n’a pas été réalisé.

      5. 56  Vélimir Khlebnikov, poème Ladomir, 1920

      6. 57  Vélimir Khlebnikov, poème « Koniets Atlantidy », 1912

      7. 58  Cité par R.V. Gindertael, Lanskoy. Ébauche d’un portrait, op.cit., p. 29

      8. 59  Je me souviens que Lanskoy nous avait donné à ma femme et à moi un ektachrome de la grande toile

        Les Raisins et la raison pour illustrer notre article sur lui dans Le Grand Larousse Encyclopédique (1974, p. 6961–6962) et nous avons reçu un télégramme de l’artiste pour lui rappeler le titre de cette œuvre, qu’il avait oublié ! La traductrice de Rémizov, Daria Ollivier, raconte qu’un jour, ayant demandé à l’écrivain le sens d’une création verbale, celui-ci lui a répondu : « J’ai oublié ! ». De même, Charchoune ne se souvenait souvent pas de l’œuvre musicale qu’il avait écoutée lors de la création du tableau ; il devait regarder l’inscription au dos.

      9. 60  Lettre en français de Kandinsky à Carlo Belli, 1935, citée ici d’après : Nathalie Vernizzi, Razionalismo lirico. Ricerca sulla pittura astratta in Italia, Milan, Vanni Scheiwiller, 1994, p. 221

      10. 61  Lettre en français de Kandinsky à Carlo Belli, 1935, ibidem

      11. 62  Louis Goldaine, Pierre Astier, Ces peintres vous parlent, Paris, l’œil du temps, 1964, p. 82

      12. 63  Cf. Jean-Claude Marcadé (réd.) L’Écrit et l’art, Villeurbanne, Le Nouveau Musée, 1992

      13. 64  J. Alvard, Témoignages pour l’art abstrait, op.cit.

      14. 65  Pierre Lecuire, « Manifeste définition », in : Livres de Pierre Lecuire, Paris, CNAC, 1973, p. 12

      15. 66  Roger Van Gindertael, Beaux-Arts de Bruxelles, 12/II. 1960

      16. 67  Cité part Roger Van Gindertael, ibidem

      17. 68  Les livres de Pierre Lecuire, op.cit., p. 37

      18. 69  Voir le livre de Philippe Sers, Kandinsky, philosophe de l’abstraction, Genève, Skira, 1995

      19. 70  « Les Notes de Lanskoy », op.cit.

      20. 71  Voir : The Russian Avant-Garde Book. 1910–1934 (ed. Margit Rowell, Debora Way), New York, MoMa,

        2002

      21. 72  Maurice Allemand, « Préface » du catalogue André Lanskoy. Le Journal d’un fou, de Gogol. Collages

        Tapisseries et autres livres, Saint-Etienne, A.M.A.C., 1968, p. 8

  • William Bruï, vœux pour le Nouvel An MMXXII

    William Bruï, vœux pour le Nouvel An MMXXII

  • Belle exposition Ilia Répine au Petit-Palais

    L’exposition Répine au Petit Palais est une pleine réussite : y sont montrées des œuvres essentielles et fortes de l’ensemble  profus et parfois inégal du peintre russo-ukrainien. On peut voir l’importance qu’a eu ce maître du réalisme ambulant, qui fut la bête noire des avant-gardistes russes qu’il n’a cessé lui-même de vilipender. Le travail de présentation sur le plan formel est magnifique. Il est clair qu’ayant suivi l’élaboration  du livre de Valentine Marcadé, Art d’Ukraine (Lausanne, L’Âge d’homme, 1990), je ne saurais oublier que   tout un chapitre y est consacré à Répine (p. 151-163). J’ai donc été très sensible à l’ukraïnité de ce peintre, ukraïnité  qui ne se manifeste pas seulement par ses liens permanents avec la culture et les mœurs de son Ukraine natale et ses relations suivies avec tous les milieux de son peuple, voire par la thématique ukrainienne de l’œuvre, mais surtout par les traits distinctifs de sa picturalité  qui le font appartenir dans le cadre de l’Empire Russe à l’École ukrainienne. Dans les tableaux de l’exposition directement consacrés à des sujets ukrainiens, mais pas seulement, on note son génie coloriste, l’hyperbolisme et le baroquisme de ses formes (l’extraordinaire dernier tableau du gopak).

     

     

  • Extraits inédits d’un carnet manuscrit en russe de Malévitch, vers 1922 (rédaction de Jean-Claude Marcadé)

    Début d’un Carnet manuscrit intitulé « Vypiski iz tchernovika pissan<novo> v 1920 godou. [Illisible] K II tchasti Souprématizm kak bespredmietnostnaya absoliout<naya> filossofi<ya> » [Notes d’un brouillon écrit en 1920. [..] Pour la IIème partie du Suprématisme en tant que philosophie sans-objet absolue]. Ce Carnet

    manuscrit de Malévitch, appartenait à Mme Nina Souïétina, fille du grand disciple de ce dernier, Nikolaï Souïétine et belle-fille de la femme peintre Anna Léporskaya, assistante du fondateur du Suprématisme dans les années 1920. Je remercie Nina Souïétina de m’avoir confié les photocopies de ce Carnet.

     Il occupe les 88 premières pages du Carnet. Il a été répertorié par Troels Andersen dans le tome III de Malevich,

    The world as Non-Objectivity. Unpublished Writings 1922-1925, Copenhague, Bergen, 1976, p. 365, dans la présentation d’un tapuscrit intitulé « I/42 » traduit en anglais, p. 34-146. L’original russe de cette traduction a été publié par Aleksandra Chatskikh dans Oeuvres en cinq tomes, t. 4, p. 68-134, sous le titre « 1/42.Bespredmietnost’ »

    [1/42. Le sans-objet] ; la rédactrice pense que ce texte n’a pas été écrit avant 1924, car Malévitch montre dans un passage (p.96) qu’il avait connaissance du livre du biophysicien A.L. Tchijevski, Les facteurs physiques du processus historique, paru à Kalouga en 1924 (p. 323). Or précisément ce passage est absent du texte que nous publions, lequel  est sans doute le brouillon original de cours ou de conférences donnés à Vitebsk. Il n’est pas retravaillé, ni rédigé, sans ponctuation, fourmillant d’anacoluthes, d’hypallages, visiblement destiné à être lu devant un auditoire. Selon la méthode habituelle de l’artiste, cette version est un texte obéissant à une logique spécifique, originale, formant un tout, bien que des passages entiers se retrouvent dans le « I/42 » traduit en anglais, cité plus haut, dans le texte russe mentionné ci-dessus « 1/42.Bespredmietnost’ » et dans « La lumière et la couleur »

    –     Если  художественное начало вне проявления, вне сознания, вне знания науки, вне борьбы и удовлетворения, вне предметного, вне интуитивного, тогда  художественным началом может быть природа.

    Если же художественное начало в сознавательном, в знании разума науки, удовлетворения в интуиции, тогда художественного начала нет в природе, оно только в человеке.

    Но тогда человек должен быть (пустой изготовитель?) … из природы, а так как он простая реакция природных воздействий, то выходить ему из неё нельзя, следовательно он в себе не имеет никаких ценностей вне природы лежащих, а также не имеет художественного начала.

    Выход его из природы означал бы освобождение от реакции природы создававшего, а если освободится, то от него он должен раствориться, исчезнуть в  реакциях вселенной.

    Он как и все результаты реакций в реакциях вечных состоят, воздействуя друг на друга, видоизменяются, все видоизменения – явления, но не проявления, сотворить и создать ничего не может ни вселенная ни он, ибо она как и он состоят из ничего.

    Если у человека есть потребность познать, осознать, то последняя является в её физическом состоянии, физическое только подчинено последнему, само же никогда ничего не познает и не знает, последнее [познание] должно лежать вне физических реакций. Природа ничего не знает так как перед ней нет другой природы. Разум ей тоже не нужен.

    Попыткой осознать, возможно выделить себя из физической природы, но при условии действительного существования «осознания».

    Выписки и черновики писан. в 1920 году [к] моим рисункам 14 года

    к  II части «Супрематизм, как беспредметный абсолют …»

    Возможно, что отдалённом глубоком прошлом не знали люди живописных красочных материалов и свою потребность изображения удовлетворяли простым линейным рисунком и это уже было большой эволюцией его развития.

    Меня лично интересовало одно, было ли изображение результатом эстетической потребности, как художественная работа, или всякое изображение стояло на одной точке или причине познавания мира явлений.

    Что не есть ли все человеческие процессы результатыпознавания мира, что всякая вещь, какая бы она ни была, в том числе и все изобразительное, только факт раскрытой человеком новой реальности в мире.

    Что мира как и его проявлений не существовало раньше, в мире зарождались иные функции в организме и только благодаря чувствительности того или иного явления, мир зарождался в реальном осознавании, все функции были направлены к познаванию мира и по мере осознавания мира превращаются в реальное событие.

    Одной из таких функций в общем познавании, с моей точки рассуждения, и было изобразительное искусство, задача которого, пожалуй, лежит в одном чистом познании природы обстоятельств. Искусство как художественное начало возможно не существует. Правда, это моё заключение вызовет недоумения и обвинят меня в неверном понимании вопроса, но я постараюсь в будущей критике о художестве разобрать его с точки зрения новых умозаключений, а также разобрать его на реальные вещи – элементы художественные.

    И данная записка об изобразительном искусстве пожалуй является началом рассматривания его в плоскости познавательной, научной, нежели эстетической, художественной. Много есть причин, которые как будто были подлинными толчками и причинами к разрешению вещей подлинность которых была заключена в другой причине.  Так возможно, что причины окрашены в художественное эстетическое понятие, не есть их подлинная окраска, но снижение подлинного реального мира и причин является единственной задачей.

    Человек находится в одном, может быть самом ужасном из всех ужасов, состоянии, он до сих пор не знает подлинностимировой, подлинный [ли] мир его окружает, действительно ли все то, что его касается есть реальность или это все только одни галлюцинации его представления, которые не [то] что физическая натура.

    Попробуйте доказать мальчику, когда он играет в паровоз или солдата, что он не паровоз и не солдат и не аэроплан. Его психическое [состояние] переходит в такое состояние, что он одинаково реален в одно и то же время и мальчик и паровоз и аэроплан. Он в себе ощущает все то, что видел, что так или иначе коснулось его организма. Идёт ли речь в нем о художественном воспроизведении в себе видимой им реальности, или же все силы его направляются к передаче познаваемой реальности явления.

    В данном случае так всё сплетается, что трудно отделить их временное различие, где начинается в нем осознавание себя и осознавание паровоза. Этот факт не только можно найти в мальчике, но и во всех взрослых, которые себя представляют в разных пониманиях новой своей реальности и бытия, человек вечно стремится перелазить из одной реальности своего бытия в другую.

    Все эти желанные реальности он хочет выявить и познать их, он хочет понять свою подлинную реальность, он вечно перевоплощается.

    Одним из таких признаков этой попытки -является и изобразительное искусство, своего рода научное познание явления, и стремление разобраться во всех явлениях, познать их подлинность, желание войти в реальность подлинную.

    Поэтому всё, что сделано человеком в вопросах науки или искусства, результат одних и тех же причин познания, и выражают собою в каждой вещи ни что другое, как только сложение познанных явлений, что только в тот момент, когда происходит сложение во мне или вне меня мною, наступает реальность мира (мира подсознательного).

    Конечно насколько подлинно реально данное познание выражает собою данный познаваемый мир, вопрос растяжимый и спорный. Но вся же жизнь и составлена из этой  попытки. Bыявления мира – выявления ответа на вопрос где и в чём я нахожусь и существую ли реально, или все, что видится мне одна галлюцинация или сон. Есть ли какая либо разница между сном и реальностями?  Есть ли то, что можно назвать естественным или неестественным. Бывают сны в которых видим себя в одно и то же время во многих лицах, я в то же время во сне и собака и человек, я нечто летающее, хотя не имею крыльев, я все это вижу во сне. Ничего в этот момент нет ни реального или неестественного. Я во многих лицах, только не отличаю сон от действительности, что  очутился в новых состояниях, но разве мальчик, играющий в паровоз, не тот же сон, где в одно и то же время он и мальчик и паровоз, а реальные искажённые предметы перспективой, не есть ли искажённость сна, ни реальны они или нет. Существует ли в подлинности глубина перспективная, удаляющаяся от меня предметы, к которым я иду или отхожу, как бегу во сне или летаю. Ведь тело моё недвижно лежит, а сознание моё освобождённое летит во сне и движется во времени, преодолевая множество препятствий, оно проходит все в том или ином виде все, что проходит перед нами в том же состоянии, которое мы называем бодрствованием, но и во сне я тоже бодрствую и действую, и чувствую себя в том же физическом теле и состоянии, однако, если проверить этот случай, посадив возле спящего человека сторожей, то они увидят, что его тело никуда не уходило, в действительности же человек от их караула уходил и был свободен во сне.

    Когда же я проснулся, то совершилась только другая форма тех же естественностей или  неестетственности, я опять начинаю действовать, встречать препятствия и не меньше чувствовать переживания, бегу в своём теле, тащу его через новые реальности. Как в том, так и в этом случае рождается и время и пространство и глубина и высота и ширина.

    Что же реально тут или там, ведь все, что тут и там существовало для меня, тело моё оказалось только футляр или ворота,  в котором или через которое совершается моё движение в одну сторону, которую называю сном и в другой, называющейся явой, переходит из одного обстоятельства в другое. Какая же моя реальность, в чем и из чего она состоит, ведь не тело же моё представляет собою мой реальный вид. Мои глаза только щели, через которые смотрит то неизвестное, это неизвестное ни мне, ни кому другому « я », моё « я » или обратно Х.???

    Оно вне пола тела или представляет собою такое тело, которое способно переходить из яви в сон, то есть в мир, где футляр мой как тело фактически не участвовало. Я совершил большие переходы, натыкался на опасные, угрожающие моей жизни, случаи, а сторожа моего тела могут свидетельствовать о том, что тело моё никуда не передвигалось и никаким опасностям не подвергалось.

    Я не знаю думаю, что когда либо кто видел сон такой, в котором его бы лишили бы жизни, хотя часто видят сны, где дело доходит до убийства Х, через щели проходят отражения на плоскости мозга и приводят её в действие своей реакцией. Но всегда в этом случае, всё же как-нибудь вывернешься путём какого-то видоизменения, принятием нового обстоятельства, либо в этот момент просыпаешься, либо ощущаешь себя другим. Совершается уход из той физической оболочки или обстоятельств, над которой  заносится удар. И когда наступает момент просыпания, это может свидетельствовать, что моё «Я» вернулось из того физического футляра, которому угрожала опасность, моему «Я» угрожала разрушением проводника. Просыпание – вхождение из сна в то тело, что мы называем явью или новым обстоятельством.

    Таковой же реализм изобразительного искусства. Детские изображения указуют во многих случаях реальность сна, они находятся вне реальной яви, будучи в бодрствующей жизни все же делают неестественные изображения, но поскольку сон является и реальным и естественным лишь потому, что они как бы не знают её. Но кто её  познаёт подлинно, не знаю. Ведь научаемость изображения в тожестве с видимостью не значит, что она все же подлинна и верна. Перспективные удаления во сне не подлинны, а наяву  подлинны. Но так ли, нет глубины перспективной и в яви, ибо то, что видим уменьшенным, вовсе не мало и не уменьшилось при моем удалении в действительности.

    Она так же неестественна, как неестественное изображение детьми людей больше домов. В сознании детей, да и у взрослых в недалёком прошлом не существует  перспективы, которая бы увеличивала или уменьшала  вещи, это было бы ложное представление и искание подлинности. А всё же нужна только подлинность, и в этом случае как у детей, так и у взрослых художников встречается другая измеримость, по существу именно значимости. Мне пришлось видеть рисунки одного мальчика, который изображал своего отца в одном случае большим, в другом маленьким, это происходило от тех же обстоятельств, в которые попадал отец, когда он играет с детьми  в лошадки – он маленький, когда он с большими большой, его реальность изменяется от обстоятельства.

    И этот факт большой важности, ведь эти причины указуют, что реальность одного и того же факта, что одно и то же тело в сознании мальчика совершило обратную и положительную эволюцию. Здесь совершилось нечто необычайное, отец умалилсядо его возраста, стал равно реальным ему.

    И как бы нарочно мальчик своим изображением хотел засвидетельствовать это реальное перевоплощение, сознательно поясняя обстоятельства.

    Следовательно реальность вещей в сознании мальчика измерялась не тем, что видит глаз его, как только теми обстоятельствами, в которые ещё попадает.

    Изображённый отец в маленьком виде был равен ему, отец был снизведён с своего возраста и времени мальчиком до себя, но в его власти было снизвести его дальше умалить, уменьшить, и сделать обратную эволюцию себя возвести в большой возраст, а отца сделать млаже себя.

    Всё это фиксируется в изображении тех представлений, которые становятся реальностью.

    То же происходит и с изображением взрослого человека, который изображает башню, то она меньше его, то больше, то превращается в точку, наконец исчезает. Она также неуловима в своём измерении, ибо каждый момент моего перемещения – момент уже нового обстоятельства. Как мальчик, так и взрослый заняты одной и той же задачей изобразить и выявить подлинность, будь то в изображении или в построенной вещи в пространстве, где подлинная реальность явлений, где то обстоятельство, с которого  можно считать [её] реальной.

    Случай с мальчиком указал мне на многое и указал на то, что мальчик видел вещи не бестолково или глупо, неестественно работал их так потому, что не был совершенен и не желал их естественности, и что его нужно было многому научить, чтобы он нарисовал как следует естественно, реально.

    Что же это как следует означает, это значит, что нужно научиться фиксировать моменты только отдельных фактов и видеть их в статичной неизменности, но есть ли такой момент, когда ничего не движется. Учителя пытались всеми силами доказать, что реальность отца не может обратно воплотиться в то время, которое прошло, что это только фантазия, ложное и наивное представление мальчика.

    С моей же точки зрения, мальчик был глубоко прав, когда сообщал своё положение, мальчик обладал большим сознанием и видел, что вещь свободна во времени, что время для нас не существует в виде препятствия, а наоборот вещь владеет временем, и творит его когда ему нужно своей гибкостью, для вещи, следовательно, не только существует прошлое, но и будущее, то, что находится за пределами нашего осознавания.

    Нет потому ничего смешного, когда говорят о существовании загробной жизни, эта загробная жизнь есть может быть только такой же наивный рисунок мальчика, как будто не имеющий под собою никаких оснований, но в действительности, при глубоком разборе этих примитивных изображений и сказаний, лежит будущее разрешение физической науки. Ведь дело всё сводится к не смертности явлений, то есть вечного реального существования сознания. Так что загробность или будущность равны в своих обстоятельствах. Загробность может выражаться не только в существовании моем после смерти, но она в каждом моем новом шаге, как только я перемещаюсь из одного обстоятельства в другое.

    Так же, как и во сне выхожу из оставленного мною тела во время и возвращаюсь так же, и в данном случае яви выхожу из него, только, что со мной случится, когда уйду из яви и в каких обстоятельствах я буду находиться, возможно оставить до времени во мраке.

    Что же произошло, когда наступает смерть, да то, что происходит во сне, когда снится, что тебя убивают и занесли смертный удар, в самый момент удара обыкновенный человек просыпается от этого кошмара, но это не кошмар, мне приходилось пережить это наяву, и реальность была равна всем переживаниям во сне, проснулся ото сна человек, как бы от того, что его «Я» подлинный находится во сне, что по ту сторону бытияон потерял своё тело, так как его умертвили, и дух из него вышел, как  говорят в общежитии.

    Но возможно, что новый факт по эту сторону жизни называемый «явью», есть только повторение, убитое тело, как и во сне, останется вне сознания, а дух или «он» перейдёт в новый футляр.

    Возможно, что когда человек уходит, во сне случается разрушение футляра, конечно, он больше в него не войдёт. Как человек не входит в свой дом, который во время его выхода сгорел.

    На холстах художника возможно найти все формы движения человеческой жизни, он фиксирует все, через что проходит человеческое и в ту и в другую сторону, не только дух, но и тело, дух же не мыслится им вне формы телесной, как только состояние гибкое в своих перевоплощениях.

    Трудно различить где дух, а где материя, так как ничто не имеет статического состояния, только гибкость видоизменений, где, таким образом, наступает реальность вещи, когда нет в ней неизменности, она вечно изменяется, либо изменяется моё сознание о вещи.

    Изобразительное искусство пытается остановить изменяемость, зафиксировать факт в неизменной позе скульптуры или холста. Но ведь это будет только один из моментов кинетического условия состояния, подлинный факт ещё не успеет наступить, фиксация уже изменилась. Как изменяется гора при моем к ней приближении или удалении. И факт моего приближения факт изображения по всем правилам перспективы, установления её отношений среди  окружающих обстоятельств, передачи её колорита будет только такой же примитивной изобразительной реальностью, как примитивно было изображение наших предков.

    Реальность переданной горы не может быть реальна уже потому, что простое изображение не выражает многих и многих её реальностей, которые её составляют. Реальность её увеличится, если наступит соединение всех наук тех веществ из которых она состоит и всех тех обстоятельств, окружающих её, и то, если удастся возможное изолирование всех обстоятельств от связи их с другими, находящимися бесконечно и лежащих вне предела нашего познания.

    Но когда наступит изоляция, возможно исчезнут и все данности выявляемые. Несмотря на эту сложность, мы своим примитивным осознаванием все же пытаемся выявить всеми силами, находящимися в нашем распоряжении. Искусство или наука  – все занято одними проблемами, одними задачами выявления реальности для нас бытия.

    Изобразительное искусство наших первобытных предшественников указует мне постепенное изобразительно-научное познавание причин явлений в природе, от простейших орнаментов до изображения животного. Все больше и больше познаётся элементов, форм, составляющих то или иное изображаемое, во имя ли художественного познаётся данность или художественные потребности толкают к усилию познать, или же нет, факт остаётся фактом – вещь познаётся, её первобытная схема постепенно начинает узаконяться познанными причинами и первые линии начинают протекать по схеме или конструкции данного тела.

    Изображение начинает строится по открытому закону данности, данность, следовательно, подвергалась научному анатомическому исследованию и была воспроизведена художником, он проделал все то же, что проделал другой учёный, изучивший какие-либо растения или минералы. Он также воспроизводил бы на своём научном экране данные, составляющие исследуемое тело, как и художник, и оно ничуть не было бы хуже по своему художественному значению.

    Как наука, так и искусство разделяются на два отдела, одинотдел я назвал бы чистой все же наукой, познавательной, исследовательской, вторую – наукой, применяющей все данные к построению вещи как полезных использований. Возможно, что люди практического склада восстанут против чистойисследовательской процедуры, так как им нужны  определённые данные, вытекающие из их практических необходимостей, и потому постараются помешать лабораторному чистому исследованию. Но таковые люди просто позабыли бы про то, что если они чем либо и обладают, то благодаря лишь последнему.

    Такой же пример возможно отнести и к искусству, оно должно изображать жизнь или то или другое учение, а заниматься отвлечёнными делами не должно.

    Всё бы это было верно, если  было бы в человеке одно обстоятельство, исключительно практическое, и в том только случае, когда была бы уяснена и подлинность практическая. Для меня лично, например, много существует вещей непрактичных и абстрактных – аэроплан, автомобиль, а все то, что я делаю – для меня конкретно, с моей точки зрения, нужно было бы запретить делание вещей, которые находятся в отвлечении по отношению ко мне, и нас, пожалуй, собралось большое количество таковых людей, безавтомобильных.

    Но мы терпим, авось когда-либо будут и для нас конкретны. Пусть же будут и те, кто имеет автомобили, терпеливы к нашим работам, а все наши отвлечения будут конкретны и для них.

    И так [же] как искусство, так и наука шли и  идут двумя путями, по пути отвлечений и конкретных данных, ни разу не упуская из виду своей основной цели выявления реальности мира, не только вне, но и внутри существующего.

    Изобразительное искусство есть одно во всех деяниях человека, всякое его деяние и заключает в себе изобразительность, одну единую задачу – выявление реальности, окончательную подлинность для себя вещи, и это происходит в искусстве живописи и во всех других искусствах технической, практической науки. Все стремится к не только художественному познанию, но и к правильной анатомической подлинности изучения.

    Возрастание изобразительного искусства от линейных царапин примитивных изображений познанного, подымалось и обогащалось знаниями данности, и потом строило ту же линию по ним, это был период познания формы и её состояния, причин. Примитивные изображения предшественников больше всего говорят, что для них наиглавнейшей задачей была передача динамического состояния данности, [чем для рисующих во многом предметную анатомию,???+] в силу чего форма изменяла свою реальность, масштаб и взаимоотношения, переставала быть тожеством.

    Дальше было познано цветовое состояние явления, и уже ближе к нам явления мы видим в новой реальной обстановке, в перспективных обстоятельствах, как линейных, так и воздушных или световых взаимоотношениях, перед нами открылся новый реализм тех же явлений в новой подлинности.

    Нельзя сказать, чтобы перспективная подлинность не была ощущаема и отдалёнными от нашего века предшественниками. Они её чувствовали, и стремились изобразить эту сущность нашего века, это доказуют многие изображения, но средств у них не было для этого, они могут напоминать собою научные физические приборы, через которые стремились выявить ту или иную форму и не могли, и только новая поступь в эту же сторону достигла результатов тех, которые не могли сделать раньше.

    Музеи живописных и скульптурных работ художников представляют аналогию другого музея физических приборов, как в тех, так и в другом видна эволюция совершенств.

    Некоторые живописцы и скульптора дают полную анатомичность известной данности, изобразительный реализм тожественен. Конечно под тожественностью нужно разуметьвозможное познание в данном уровне нашего времени. Изобразительное живописное реальное становится похожим другому изображению реального в ботаническом искусстве. Возможно указать на учёных живописцев – Шишкина, Руссо и многих других – работающих над представлением тожественности в своих  живописных работах.

    Уже все передвижничество, кроме примеси идейных содержаний, прежде всего заботились о реальной подлинности, это целая научная школа.

    Дальше за ними наступает новая школа, новое вырабатывание живописных средств для все одного и того же достижения подлинности, реальной передачи впечатления воздуха, чтобы докончить проблему живописного познания формы и воздушности, в которой живёт форма.

    И все же Импрессионизм был только преддверием к ещё новому научно-живописному опыту –  Пуантилизму, который задуманное импрессионизмом хочет разрешить путём конструирования цветных точек на холсте, чтобы вибрация их при удалении глаза дала уже не впечатление, как только живой воздух или свет, дала бы ту прозрачность, ту консистенцию вибрирующих лучей, в которых находятся живые факты.

    Пуантилисты доказывают собою, что живопись не только стремится к художественно-эстетическим разрешениям, но и к чисто познавательной научной работе. Здесь им не нужно художественное, как только та физическая подлинность, существующая в природе, им нужна прежде всего и реальность и тожественность передачи.

    Той же тожественности пытается достигнуть и наука, она как и Пуантилизм не хочет помириться только с впечатлением, как только с тожеством действительным. Таким образом, я имею перед собою новую науку в живописи, может быть своеобразным путём подходящую к познанию и выявлению реального мира. Живопись стала передо мною не только средством разрешения эстетических вопросов, но и средством познания, как через целый ряд живописных опытов цветовых, световых, формовых  так и философских предположений.

    Так что и в этом случае она разделяется как наука на два таких отдела философских умозаключений и лабораторных опытов реального.

    II

    И так Пуантилизм как бы заканчивает, исчерпывает заданность целого огромного периода изобразительного искусства по выявлению натуры природы, им завершается последний анализ света и воздушности того, что захватило прошлое изображение, в то же время Пуантилисты и завершают синтез изобразительной живописной науки первого периода. Это был целый период тожественной изобразительности, были анализированы явления и применены к потребностям передать факт, написать подлинно то или иное явление в холсте.

    Пуантилизмом заканчивается и вся реальность трёхмерного восприятия явлений, точно воспроизводимых в трёхмерном объёме. Воля их выражалась в непримиримой работе выявить трёхмерную действительность. Это было только измерение действительности с одной неизменной точки трёхмерной и уже этого достаточно, чтобы вскрыть новую эпоху анализов и синтеза и так было достаточно, чтобы рушить своды, построенные веками  живописной науки, чтобы нарушить трёхмерную изобразительность и доказать, что не все передано реально, ибо ничто не может быть рассматриваемо с неизменной точки одного, двух, трёх мер, так как таковой точки и нет ни у изображающего, ни [у] изображаемого.

    Последним было обнаружено, что все находится во времени пространства, что все в движении, а чтобы познать подлинность необходимо стать на это новое измерение вещей в пространстве.

    Таким образом зарождается новая проблема живописной науки все же с одним упорством преследования явлений и захват их реальной действительности. Новая реальность – движение, многоточие явления рассматривается уже не в статическом  а в протяжённости, это уже не холст, а лента , кинетика тела, находящегося во вращении, оно протяжно и растяжимо, и растяжимо не как в плоской ленте, а в кубе, и как будто только в кубе ею многогранное реальное существует, таково новое нашеосознавание перешедшего тела из одного бытия в другое, из одного обстоятельства в другое.

    Перед этой же новою формулой стала наука и стало искусство. Конечно это страшный суд над миром осознанным человеком в его трёхмерном глазе восприятии. Как ему не противиться и не принимать меры против нового бытия, вырывающего его из трёхмерной клетки. Он видел, что в мире – три дороги, по которым все же он умел в одно и то же время ходить, он позабыл уже боли, когда его двухмерного разорвало на три части.

    Он сросся и организм его стал гибче, ибо в одно и то же время двигается сразу по трём направлениям.

    Теперь приходит новая хирургическая операция – его хотят разорвать на куб сторон, предлагают ему ходить так, как в действительности ходит весь мир. Предлагают ему быть естественным и равным миру, иначе ему не успеть за ним.

    И действительно ничего нельзя было сказать против реальности четвёртого измерения, это был факт непоколебимый, это действительная подлинность, которую могут доказать часы, находящиеся в кармане, и все те же обстоятельства в которых вводит тело.

    Что вся изменяемость дел его существенных построена на этом четвёртом измерении, и что она в каждом месте иная и соизмеряется окружающими обстоятельствами.

    Но только в сознании усвоилась новая для нас мера четвертая, как уже мы стали искать структуру ею, ищем свою протяжённость во времени или пространстве, действительно мы или тело протягивает себя творя время, действительно ли есть такая линия, по которой я неизменно в своей точке статической прохожу, есть ли путь, путь прямой, по которому движусь, сознание как бы хочет удержать в себе прямую линию, плоскость для своего прямого движения. Но это только с моей точки рассуждения будут ли линии, как только центр движения с вечным перемещением своих обстоятельств.

    Таким образом, мы имеем одну линию в целом ряде геометрических преломлений. Структура времени подобна кристаллу, который и образуется из движения своего единого вещества по разным обстоятельствам, изменяет своё направление соединяя под разными углами. Так я себе объясняю структуру каждого явления своим умозаключением и предположением. Возможно в таком случае построить и структуру человеческой протяжённости, если взять его как иное вещество, то оно двигаясь, образует собою ту или иную линию, пути движения образуют плоскость, объём, которые в своих соединениях образуют ряд геометрических фигур или форм, этот график и будет физической структурой человека во времени.

    Причину реализования в живописи и скульптуре или вообще  всех человеческих сооружений, вижу только в этом, линия, объём, плоскость, как  и цветовые изменения результаты передвижения моего вещества по центрам разных обстоятельств, образуемые в этих обстоятельствах элементы линии, объёма, плоскости, как и цветовых разниц, могли бы продолжать свой путь развития одни, в том смысле как они нами понимаются, что элемент это ещё не форма, что форма наступает только тогда, когда наступает связь элементов, в этом условном понятии можно усмотреть осознавательное строительство мира в себе или вне, так как в конечном счёте элементов не существует, как только они возникают от нашей заданности конструктивной формы, для которой вполне сорганизованные материалы могут служить элементом для новой заданности.

    Здесь как и в первом случае возникает организация – момент, когда одно и то же вещество, попадая в разное обстоятельство, невольно распадается на рукава, которые стремятся соединиться и образовать вновь единое целое, подобно течению реки, которая распадается и спадается. Возможно образование планет совершалось на этом основании, они представляют собою те же элементы одного целого вещества, растворившегося в обстоятельствах. Все кристаллы представляют собою новое спыление среди новых обстоятельств,  возможны мысли, что откуда же берутся обстоятельства, отвечаю на этот вопрос, что само вещество двигаясь и творит то или иное обстоятельство собою.

    Подобие возможно найти в живописном развитии одного и того же вещества, цвета или вообще материала, «краска» распадающаяся на множество цветов в своём движении в момент делания пространства. Те или иные образующиеся формы получают видовые названия, объём, линию, плоскость, точку, пятно и т.д., то есть такие элементы, которых не существует в действительности.

    Всевозможные построения этих имён составят структуру физическую холста или скульптуры. Холст покрывается целым рядом движений последних элементов и взаимно соединяется, отсюда мы можем видеть, что холст, как плоскость, представляет собою план движущейся энергии по разным обстоятельствам, соединяясь в единое целое, образуют структуру живописного тела.

    Таким образом «краска» как вещество осталась неизменной по существу, изменилось ею видовое напряжение – растяжимость, тоже с моей точки раз-мышления, происходит и со всеми остальными искусствами.

    Всё же то, что мы передаём в этом холсте сути не меняет, в существе энергия вещества, факт структуры остаётся незыблем, ибо то, что мы передали будет только обстоятельствами, организующими, для вещества же они все войдут в единую сцеплённость.

    Здесь, конечно, само собой напрашивается вопрос, что из себя представляет целое единое, конечно этот вопрос очень интересный и требует ответа, ибо в целом едином возможно подразумевать искомый реальный мир.

    Мы как раз подразумеваем мир, как нечто законченное целое, можем подразумевать его как реальное в едином целом.

    Итак предстоит разрешение этого вопроса, [вставка неразб.]что нужно разуметь в целом, конечно перейдя в область философского положения, так [как] физическое доказательство, пожалуй, не сможет выразить целое в опыте.

    Моя точка по отношению к целому такова, что целое это – «ничто», дойти до целого – это значит выйти в обратный путь и дойти до своего истока, быть вне всяких обстоятельств, а раз быть вне обстоятельств, значит не видоизменять себя, изменять же возможно только, скажем, через расширение себя быть протяжённым, следовательно видовые различия зависят от этого состояния.

    Если же этого состояния нет, то нет вида, нет лика, нет образа, формы конструкции, то есть нет тех признаков, по которым мы различаем одну реальность от другой, нет относительной соразмерности, отсюда нет ни времени ни пространства.

    Другими словами сказать, нет никаких признаков какого-либо существования. И как бы живописный холст доказуем последнее тем, что воспроизведение пространства, времени, глубины и всего в нём существующего в подлинности не существует, ничего в нем не движно, как только движно во мне, но возможно, что и во мне всё тот же холст, в котором нет выявленной реальной подлинности.

    Только так я могу вкратце ответить на вопрос о целом едином. И тот, кто хочет выявить целостный мир, должен придти только к этому «ничто».

    Тот же, кто хочет выявить его через одно измерение, уже создал его многогранность, создал наклонную плоскость, которая стала элементом многогранных соединений, породившая собою два, три, четыре измерения.

    Если же мир бесконечен, то и бесконечны обстоятельства передвижения вещества, бесконечна отсюда и гранность. Если это так, то доказуется, что реальность мира не может быть выявлена, так как нет предела, нет конечности, но если природа факт моих сочинений, то она может быть движна и бесконечна и конечна.

    Отсюда и возникает во мне скептическое отношение ко всему тому, что хочет или кто хочет выявить реальность мира.

    Живописец больше всех должен быть скептиком, поскольку он пытается выявить подлинность, тожественность, ибо больше всего холст его указует, что если объёмы переданы, видимой как бы осязательной действительности не существует в холсте, что его усилия понапрасны, реализовать их это психический реализм.

    Но всё остальное пытающееся выявить и другую практическую вещь, тоже бесчисленное множество вещей указует, что и эта область бессильна, нет универсала, нет единовещья.

    Только единовещье смогло бы доказать, что да, вещь существует, но если бы только мы приближались к таковой вещи, подходили к месту, где должны были бы обрести таковой универсал, то мы бы встретили перед собою нечто большее, чем пустое место, мы бы исчезли в нем без остатка, так как мы в подлинности представляем собою «ничто».

    Это «ничто» во всём, что кажется нам осязательным реальным существующим, как во сне существуют подлинные вещи, [о] которых мы не можем считать, что они не физического происхождения, хотя касаются так же сильно моей физической оболочки, что заставляют кричать и стонать во сне. Но сон остался сном, хотя бы помню его наяву, и вижу, как бы видел проходящую действительность по эту сторону моей жизни.

    Всё как здесь в яви, так и во сне фиксируется и суммируется в моем сознании, и только чтобы провести полную аналогию или тожественность двух физических существований мира по эту и по ту сторону моего бытия, проверить их единое физическое тожество, нужно доказать их снимком фотографии. Только это фотографическое доказательство может убедить всех, поскольку общество конечно верит в тожество  вообще и  физическим проверочным опытам. Полагаю, что это одна из проблем науки, ищущей реальную причину и реальность мира, которая пытается установить границу реального и нереального, сознательного и бессознательного.

    И действительно, в чем и где граница реального и нереального, реально ли моё тело или же то, что действует, или возможно ли считать все физическое реальным, или же оно только то, через что действует реальное.

    Мы видим только физические перемещения, и находим им причину в физическом мире, вода потому перемещается, что существует наклон, а что она держится на шаре, то потому, что её удерживает атмосфера, а атмосферу держит другой кит, который упирается ногами в солнце и т.д.

    Наука стала подшучивать над темнотою прошлой науки, которая попала в невежество, потому что полагала, что земля на воде, а вода на китах, а киты на столбах.

    Теперь дело другое, невежества нет, как и нет воды, а только H2O, и не кит держит воду, а атмосфера, а атмосферу держит солнце, а солнце держит Геркулес. Прежде тоже думали, что без Геркулеса дело не обойдётся, чтобы держать несколькими двухпудовыми гирями, нужно быть сильным – быть Геркулесом. Это факт неопровержимый и доказуемый наглядно, этот реализм перенесён и на вселенную. Наука астрономическая также строит и вселенную реальность – без Геркулеса не может держаться и подняться никакая тяжесть. Раньше невежественная наука доходила до абсурда, рисуя вселенную в виде Геркулеса, укоторого на каждом волосе был прикреплён мир. Правда оставалось неизвестным, за что сам Геркулес прикреплялся. Теперь же невежество прошло и доказано, что как Геркулес, так и все остальные планеты или солнечные системы, в большей степени держаться за Геркулеса не по принципу прикрепляемости за волоса, а по принципу тяготения. Следовательно, тяготея друг другу, они как бы взаимно и держат друг друга, а для того, чтобы утихомирить чересчур сильное тяготение, то существует другой принцип – отрицательный. Всё соразмерно построено, чтобы не было бы большого отрицания и тяготения.

    Всё построено разумом мировым, предусматривающим всю практическую сторону мировых систем.

    Была бы совершенная нелепость, если бы, например, был один Геркулес во вселенной. Во-первых, не было бы никакого тяготения и отрицания, не было бы возможным за что держаться Геркулесу, ему неизбежно нужно было бы упасть. Это было очень реально для мирового разума, который по древнейшим сказаниям ацтеков в начале и был построен один Геркулес, но мировой разум сразу осознал свою ошибку, как только увидел, что его Геркулес падает и рассыпается, он немедленно начал обломки направлять в пространстве и дал им принцип тяготений, это было одно из радикальных средств мирового разума, между прочим, мировый разум уже к сожалению одним  в то же время из него выделился другой разум – критический, и уже вдвоём сообразили, что всем обломкам Геркулеса нельзя давать одного принципа тяготения, нужно им дать ещё и принцип отрицания, ибо если оставить один принцип тяготения, то они в конце концов где-то могут опять сойтись и вновь развалиться.

    Второе, осуществить реальность мира в одном Геркулесе нельзя,  у людей не будет развит принцип относительности, а ведь они только поэтому и смогут познать нашу реальную физическую мировую вселенную.

    И так мировый разум построил реальность вселенной, но чтобы её возможно осознавать физически, он создал три принципа: тяготение, отрицание и относительность, это все, что пока возможно было придумать, чтобы выявить из мрака вселенную как мир.

    Это уже не три кита, на которых держалась реальность мира, а действительность, прошедшая научный разум.

    Двадцать пять тысяч учёных лбов морщинистых заняты изучением законов мирового положительного и критического разума, чтобы построить на земле по этим законам реальный физический мир вещей.

    Что же из себя представляет построенный мир вещей и результатом чего явились те или иные вещи, мир человеческий представляет собою бесконечную попытку связывания построенных им вещей, гармонизации их в единый действующий организм, само создание вещей произошло от комбинации тех или иных сил, конструкция их в определённую заданность и являет собой вещь. Отсюда получается, что вещь существует и разделяется на множество категорий и назначений, как будто оправдывает себя своей ясной цели сообразностью.

    Если таким образом всякое конструирование сил составляет вещь, то она, конечно, должна вполне быть ясна своей целесообразностью.

    В природе происходит также работа соединения и отрицания таковых сил, в силу чего получается в природе тоже вещь, что же она целесообразна или вечно только образна без всякой цели. Ведь нельзя же, с моей точки зрения, считать, что шар земной – вещь, целесообразность которого в том, чтобы на нем жили люди, и разные растения росли исключительно для их надобности. Что вся земля просто материально-духовная пищевая кладовая, вагон-ресторан, в котором предусмотрительность буфетчика заготовила запасов, которых должно было бы хватить до определённой станции вселенского путешествия.

    Это так должно быть, если верить в целесообразность наших вещей, которые не иначе создаются, как на основе практического реализма и, конечно, реальность нашего шара должна рассматриваться, как рассматривается наш поезд, движение которого рассчитано, предусмотрено и выявлено реально.

    Если бы смогли построить такой поезд, в который бы раз сели, и он нас умчал бы никогда, нигде не останавливаясь возле городов, не имел бы ни одной станции, мы бы этот поезд нашли бы бессмысленным и непрактичным. С него нельзя не выскочить, ни подъехать ни к одной из станций.

    Наш земной шар представляет пока из себя такой поезд, который ещё ни разу не остановился  возле тех станций, которые весьма и весьма нас интересуют, мы не можем подъехать до сих пор до ближайшей нам луны.

    Наше терпение лопает[ся] и мы начинаем строить аэропланы, чтобы как-нибудь отделаться от этой безумной езды на земном шаре и самим добраться до станций в астрологическом пространстве.

    Наша земля если [и] практична для нас в продуктовом смысле, то никуда не годится в смысле надобности нашего поезда.

    Человеку предстоит большая работа над ней – и сделать её подобно поезду, что мне кажется можно разрешить путём регуляции двух принципов тяготения и отрицания, передавать те или иные принципы на ту планету, к которой нам нужно подъехать и отъехать, путь собирания отрицаний.

    Допустим, что мы достигли такого технического выявления реального способа, мы бы могли ездить по вселенной, как поездом на земле к разным городам.

    Между прочим не лишнее упомянуть, что движение поезда происходит не от того, что он движется паром, электричеством.

    С моей точки зрения, движение его произошло только потому, что в одном месте образовалось тяготение, увлекающее людей, так что движение обуславливается теми же принципами тяготения и отрицания, реальность этих двух принципов, в смысле силы вовсе не заключается в определённом материале, способном владеть этой силой, но положительно во всем.

    Не один магнит притягивает или отрицает, но и все дела человека, которые складываются из его потребностей.

    Существуют ли потребности в природе, была ли потребность создавать земной шар и  все растущее на нем, создана ли вся вселенная ради потребности человека, трудно решить, конечно. Практично ли все и целесообразно, сознательно и логично, разумно и т.д., есть ли природа целесообразна или же только образна. Есть ли все наши вещи целесообразны или же они тоже образны.

    Мне кажется, чтобы определить целесообразно или образно, нужно вырешить положения конечности, если вещь конечна, универсальна, исчерпывает собою все бывшие сегодняшние и будущие функции, тогда мы получаем единую вещь, как единую форму, тогда она целесообразна, тогда она – вещь, все же при условии выражения в себе и конечной цели.

    Если же в ней не найдём этого разрешения, то она не целесообразность и не вещь как только образность.

    Происходящий от взаимоотношений тех или иных элементов или сил, при своём соединении или отрицании творящих образ видовые формы явления.

    Если это так, то и вся вселенная и вся работа на земле есть только этот единый результат соединений и разъединений сил, это есть образ.

    Попытка выявить что-либо конкретное, подлинное, практическое, попытка тщетна, ибо при одних комбинациях получается одно, при других – другое.

    Реальность мира в одной эпохе – одна – на китах, в другой – на атмосфере, на Геркулесе. Все же эти материалы составляются из атомов, а атомы из электронов и ионов, будущее науки докажет, что и электроны и ионы состоят из других иксов.

    Дом из дерева, дом из камня, камни из песка, песок из маленьких песчинок. Всё должно из чего либо состоять, ибо тогда только мы можем получить реально выявленный мир, и, на самом деле, нельзя же мира построить из ничего. Бог, положим, ухитрился это сделать

    и я боюсь, чтобы он не был прав в том смысле, что ничего и нет.

    Но это никому не выгодно, ни торговцу, ни художнику, ни науке, что бы они могли тогда делать. Бог им сказал, что у меня нет ничего, и потому построю мир только как ничего, значит и ничего и не будет. Поэтому усмотрев этот эпизод, принялись  сами строить мир, кто на китах, кто на атмосфере, кто на атомах, кто на неделимых камнях, кто во времени, в пространстве, кто вне этого, кто по принципу тяготений отрицаний, кто на относительности, последний как бы сомневается, можно ли выстроить подлинное, ибо относительное указует на то, что де подлинного ничего нет, как только относительное. Если же этот последний камушек или ступенька будет разрушена, то страшный суд неизбежен, мы перестали видеть мир, ибо относительная соразмерность исчезнет.

    Вставка :

    Наука должна реформироваться поспешно, здесь не за горами стоят еретики, как черти стоят за спиною и шепчут свои кощунственные речи. Земля не на китах, земля не на атмосфере, мировое здание не на неделимом атоме построено. Вас обманули ангелы, наденьте наши очки и увидите, что атом не атом, как только электрон и ион. Видите трещину –  рушится мир здания, построенный Вами. Ускользнуть с подрушащихся камней, балок железных, от потопа разрушенного [огненными метеорами?] миране думайте, ибо они всегда рушатся вне и внутри нашего мозга, всюду пламень, пар, вода, всюду взрывы и разрушение и нет Вам спасения ни под одной крышей. Вы видите вечное горящее пекло , которому нет ни начала  ни конца, угасшие миры только ждут своего часа, чтобы воспламениться вновь и вновь в аду, бушуя огнём, корчась в судорогах общей стихии пожаров во мраке.

    Но не бойтесь, вы созданы из такого материала, который не гибнет. В мозгу у вас происходит тот же пожар. Воспалённый мозг до белого каления горит, но вы целы и не сгораемы, все больше и больше в буре огненной, в страшном огненном сквозняке в мозгу проносится мир, как материя, чтобы только накалиться и разбежаться лучами во мраке, освещая его для вашего наивного знания познания и выявления во мраке подлинного мира. Но этот свет – не свет, как только блестящее вращение. Ничего во мраке не осветит и не выявит, так как свет и мрак являются одним и тем же веществом в двух различиях и степенях.

    III

    Между прочим, свет как и цвет стали играть одну из главных ролей человеческого строительства, даже большая часть дела падает на свет. Свет это такое средство, без которого человеку  не возможно быть, свет для него тот  фонарь через который он может видеть свой подлинный путь и не сбиться с дороги, светом надеется выявить вечно искомый мир и всякую иную подлинную вещь. Свет для всех искусств человека равен, как для техники, науки, так и для живописи и скульптуры. И вот я попытался разобраться в одной отрасли искусств, живописного и скульптурного, какую роль играет свет в этом деле.

    Итак, для живописца, как и для скульптора всегда существовал свет, как некая сила, освещающая выявляемую заданность, свет стоял в каком то отдельном к себе отношении, и никогда не был, как мне кажется, равным средством всем на палитре цветам, наоборот, все цвета были средствами для того, чтобы освещённую в пространстве света данность выявить.

    Через посредство света выявлялись не только в пространстве природы данные, но и находящиеся во мраке внутреннего творческого центра, внутренняя данность выявлялась во вне светом, находящимся во вне. Этот вопрос для меня стал очень важным, ибо здесь должна разрешиться проблема в смысле том, что существует ли вообще свет, способный выявить вещь, или же он равен всем элементам – материалам, из которых создаётся заданность, что она будет существовать при существовании солнца или другого светящегося вещества, или без всякого освещения.

    Свет, с моей точки рассуждения, равен всем материалам, ибо равно все материалы одинаково выявляют заданность, одинаково следовательно освещают и выявляют вещь.

    В живописи, в последнем её развитии было обнаружено резкое разделение на световую и бесцветную границу. Вся живописная работа художника была в том, чтобы свет выявить как можно сильнее, чтобы через него и в нем показать заданность. Свет  этот иногда оцвечивался и в оцвеченном луче выявлялись данные.

    При таком подходе подлинное тело или фактура скрывались светом, как бы вся заданность была соткана живописцем из света и не имела другого материала.

    В другом случае живописцы просто выявляли свою заданность, помимо световых ощущений, они уподоблялись любому мастеру или изобретателю машины, составляющим её из материалов вне света, предоставляя освещать свету её, как вообще освещаются  все вещи в природе солнцем и луною.

    Свет играл большую роль в живописи и становился главным лучом, были же нитки с которых ткали живопись.

    Во многих случаях можно было сказать, что все предметы или сюжет был только канвой для выявления света, в другом [случае] все вещи были главным выявляемым, а свет только средством, способствующим живописцу разрешать ему задачу.

    Одни говорили, что задача живописца и скульптора выражается в передаче данности вне лежащих, другие – внутри, что для живописца не существует предметов вне лежащих, как только внутри его.

    Третьи заявляют, что ни того ни другого не существует отдельно, что все то, что во мне и то что вне, связуются в третьем случае моего творческого центра и составляют волю в той или другой форме. Что все подчинено не только закону вне лежащему, но и закону моей воли.

    При последнем заявлении не может существовать повод, о чем так много говорят живописцы и скульптора, здесь одинаково может служить поводом и внутренняя воля художника и воля повода, вне лежащего.

    Конечно, при последнем положении, воля проявляется с большей силой и проявляет ту или другую форму, в которой все поводы растворились в воле художника и создали новую концепцию.

    При первом случае, воля зависит от воли вне лежащих данностей, и во втором случае желает освободиться совсем от всего вне лежащего, второе положение – преддверие третьему, рассматривающему и вне и внутри лежащие силы. Как нечто единое материальное, с которых строится воля живописца и скульптора построить заданность.

    Для живописного сознания пуантилистов свет стал проблемой живописного движения.

    Здесь уже не поводом был свет, как только определённая научная заданность постижения света светом большей яркости освещения, чтобы познать свет, этот уже факт доказует, что свет, как нечто выявляющее, сам стал темным перед другим светом познающим.

    Второе, у пуантилистов свет уже не был поводом для воспроизведения его в холсте в виде впечатления, здесь нет о впечатлении никакой речи, пуантилисты поставили вопрос, что называется ребром.   Они задались целью, чтобы холст живописный получил живой физический свет путём точкообразного конструирования цветов.

    Пуантилисты как бы пытались разрешить световую проблему, выполнить задачу предшественников, которые были примитивны и не знали причин реализации света.

    Пуантилисты взяли на себя это дело игнорируя предметом, считая предмет только местом на котором вибрирует цветовой луч, творя свет. Пуантилисты ещё указуют, что живопись устремлялась к передаче тожества природы в холсте, хотели сделать холст не только впечатлением данности, но построить её тем же путём, как она создавалась в природе.

    Для таковой цели пуантилисты сделали многое, живописец мог окутывать свою заданность светом живым. Получилось, что одна часть живописи в своей аналитической работе достигла анатомической подлинности в форме, другая – работающая в области света – достигла новых возможных результатов, выполнила другую аналитическую работу, чтобы из двух аналитических половин создать синтез целого живописного реализма.

    Пуантилистами можно завершить определённую живописно-научную работу и целый период той живописной мысли, которая стремилась к подлинному тожеству, натуральному живописному выражению.

    Задание пуантилистов выявить свет путём физической его действительности ещё указует, что художественного принципа в этом задании нельзя искать. Здесь только научное физическое постижение явления, помимо вопроса художественности, происходит движение цветовых волн или нет.

    Здесь подход к явлению научный, последнее обратило моё внимание и на тот факт, была ли по существу вся живописная мысль художественная или научная, представляла она собою исключительно эстетическое разрешение или была особой живописной наукой, стремящейся выявить физическую подлинность явлений.

    Что значит реализм, к которому устремлялись живописцы, к какому реализму они шли в разных группах живописцев, реализм понимался исключительно в одном, в постижении природы и выявлении её путём изучения <её> физической анатомии, и только при достижении последнего изучения – художник вступал в роль художника, могущего на основании научных данных удовлетворить свои эстетические потребности, путём предания законам природы тех линий и изгибов, ту идеальную реконструкцию, которая была в его художественном воображении.

    В этом случае я вижу полное тожество со всеми науками, которые через посредство научных орудий познают явления природы и потом описывают в научных книгах прямыми и образными словами явления, имея особо выявленный физический прибор, как форму, которая и вышла из изучения природы.

    Возможно, что и все физические приборы, в таком случае, тоже художественные вещи. Но задачи не были художественными. Сомневаюсь, что и живопись имела художественную цель в конструктивном сложении тех или иных элементов, что она была только средством познания, и познанная линия, объем строились только через и по причине познания явления.

    Я склоняюсь к тому, что даже те или иные вещи, как бы построенные исключительно с практической целесообразностью, тоже представляют собою только надстройку в сознании познанного или одну из форм прогрессивного познавания одной и той же вещи.

    Чем больше углубляемся в анатомическую сторону явления, мы не только доходим до исчерпывающего конца, но все больше и больше встречаем новые и новые явления и все больше и больше нуждаемся в орудиях, которые стремились построить для преодоления.

    Возможно, что в сущности живописного искусства лежат тоже положения познавательного свойства, которое выражается в холсте целым рядом построения линий, плоскостей, объёмов в одну связанную постройку, подобно физическому научному прибору, выражающему в себе познаваемое явление, которое отражается в сознании и производит то или иное действие мысли.

    Тоже и холст – есть результат познанного, который и действует на осознавания так или иначе человеческой мысли.

    Последнее мне даёт право полагать, что новая проблема живописной сущности, выраженная в новых искусствах, осталась та же, но необычайный подвод к явлениям или отношение к природе, вызвал враждебное отношение живописного мира искусств, собственно говоря, здесь произошло столкновение старой и новой живописной науки. За  обладаемость подлинностиявлений. И их выражений, конечно, обнаружения новых обстоятельств творят и новый мир вещей, орудий,  приборов, аппаратов, создают и известное представление об одном и том же искомом мире.

    Главный базис новой живописной науки обнаружил новое обстоятельство – время, назвав его четвертым измерением вещей, конечно, это новое обстоятельство должно изменить многое в мире трёхмерной измеряемости. Восприятие вещей через трёхмерное измерение и четырёхмерное имеют в живописи существенные разницы. Формальные  конструктивные и дальше углубляются идеологическими мирозданиями предметного практического, просто материальных конструкций, и беспредметного Супрематизма, о всех этих различиях придётся говорить в последующих рассуждениях.

    Во всех живописных движениях, как и [в] мирозданиях, свет играл большую роль. И во всяком направлении отношение к нему меняется, следовательно реальность его становится другой. Возможно эти отношения определить известными периодами, живописный световой период тянется многие века, имея своим источником, для образности сказать, солнце. Солнце, как источник света, реализующий все скрытое во мраке физического мира, а также во мраке непонятности, неосознанности и незнания, был[о] единственным источником.

    Так, например, поэты зовут к солнцу, да даже и учёные не гнушаются последним. «будем как солнце», идём «к свету», солнце или свет были эмблемой окончательной целого человеческого движения, без света нет ничего в мире, без света ничего не познаем и т.д.( Х )

    Х) Но тьма есть тьма, то есть то, в чем нет ничего кроме тьмы, из этой тьмы наше сознание выводит множество явлений, тьма наше бытие, которое исправляет наше сознание в сторону оформления тёмного.

    Последнее «не познаем» уже несёт коренное изменение значения света солнца, указуется, что солнечный свет только выявляет скрытое во мраке, функции познавания лежат уже в другом источнике света осознания.

    Здесь наступает как бы новое требование к свету. В Пуантилизме тоже наступает предел, они [пуантилисты] достигают физического смешения цветных пунктов, работа науки, применяемая живописцами пуантилизма обнаружила, что реальность света состоит из цветного воздействия друг на друга, что белый свет есть только состояние цветных лучей в обстоятельстве движения.

    Что одни и те же цвета, не имеющие в себе света, при взаимном движении дают новую физическую реальность как свет.

    Следовательно в существе своём цвет, как и все остальные материалы темны, и их взаимная реакция не может дать того света, который бы смог осветить так явления, чтобы они были понятны, ясны и светлы.

    Х) При сильном просвещении произойдёт полное уничтожение тела – обращение его в свет прозрачности, в которой ничего видеть нельзя.

    Солнце явление такого же порядка, и мне кажется, что если бы по зову поэтов и пришли бы к солнцу, то оно было бы тоже темно, как наша земля, и если бы каждый человек и стал солнцем, то тоже ничего ясного и понятного для него не было.

    После пуантилистов живописцы начинают меняться, уклоняются от светового налёта на поверхности живописной конструкции, начинает вводиться цветовая чистая сила.

    Уже у Сезанна можно наблюдать в живописной консистенции преобладание живописной массы сотканной из цвета, но не световых волн, он вырабатывает особую живописную материю так, чтобы в живописной ткани или слое не были видны цветные лучи.

    Далее новые живописные направления, после кубистическойживописи, начинают придавать большое значение цвету, в силу чего живописная культура массы должна остановиться, а дальше должно идти чисто цветовое направление. Так в действительности и есть.

    Супрематизм уже не является живописным явлением в смысле конструирования цветов в живописный слой тонов. Его главная первенствующая задача была в цвете «Супрематия цвета» в первом периуде, и нельзя отрицать того, что Супрематический цветной периуд оказал влияни<е> на современное состояние живописной школы.

    Стало, например, важной задачей построение целой дисциплины цвета, во главе которой стали живописцы, работающие под влиянием супрематического понимания цвета.

    Цвет стал целью выявления, аналогия выявления света, конечно, последние задания цветных …. Только рефлексы Супрематизма, в котором цвет не выявлялся, не было в Супрематизме такой задачи.

    Выявление цвета, конечно, было поставлено живописцами на объективную сторону, возможно, что группа художников живописцев, работавшая прямо или косвенно под Супрематическим влиянием, имела право обратить изучение или выявление цвета в объективном методе, потому что данное отношение и значение было установлено субъективно.

    Субъективное установление или личность – нечто подобное построенной призме, через которую то или иное явление преломляется, отражённый на экране результат и будет объективным материалом изучения в том случае, если этот материал не преломится в каждой личности особо, как [в] новой воспринимающей призме. При таких условиях только возможно преподавание, объективно, предмета; необходимo, чтобы и сам препода<ва>ющий изолировал себя от своего субъективного преломления данного предмета. Это одно из самых важных условий при объективном методе, так как в противном случае не может быть установлена объективная подлинность преподавания.

    Итак цвет мы можем изучить только анатомируя явления или рассматривая призмы цветных живописных направлений, коль скоро нас интересует цвет, и цвет изучать должны не в оптическом, как только в живописном порядке. Изучение цвета в оптике одно, там и значение, и понимание, и восприятие  его другое чем в живописи. Свет в оптике один, а [в] живописной мысли – другой, в философии – третий, в кубизме – четвёртый. Свет это не есть ещё объективное явление, допустим, изучив в оптической науке световые различия, нельзя это изучение применять к кубизму, так же, изучив цвета, применить эту науку в Супрематизме, в его бесцветном периуде.

    Для познания того или иного факта во всех науках учёные приступают к изучению только в одной области человеческой культуры, это [в] живописном искусстве ни художники, ни учёные, ни общество не пытаются изучить живописные явления. Отделываются одними плевками, поступают хуже обезьян с очками, та [обезьяна] хотя бы пробовала нанизывать их на хвост, а потом разбила, а общество – просто разбивает.

    Итак в нашей современности живописный свет, как и цвет все же не исключается, как только выявляется, конечно выявление цвета имеет большое преимущество перед выявлением света с точки зрения пуантилизма, там все обуславливалось реальностью впечатления, выявление цвета реальный факт материала. Он реален, как цвет на плоскости, здесь лежит обработанный на поверхности холста цветной материал, вещь только в процессе и задаче выявления его исчерпывающей силы  выявить его во всю силу, и, конечно, здесь попадаем в новую историю, подобно пуантилизму, стремящемуся выявит физический свет на холсте. Такова уж натура человека, не хочет помириться на одном впечатлении, стремится к подлинности, мало того, хочет узнать и все причины – от чего и как происходят те или иные явления. Потому возводит культуру разных научных отмычек, чтобы ими раскрыть замок молчаливой природы.

    Итак искание света есть может быть одна из главнейших и первенствующих задач каждого человека и общества. Ибо только при отыскании света возможно все отыскать и найти дорогу к истине.

    Свет во всем и везде, каждый миг совершается через свет, новый шаг в живописном искусстве – кубизм – тоже не отказался от идеи света. Кубистами тоже был поставлен вопрос о свете, несмотря на то, что  живописное восприятие в сути кубистической живописи было вне светового налёта.

    Что можно считать светом, а что темным, вопрос пересматривается и рассуждается в порядке того, что свет действительно должен быть чем то особым, он должен выявить вещь, поэтому свет должен разделиться на нечто освещающее явление и проявляющее свет, освещающий явление ещё не проявляет его в сознании, явление не может быть выявлено для зрителя. Что можно написать живописное явление с яркими и светло освещёнными формами, и все же для зрителя они не будут понятны, можно найти аналогии, что если бы несведущего человека впустить в какую либо лабораторию или к астрономическим трубам, телескопам, то несмотря на то, что формы и были освещены и осязаемы и реальны, все же они были темны, ни свет электричества, ни солнца, ни лучи рентгена не смогли бы осветить этому человеку формы и выявить ему их понятность.

    Кубисты впервые в живописной науке установили понятие и отношение к свету другое. Совсем не исходя из оптической или другой науки о свете-цвете. Они нашли недостаточным глазное видение формообразований, выявленных физическим светом и отражённое на пластинку осознавания, как бы не расширялось зрение, пусть даже  глаз обратится в солнце, как сияющий, светящийся шар, все равно глаз сможет только передать множество отражений на ту же пластинку осознавания, и все же они не будут реальны, а следовательно выявлены, так как реально то что выявлено до конца.

    Поэтому кубисты делают вывод и опираются на одном свете, свете знания и говорят все то, что для человека понятно – реально выявлено, все то, что непонятно, темно – не выявлено, не реально, и подтверждают словами «мало видеть, но нужно и знать».

    Кубисты установили новую и ясную точку зрения на свет, конечно этот свет ничего общего не имеет над призматическими световыми преломлениями в оптике.

    Из этого краткого рассуждения видно, что кубизм, безусловно, новое обстоятельство живописного, если можно сказать, вещества, ушедшего из светового спектра солнца к спектру цветного, кроме [того], из трёхмерного к четырёхмерному, в обстоятельство, где структура живописного вещества нашла себе новый структурный вид, где вещи изменили свою прежнюю форму и стали в новой реальности.

    Возможна ли отсюда преемственность опыта, мастерства, знания и средств, если в новом обстоятельстве реальность другая, возможна ли преемственность пуантилистической науки, а также перспективы и анатомии, если структура тела перешла в новый реальный вид формы.

    Нельзя целиком надеяться и на бытие, что оно направит наше сознание, ещё вопрос может ли бытие направлять, конечно направить моё сознание может, каждая прорубь или обрыв заставят меня уклониться в ту или другую сторону, заставит моё сознание принять те или иные меры, но дело все в том, правильно ли, действительно ли направляет бытие моё сознание в истинную сторону.

    Радуга, как бытие направила сознание людей в сторону того, что Радуга –  примирение Бога с людьми, говорящая, что потопа не будет, вот почему она является во время дождя.

    Аналогия со светом в кубизме находит себе подобие в супрематизме с цветом, многие полагают, что цвет в супрематизме суть главная, что супрематизм цветное направление. Супрематизм опять новое обстоятельство живописного вещества. В нём действительно существуют все дисциплины и по свету, цвету<,>форм<е>, конструкции, и может [они] подвергаются изучению или анализу, как нигде в прошлых живописных обстоятельствах.

    Полагают, что супрематизм простое плоскостное цветное двухмерное явление, но поскольку делаю исследование супрематизма, ничего этого не нахожу, построенные в супрематизме три квадрата красного, чёрного и белого цветов вовсе не являются подтверждением последних предположений.

    Я нашёл, что супрематизм одна из очередных призм живописной науки, что мир через неё преломляется иначе, нежели в призмах кубизма и футуризма. Философия его возможна с долей скептицизма, которая находит, что ничто нельзя выявить в мире. Устанавливается против предметности – беспредметность, супрематизм как бы стремится к абсолюту, в котором отказывается что-либо познать, через какой бы то ни было культурный уровень, и какой бы ни был свет знания, что никакие выявления материалов ничего в мире не выявят.

    Что солнечные диски как экраны – не могут быть экранами выявления непонятного и обратно, нет чёрного диска, на котором было бы ясно солнце.

    Живопись поставила перед собою цель равную, с моей точки рассуждения, остальным наукам, цель эта в устремлении «выявить» или проявить скрытое во мраке, реальность мира на пластинке сознавания.

    Пуантилизм пытался выявить свет как нечто реальное и подлинное, обнаружил, что свет не подлинность, как только результат подлинности цветовых колебаний. Таким образом, как будто найдена истина, производящая свет, но возможно и цвет ничто иное как только результат стоящих вне знания истин.

    Таким образом, перед нами возникает целая вереница иксов, которые надеемся познать в будущем. Но будущее растяжимо, каждое сегодня есть каждое для прошлого будущее, на каждое сегодня прошлое возлагало все надежды, что оно представит собою то ожидаемое разрешение вопросов, которые нельзя было разрешить в прошлом, что оно, будущее, выявит тот свет, который осветит все непостижимое, неясное и проявит реальную причину явлений. Но надежды остаются тщетными, каждое сегодня, как заострённый ум – глубже вошёл в тело предмета, но чем больше входил, тем предмет все больше и больше распадался и вскрывал новые вереницы предметов, представляющих собою новую загадку и новую надежду, что в будущем их множество будет все же познано и выявлено.

    Предмет как бы нарочно распадается на множество, как бы хочет сохранить свою беспредметность, скрытую от острия ума, а ум собирает, в силу зажимает рукоять в мышцах своих, и с новою силою ударяет в предмет, чтобы вскрыть в скорлупе его подлинную ценность, ибо иначе он для него не предмет, и опять острие прошло как в мелкий песок, и ничто на остром ноже не осталось, ничего удар лезвием не разрезал, так как все как песок, как пыль, как туман, как скважность, ум размахивает лезвием во все стороны и не может найти точки для удара, и большое тело с виду становится туманностью беспредметной при приближении его к моему осознаванию.

    Так усилие пуантилистов выявить свет обнаружило цвет и свет распался, распылился на множество цветов. И цвет стал новою истиной сегодняшнего будущего. И сегодня, в свою очередь, ставит проблему, что будущее выявит цвет, но возможно, что выявляя цвет, как новую истину, как нечто реальное, в будущих днях только окажется результатом новой истины, но не истинной.

    Искание света все же остаётся главным. Солнечный свет недостаточно гибок, чтобы мог проходить во все катакомбы человеческого смотрения в явления для отыскания в них ценности.

    Для этого его заострённый ум изобрёл множество освещающие приборов, чтобы осветить в темноте искомый предмет.

    Наконец нашли нового преемника – рентгенов свет, который просвечивает на всю внутренность все содержимое в предмете, то, что нельзя было открыть ключом, а вернее отмычкой науки, как бы раскрылось лучами света, таким образом всё скрытое богатство мы увидим, но, увы, видеть – ещё не войти, увидеть – ещё не познать. Ум заточился и превратился из железной отмычки в луч, и лучом проник в предмет, но что же – вынести ничего не может, там только бесконечность, а бесконечность не вынесешь, и не обойдёшь и не проявишь.

    Рентгенов луч света остался только технической возможностью, не вскрывая<,> стены или замок природного сундука пройти. За ним должен идти ещё более гибкий свет, который уже должен познать все содержание, это свет знания.

    Этот новый свет и последний, последняя грань человеческих усилий, это предел, гребень всего светящегося мира, наивысшая температура, силу которой трудно представить человеку, наивысшая воспалённость человеческого мозга, напряжение которого должно все раскрыть и осознать, выявить и проявить реально подлинное мира.

    Свет знания принадлежит науке, технике, от этого знания, а,следовательно, осознанности<;> иногда отказывались художники вообще<,> придерживаясь интуитивного или вне осознавательного процесса, не отвечая почему, зачем и отчего, так нравится единственный ответ. Наука тревожила умы живописцев, находя в науке бездушный аналитизм, это, говорят, головное, то есть умственное искусство – математика и проч.

    Следовательно со стороны живописцев или вообще художников, было приемлемо только одно действие – вне знания : « действуем без знания »; последнее я отношу к сущности живописной, которая имеет очень прочное основание, в окончательном итоге супрематизма как беспредметность;живописная сущность идёт к абсолюту или же представляет собой абсолют.

    Несмотря на отрицание умственной работы в искусстве, все же надо констатировать факт, что умственная работа проходила на протяжении всей живописной истории. Возможно, что форма познавания, как и сами подходы, была другая, но это не мешало совершать подлинные научные исследования и изучения анатомии , перспективы и т.д.

    Последние живописные течения, как Кубизм, имеют аналогию и с другими науками, а также всей техникой. Формулировка кубистов «мало видеть, но и нужно и знать» очень ярко говорит о своём с последними единстве, что для того чтобы сделать что-либо, нужно освещать свою задачу светом знания.

    Отсюда вижу, что существует новый реальный свет, в новом выявлении и  науке, технике и искусстве, свет который стоит  вне призмы и вне разложения, это нечто конечное, реальное, завершённое орудие, острее ничего быть не может.

    И если действительно знание, это подлинное, чему суждено все познать, реальность только зависит от света знания.

    Если бы действительно это было бы так, то культура человека должна свестись только к одному фонарю, в котором заключён свет знания. Человек бы проходил во вселенной, как осознанной реальной подлинности, или, вернее, никуда бы не двигался, ибо вся вселенная со всем своим множеством была [бы] в фонаре, то есть в свете знания.

    Движение возможно и существует в человеке потому, что скрыто от него все, что он хочет познать, у него существует куда, откуда. Природа не имеет движения, в ней нет ни куда ни от куда, нет того пункта, куда бы она стремилась, конечно человек и с этим предположением не согласится, а астрономическая наука и подавно.

    У неё ясно на небесных картах начерчено, что земля имеет свою орбиту, что она не круг, а эллипс, что она имеет и свои точки, отхода и прихода и что точки эти имеют названия афелия и перигелия, ибо как же иначе может быть, поезд имеет станцию отправления и прибытия. Дальше земля вертится возле солнца, а солнце со своей системой, как поезд с вагонами бежит или тянется к Геркулесу. Геркулес это кажется главное куда.

    Таким образом всё то что существует у нас, то и во вселенной.

    Все построенное в чертежах с удивительной точностью движения – ничто иное как реальность, как нечто фактическое, незыблемое, вечное, данное. Создание этой правды произошло конечно через знания, здесь ум попал пальцем в небо. Прочертил и вычертил и все ясно стало.

    С фонарём света знания мы уничтожим злейшего нашего врага – это мрак, свет знания развеет его и выявит в нем все ценности, которые он скрыл, оставив для человека мир не как подлинность, а мир как представление.

    И так продолжается борьба света знания с мраком мировым, он горделив, незыблем и покоен, стоит, покрыв собою вечность. Обозлённое знание ничего с ним поделать не может, сомневается, на свои сегодняшние силы насчёт союзника в вечном будущем, позабыв, что каждый день это все новый и новый солдат из будущего, новая пушка с ним, новый прожектор, новый удушливый газ, слепительный голубой луч, дымовая завеса, боевой аэроплан, а за ним уже готовятся новые аппараты для новых солдатов – поглащатели азота, углерода или кислорода.

    Это всё опора знания и вся надежда, вся культура, вся наука и знания.

    Неизвестно, какую имеет мировый мрак надежду, на что он опирается и кого [возьмёт] в союз или в совет. И я предполагаю, что он ни на что не опирается и никого не зовёт на помощь, так [как] он – мир, то есть то в чём ничего.

    Отсюда возможно вытекают две философии, одна радостная, имеющая надежду на будущее, на знания, хочет быть в свету. Философия оптимизма. Вторая скептицизма. Две последние имеются и в искусствах, например, в Супрематизме существует и скептицизм, он скептически относится к культуре, пытающейся своими отмычками открыть сундук природы и забрать у неё все причины и ценности.

    Кубизм наоборот, имеет надежду на свет, свет освещающий и глазу и свет знания, полагает, что все непонятное, тёмное находится во мраке, а светлое – все то, что понятно и ясно, он верит, что природа просматривается, что в ней существует предмет – возможный к рассмотрению и анализу, полагает, что действительно природа или мир есть нечто такое, что может быть подвержено аналитическому процессу, что существуют вообще какие то действия с душою, духом и бездушные.

    Кубизм как и все практическое человечество верит и в знания и в возможность научного анализа и синтеза, верит в культуру, что она как мастер построит ключ ко всему неизвестному.

    Супрематизм же относится к этому мастеру скептически и верит в обратное, что его культура понапрасно разрушает, выискивая подходящие материалы для изготовления ключа, и верит, что мир не имеет замка, что в нём ничего не закрыто, так как нечего запирать.

    Предполагают, что в мире во вселенной существуют вещи, так как вещи существуют в доме, в культуре, носят имя, разделяются на практические особенности. Как же поэтому нет вещей у вселенной  в мире.

    Есть у человека законы, следовательно они должны быть и в природе, он узнал, что один элемент имеет одни свойства, другой  – другие, через их спыление получил закон их взаимодействий.

    Каждая вещь построена следовательно на законе, почему бы не быть и миру построенным на законе. Если человек обдумывает вещь, почему бы и природе не обдумать, если у человека разум, почему бы не иметь [его] природе.

    Если у меня есть потребность, то, очевидно, и у природы, ибо всё то, что у человека – то должно быть и [у] вселённого мира.

    Отсюда, конечно, вселенский разум, возможно, построил солнце по заранее обдуманному чертежу, с вполне ясными, конкретными синтезами, не минуя, конечно, аналитического процесса, сделал все практические выкладки, отсюда, как синтез получилось солнце со специальным назначением отапливания земного шара, чтобы человеку жилось в тепле, и только человеку так тоже ясно, что весь мир вселенским разумом создан именно для человека, он единый владыка мира, в другом случае все для земного шара.

    Луна тоже имеет определённое назначение освещать запоздавшим дорогу после заката солнца.

    Мировый разум строил все обдуманно и целесообразно, а главное – практично все для человека.

    Все практические вещи, конечно, возникают из материалов, поддержанные  духом, такова должна быть и природа, она тоже возникла из материалов через огонь.

    Возможно, что дело обстоит иначе, не так разумно и не так практично и целесообразно. Возможно, что существует одно нечто, которое в другом случае называется веществом ( к чему я очень скептически отношусь), это вещество в своём действии не только не имеет определённой потребности и цели, но и не знает её, что оно слепое, вне сознания действует и не предвидит ничего в своих процессах распадения. Возможно, что распадаясьвозникла температура и создала множество обстоятельств. Человек к такому акту распадения нечто, как целого вещества, отнёсся как к мировой катастрофе с точки зрения распадения дома и т.п. Но так как в природе признана неизменность вещества, в том смысле, что оно в огне, в воде, в морозе – всюду едино, что это нечто во всех видах одно и то же. То, очевидно, нужно признать, что и катастрофы не существует в мире, ибо мир одно вещество, неизменное во всех видах, процессах, оно растворяется и сотворяется.

    Свет, существующий в нем, не свет, как только один из видов этого нечто. Это нечто познаётся путём построения призм, и [в] призме той только увидим, что одно и то же в двух, трёх и тысяче видах, как цвет он же и свет, смотря по обстоятельству.

    Все живописные направления представляют собою призмы и через них видна та или иная реальность.

    Супрематизм – тоже призма, но призма через которую не видно ни одной реальности, в ней мир вне граней, в его призме не преломляется мир вещей, ибо их нет, оба беспредметны, оба люмпенпролетарии.

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    Линия человеческого движения представляет собою целый ряд центров – центры н<e>что иное как собрание культурных элементов, каждый город – центр культурных элементов, собранных в единый аппарат, который я и  называю призмой, в каждом таком центре существует разное восприятие мира, хотя мир один для всех призм. Каждый город, как призма, преломляет мир по разному и от этой разности зависит и построение всего плана, склад мышления.

    И человек убеждён, что выявлено подлинное бытие, тогда как оно совсем не выявлено, так неизвестно, как нужно сложить призму, чтобы она показала подлинность. Природа преломляется разными цветами радуги, но ведь это одна из многочисленных сторон. Каждая призма – только обстоятельство, в которое попало одно и то же существо из своего же тела, создавшее и саму призму.

    Каждый культурный центр – живой музей призм, целое скопище орудий и сетей для познания подлинности или изловления абсолюта, что ещё представляет собою каждый научный прибор или призма, с моей точки рассуждения, каждая призма может быть телескопом выявляющим-приближающим явление к моему сознанию, следовательно, вся культура всех научных орудий состоит из средств, так или иначе способствующих выявлению-приближению познаваемых явлений.

    Вопрос о выявлении возможно разно понимаем, например, в живописи в тех дисциплинах, которые заняты выявлением цвета, как некоей силы выявления как бы находя, что в природе цвет недостаточно выявлен и второе простое выявление окончательной подлинности.

    Возможно и другой вопрос поставить, что выявления происходят исключительно [из] моего сознания, так [как] все в природе неизменно, недвижимо, все закончено и нет никаких процессов, а моё сознание находится в движении вечном, осматривании природного абсолюта.

    И уже потому ничего нельзя культивировать и взять для этого в природе, ни цвета, ни формы, ни конструкции, ни материалов, в ней все абсолютно неизменно.

    Возьму условно в пример движущийся автомобиль, прошедший мимо моего осознавательного центра, один его момент оказался в лучах моего знания, произошла фиксация момента, все уже последующие моменты будут удаляющимися, реальность его уже в моем знании или опознавании будет разрушать оставшуюся зафиксированную форму первого момента, здесь уже происходит сомнение о его реальности, является целый ряд предположений. Существует ли он или нет, наконец в осознавательном центре остаётся только снимок, а подлинная реальность совсем исчезла, выявить её  нельзя никакими мерами, в том случае, если автомобиль не возвратится к прежнему моменту, но и это ещё не будет выявлением, так возможно, что все обстоятельства моего восприятия уже будут в других обстоятельствах, как и автомобиль.

    Дальше, реальность его в момент фиксации была только одним из моментов своей протяжённости в целом ряде обстоятельств, и подлинное приближение к осознаванию целого реального осталось за пределами бесконечного протяжения.

    Тоже произойдёт и обратное, если осознавательный центр будет двигаться вокруг его.

    Отсюда возникает другое положение, возможно ли производить и анализ или синтез над каким бы то ни было выявлением данности, если моменты исследуемого предмета нам неизвестны в своей протяжённости, если невозможно собрать всю его многогранность, например анализ живописный объёма и выявления его синтеза на поверхности холста оставляют одно доказательство, что в живописи двухмерного холста его не существует.

    Тоже и другие призмы, через которые просматриваем явление, тоже фиксируется один из многих моментов, о подлинности которых можно сомневаться по первой причине, и второй, что призма может быть построена тоже как один из моментов возможностей. Что при другой возможности, линия [не разб. как неизменное цвета] раздвоится на нов<ые> составн<ые> части.

    В третьем ещё случае ещё возникает вопрос, что призма или другой физический прибор возникает из подлинного обстоятельства или же и он только как момент одних из многих обстоятельств, реальность которых ничего общего не имеет со всеми последующими обстоятельствами. Он тоже протяжен, как и все познаваемое, и находясь в одном из моментов исследуемого, находится в одном из его обстоятельств, возможно, что построенная призма по исследуемости цвета или луча света даёт нам определённый спектр, и что просматривая свет бегущий из глубин вселенной, получим одни и те же линии цвета, это докажет, что одна часть света находится в одном и том же обстоятельстве.

    Переведя эту призму на другое обстоятельство и сравнивая спектр третьего обстоятельства, обнаружим, что некоторых линий нет,  следовательно свет там потерял некоторые линии и мы можем утверждать, что там нет того цвета или материала, который находится в первом случае.

    Следовательно реальность одного обстоятельства с другим разная, где же и в какой призме может быть установлена подлинность.

    С другой стороны, есть научное мнение, что существует вечная неизменная, неистощимая энергия, что эта энергия имеет одну окраску, окрашивается она или нет, что она составляет всю вселенную и во всем везде участвует, как единая сила, или же эта энергия разделяется на классы и распределяет себя в разных видах, и каждый окрашенный вид создаёт отдельное обстоятельство, другими словами сказать, что энергия представляет собою спектр цветов и потому энергии бывают разные, и не везде существуют, в одном месте существует красная, в другом – синяя, жёлтая, зелёная и потому в одном обстоятельстве нет зелёной линии, в другом – жёлтой. Но возможно, что энергия вне всего разделения, что она единая во всем и везде, и что только окраска в одном из обстоятельств не выявлена построенной нами призмой.

    Работа над выявлением света в живописи привела к тому, что свет – результат цвета.

    Дождевые капли образовали свою призму и разделили свет на два распадения, по одной стороне этой естественной призмы остался свет, по другой – цвет, два разных понятия и реальности.

    Допустим, это обстоятельство было построено так, чтобы весь наш шар был окрашен одним из цветов радуги или всеми цветами. Мы бы не имели никакого представления о реальном свете, он был бы остановлен этой мировой призмой где-то по-запределами нашей досягаемости.

    В свою очередь, цвет был бы нами исследован через новую призму, и дал бы новые распадения разного оцвечивания. Живописный холст может представлять собою небольшое поле, на котором действует одно красящее вещество, оно распадается и спадается. Живописец может работать только семью цветами, а то и тремя основными. Следовательно три – основа всей видоизменяемости цветового спектра, эти три основны<х> цвета, как одно вещество, проходя все обстоятельства на поверхности холста творят через взаимное соединение много цветов. Изменяемость и оцвечивание происход<я>т – это от спадения или распадения последних, что обуславливается местом обстоятельства, [цвета] могут и выбывать из состава в данном обстоятельстве. Таковых обстоятельств бесконечное множество на живописной поверхности, холст может служить небольшим показательным полем того, как происходят все видоизменения красящего вещества во вселенной, если действительно существует три или семь основных цветов. Это очень важно, мы считаем, что три являются родителями четырёх, но возможно, что и три рождены одним, это все зависит от обстоятельств.

    Не всё в природе рождается от двоих, но и от одного, при условии существования размножающейся единицы.

    Живописная поверхность представляет собою наилучшее явление для изучения структуры, как результат движения красящего вещества через все центры новых и новых обстоятельств. Работая над изучением движения красящего вещества мне представлялся весь мир, как многоточие -составляющее центры или углы мировой структуры, соединённые между собою протяжённостью вещества. Каждая точка – обстоятельство собранной энергии, причём сила энергии бывает разная, отсюда я предполагаю, конечно по своему внутреннему измерению, что оцвечивание энергии бывает разное, поэтому семь основных цветов – представляют собою разное время одной и той же энергии. Если поверхность  живописная покрыта разными цветными формами, то энергия цветная находится в разных моментах своей силы, из таковых разниц и составляется поверхность живописи.

    Отсюда делаю предположение, что энергия способна оцвечиваться не только в семь, но и [в] бесчисленное множество цветовых оттенков и цветов, возможно, что это бесчисленное множество цветов существует и сейчас, но глазная наша призма не может их воспринять, отсюда в технике по этому вопросу изобретается множество приборов, которые и являются совершенствованием нашего глаза.

    Реальность живописную живописец строит на основе трёх или семи основных цветов, но это только основа его глазного восприятия семи или трёх напряжений энергии.

    Всякий человек представляет собою одну из единиц скопления энергии, живописец потому и видоизменяет поверхность живописную по разности формы и цвета, и тона, что в нем связуются узлы разных напряжений энергии.

    Я как-то обратил внимание на работу природного физического кабинета, в котором особенно ярко обрисовались на тёмном фоне тучи, цветная дуга. Это было толчком для долгого размышления, которое вылилось в график цветного движения через центры человеческой культуры. Я рассуждал, что если капля воды была обстоятельством нового реального явления, то почему не может быть таким обстоятельством каким быть новый центр. Что очевидно вся реальность тех или иных различий, есть бесконечные результаты обстоятельств, через которые преломляются взаимно, поэтому природа есть тот клубок спутанной одной и той же нитки, которую никакими умозаключениями не распутаешь, а также физическими приборами не разрубишь, поставить границу реального и нереального нельзя.

    И так если капля воды создала обстоятельство, в котором свет распался на цвета, то возможно, что каждый цветок – тоже обстоятельство, в котором преломилось цветное вещество. Дальше и человек тоже представляет собою призму, в которой преломляется весь цветной мир, и в свою очередь каждый человек – субъективная особь, воспринимающая подобно цветку то или иное окрашивание, окраска, с моей точки рассуждения, зависит не от эстетического, как [от] динамического их состояния, каждая особо представляет призму различного строения, в силу чего преломляемость явлений разная, а разность преломлений зависит опять от состояния динамического напряжения, так, что каждое явление может быть воспринимаемо в своих моментах в той или иной скорости движения, а также формы конструкции и окраски.

    Движения цвета образуют белый цвет, возможны две построенные особи в разном конструировании одних и тех же элементов, одно и то же вещество в разных комбинациях может воспринять реальность явления по-разному.

    Среди людей  каждый человек представляет ту или иную видоизменность формы восприятия мира, хотя все представляют собою одну форму людей, благодаря только этому каждый воспринимает «мир» по иному, но люди ещё обладают особым свойством взаимных доказательств, смысл которых кроется в причине уяснения себе единой реальности «мира». Этот процесс в человеческой работе взаимных культурных доказательств я называю моментами конструирования в себе единой призмы, чтобы среди или все люди представили собою одну единую форму – восприятия мира, чтобы для них мир был единым. В последнем я вижу весь смысл каждого учения, и учёный спор как варка или сварка двух мировоззрений, трудность достижения таковой сварки очевидна, но, возможно, живопись представляет наглядный образец того, что восприятие реального мира было в свете, все живописцы видели всякое явление только в свете.

    И как-то спорили с теми, кто мир бы видел в цветной окраске. Живопись нам доказывает, что призма восприятия живописцем явлений в себе или вне изменилась. Дальнейшее современное живописное уже воспринимает явления не в свете, а в цвете.

    Уже пуантилистическая живописная наука доказала, что подлинность передаваемого явления вне лежащего находится не в свете, как только в цвете, что луч цветной пестрит по ней, и только благодаря динамическому состоянию цветных лучей, в своём столкновении образуют свет.

    И так если бы человек представлял собою законченную форму призмы, воспринимающей только свет, то реальность мира была бы одна, но благодаря тому, что он продолжает работать над конструктивной стороной, построил новую призму, которая показала, что свет – реальность цвета.

    Произошло открытие того, что предмет в подлинности не находится в свету, как только в цвете, как бы предмет находился покрытым туманом, и когда туман разойдётся, предмет покажет свою подлинную окраску. Возможны отсюда упрёки взаимные друг другу живописцев в том, что для одного будет реален свет, как нечто подлинное живописное, для другого живописное уже не будет подлинное в световой живописи, как только цветописное – оперирование с чистым цветом, и строя его в процессе смешения, достигая живописной массы.

    Эту форму живописи я называю вне световой, выходящей из физического естества, а естество творческой воли живописца, который конструирует цвета между собою в порядке его нужности, но не в порядке физического светоделания, природной необходимости.

    Все же это не значит, что живописец в чистой цветовой постройке живописной данности тоже прав, как оперирующий подлинной реальностью, что и все его цветовое конструирование, все для этого необходимые познавания и знания цвета, вполне оправдываются, что его цветовое познание есть Альфа и Омега.

    Я долго искал такой линии, которая бы мне показала эту Альфу и Омегу, чтобы возможно было бы увидеть как цветное вещество движется и есть ли какие либо законы, влияющие на живописца этого базиса цветного вещества.

    Выше упомянутая мною капля воды, послужившая обстоятельством распадения света на свет и цвет, перевела моё внимание на цветы, как на новые обстоятельства цветного состояния, я начал производить исследования на линии человеческого культурного строения, я установил одну линию через все центры человеческой культуры, культурными центрами я считал места, в которых люди производят формы тех или иных вещей. Деревня была взята за исходный пункт, этот пункт уже представлялся мне, как некая призма, воспринимающая один из моментов движения энергии цветного вещества. В силу чего окраска или оцвечивание всех вещей и самих себя была и зависела только от последнего.

    Цветность деревни почти целиком совпадала со спектром цветущего поля. Если допустить теперь, что все люди есть такие же восприниматели цветов и энергий, и кроме этого представляют собою вообще энергию, то факты вслед за деревней новые центры с большей динамической силой доказуют восхождение или развитие динамической силы, следовательно цветное вещество уже находится в новом обстоятельстве и цветность его должна быть другая.  В этом новом центре не только изменяется цветность, но и сознание, знание, мастерство, искусство и наука, новые обстоятельства требуют новых форм и отношений.

    В силу чего преемственность из прошлого обстоятельства возможно будет не природной, а если она есть, то мне будет подтверждать, что в новое обстоятельство переносится старое, следовательно в одном из центров нового обстоятельства находится старое.

    Но как бы там ни было,  цветы, перенесённые из поля в город, все же они не изменят общего динамического состояния города, как только сами завянут.

    Губернский город – сильно повышенный энергетический темп, цветность его понижена, спектр его при сравнении со спектром поля или деревни будет в сильной разнице, на нем линии цвета незначительны, большое количество тональных линий и линий чёрного и белого.

    Столица, как высший центр на своём спектре обнаружит больше черных и белых линий, которые займут по моему исследовательскому графику первую группу, за ней идёт вторая группа серых и коричневато-синеватых, третья группа пёстрых с вкраплением цветного, и четвертая группа – составляющая одну десятую долю всех групп – цветная полоска шести групповых основных тонов.

    Из построенного мною графика возможно вывести закон соответствующей окраски вещей, по графику, возможно [Вы] видите в какую краску или цвет должна быть окрашена вещь.

    Если обратите все действия в данной столице в живописное состояние, допустите, что столица представляет собою ничто другое, как плоскость, на которой происходит живое перемещение живописных форм, и так же представим себе и другое – поле деревни, то увидим, что их живописная поверхность будет весьма различна в цветном тональном отношении.

    Из этого сопоставления я усмотрел, что влияние на живописное  осознавание должно быть огромно. Два живописца – один из деревни, другой из города – будут под разными влияниями и живописные их поверхности будут разные.

    Здесь я бы сказал, что даже не идёт речь [о] влиянии, как [о] законном действии состояния энергии цветного вещества.

    Этот закон узаконивает меня в каждом новом обстоятельстве покрывать холст теми или иными красками.

    В этом случае никакая эстетика не в состоянии ничего изменить, так  все подчинено физическому движению.

    Развивая график движения цветного вещества, предусматривается новый город или новый центр, в котором должно быть только две группы окрашивания чёрного и белого.

    Предусматривается это через график вспомогательный, именно график перемещения человека из одного поля в другое, график вспомогательный представляет собою сеть  и связь, и степень центров или городов по своим орбитам, уездный город и целая сеть деревень, губернский город и уезды,, столицы и губернские города, эти графики указуют, что столицы в будущем, в силу закона движения и интенсивности энергии, столицы являются преддверием накануне выявления нового центра, который я бы назвал «Геркулесом» человеческой энергии. Направляющим всю сеть множества центров.

    При помощи этого графика нетрудно было определить и его место в цветном графике, указующим его цветность или бесцветность. Под бесцветностью понимаю белое и чёрное.

    Действие столицы сильно, по графику видно, что лучи цветного вещества доходят [до] центра и гаснут, поглощаются черным и белым, и луч поглощения движется вплоть до исходных пунктов цветного луча, поглощающее его и окрашивает собою все больше и больше исходный центр, скажем деревню.

    Построенный график цветного движения, возможно, дал некоторые обоснования решённым проблемам Супрематизма, построенные три квадрата красного, чёрного и белого стали выясняться.

    График цвета не только указал на движение и видоизменение живописи, но указал мне на то, что и создание или уровень культуры человека можно определить по цвету. Та или иная идея всегда окрашивается, не проходит ни одного сверх выдающегося случая вне той или иной окраски.

    Все торжественные случаи оцвечиваются, свадьба и смерть окрашиваются в два – чёрное и белое, но бывает смерть и красна, то есть зависит она [окраска] от тех обстоятельств, где совершилась смерть, отсюда и гроб окрашен в красную краску, будет окрашен согласно обстоятельству.

    Возможно приписывать те или иные окраски случаев чисто традициям нации народов, так что в одном народе тот же случай может быть окрашен в синюю, белую, жёлтую. Но это только мне указывает, что тот или иной народ, и окраска все же зависит от его динамического уровня, то есть состояния самой энергичной напряжённости.

    Установление этого графика и разработка его обещает огромную работу, необходимость его постройки вытекает из самого хаотического состояния живописной основы, которая не установлена [на] крепкой линии времени, то она цветна, то тональна, то одни художники живописцы увлекаются отдельными мастерами и вносят далёкое от нас обстоятельство в какое [то] обстоятельство, тогда когда при установлении твёрдой? мёртвой? линии жизни можно установить и соответствие вещей, если каждая минута уже меняет обстоятельство, то он на площади, то в переулке, то освещён, то во мраке том, то вне её. Кроме того, [если] вся внутренняя работа его мысли тоже меняется и движется, то что говорить уже об обстоятельствах отдельных веков.

    Последнее касается не только цветописи живописи, но и вообще формы, как технических вещей, так и скульптурных.

    Наши, например, Столицы, как наивысший центр и обстоятельство, в котором динамика достигает большого уровня, вмещают на своих улицах и лошадиную тягу и автомобили, это указывает, что две силы двух динамических степеней путаются между собою.

    Из обстоятельства динамического состояния столицы выявился мотор, никакая преемственность и опыт кучера не приемлем, мотор породил или выявил особое сознание в лице механика-моториста. Возможно, что это не предусмотрено графиком, но тычет в порядке стихийном. Но мне думается, что при постройке графика видно было, что нужно выявлять, а что не относится [к] данному обстоятельству.

    Живопись, как цветопись, напоминает мне в настоящее время людей на такой планете где нет воды, но люди заняты выявлением делания лодок.

    Современные живописцы заняты в большинстве разработкой цвета, выявлять цвет – это их первейшая задача. Современный живописец напоминает мне негра, занятого украшением своего туловища цветными лентами. Так все не соответствует времени и обстоятельству давно ушедшего цвета.

    Но могу обратить внимание на то, что периуд цветного Супрематизма над формою красного квадрата не оказал влияния на живописцев вплоть до самой формы. Не могу [не] обратить внимание, что и возникновение цветных дисциплин в мире школ, тоже вышло из цветного Супрематизма, которые [дисциплины] были построены в Московской школе группой работавших в приблизительных основах Супрематизма.

    Но ведь это только указывало на то, что не было ничего непонятного в цветном Супрематизме, и я был первый против всех дисциплин цвета, так как с моей точки зрения, уже тогда казалось, что я живу в другом динамическом обстоятельстве, где цвету нет места, я не живу в столице какого-либо короля африканских племён.

    Выявление живописи или цветописи в современном динамическом состоянии означало бы, чтобы заводы занялись деланием одних и тех же телег. Но они делают моторы, в другом случае деревня делала бы автомобили, не изменив свою топографию. Автомобиль, как результат нового обстоятельства, должен и изменить обстоятельство деревни, а топография должна подчиниться высшему напряжению и обратиться в его обстоятельство.

    Мы можем выявить большую интенсивность цвета одним привезением большого камня в тот гроб, где все состоит из гуттаперчи???, камень останется камнем, как ненужный хлам. Он не попал в своё обстоятельство. Выявить отсюда цвет – значит ничего не выявить.

    Дальше в другой форме о цвете можно поговорить уже со скептической точки зрения к данному занятию выявлений вообще.

    Допустим, что сидит человек и выявляет цвет. Под этим нужно разуметь, что выявить цвет значит изолировать его ото всех обстоятельств, возможно ли это сделать, ибо выявить через создание обстоятельств, влияющих на выявляемый цвет, уже не может быть чистой выявляемостью, уже не изоляция, вывод из обстоятельств цвета в своё подлинное реальное.

    Второе, можем ли мы сказать, что красное краснее всех, указать пределы, граничность. Когда каждый цвет зависит от влияний движущегося красящего или цветного вещества по разным обстоятельствам. Если нет граничности, то и нет изоляции и выявлений во времени, пространстве.

    Допустим, что удалось установить границу и выявить цвет в форме плоскости на холсте, безразлично – зелёный, синий, красный, жёлтый, что же будет ли это окончательное выявление цвета, не изменится ли он при внесении в него нового элемента. Прочертим внизу холста новую полосу в виде крыши, или в средней [части] сделаем туманное пятно белой или серой краской, или проведём через весь холст контрастную полосу. Мы увидим, что образовалось новое явление, время или пространство, заставившее измениться всей плоскости и даже цветности, оно примет другое вещественное значение.

    К вопросу о выявлении цвета добавить вопрос есть ли измерение, что синий или красный цвет выявлен, можно ли установить меру, мне лично приходилось проделывать эти опыты, и когда с моей точки цвет был в данном месте достаточно выявлен, то работающему над выявлением казался недостаточным.

    Следовательно измеряемость интенсивности цветовой идёт через субъективное усмотрение, а оно уже идёт дальше и изобретает обстоятельства согласно своей личной заострённой субъективности. Где синий цвет может попасть в обстоятельства чёрного, белого, жёлтого, красного, зелёного и обратно все цвета попадают в обстоятельства синего.

    Возможно ли отсюда поставить один натюрморт цветов, что [бы] каждая особь смогла выявить тот или иной цвет. Ни один натюрморт не может быть поставлен для всех, изучение через натюрморты цветного выявления дадут механическое воспроизведение. Принимая за меру то, что каждая личность – призма, преломляющая в себе мир, достаточно уже будет, что познание цветного луча в ней другое, поэтому обнаружить каждую призму путём исследования каждой личности, изучить её, возможно, вносить те или иные добавления, но к какому уровню или линии мы должны приравнивать, мы не имеем никакой линии за исключением предлагаемого мною измерения по существу обстоятельств, которое обнаруживаю в цветном графике.

    Изучение обстоятельств – первейшее дело, ибо в них попадающее вещество, будь то человек или иной материал, принимает то или другое видоизменение.

    Наряду с попыткой или психической манией выявления того или иного элемента живописного порядка, переходят и к выявлению материалов. Целый ряд выявлений, получается, что аэроплан – результат выявления материалов, или обратно – все материалы [это] выявленные результаты выявления определённой заданности.

    Следовательно определённая заданность – причина выявления и материалов. Что кого выявляет, атмосфера – аэроплан, или аэроплан – атмосферу. Конечно, возможно проделывать все, но это все, возможно, будет простым хламом.

    Живописное стремление все время углублялось в проблему выявления света, и по мере углубления рассчитывали, наконец, до подлинности его при помощи науки, наконец им удалось в лице Пуантилистов достигнуть этого предела, и что же произошло, живописцам пришлось констатировать новую реальность – цвет.

    Вместо выявления окончательной реальности выявилась новая реальность цвета, призма указала, что одна реальность в двух степенях или в двух видах, что же из этих двух подлинное, и что нужно выявлять, и что имеет преимущества, цель была поставлена ясно выявить свет, выявили цвет, возможно, что выявляя цвет, выявится другая сторона, и все стороны не имеют граней, через которые возможно выделить выявляемое, нет границ реального и нереального.

    Пуантилистическая работа над выявлением света не могла не оказать влияния на живописца. Которому должно было стать ясным, что свет как нечто живописное состоит из смешения цветовых лучей, в силу чего получается тональное окрашивание предметов.

    Следовательно живопись есть нечто иное, как только конструкция цветов, этот момент освобождает живописца от произвольного окрашивания вещей лежащих вне его воли, и даёт ему возможность подчинить цвета той конструкции, которая требуется его творческой заданности.

    Отсюда, возможно, возникает впервые ответ  что есть живопись.  Отсюда возникает и другой ответ, что живопись и самоцель, ибо одно тожество реального выявления предметов через свет отпало, что живопись есть материал из которого должны быть построены специальные живописные конструкции вещей, целые системы.

    Но это совершалось не сразу, выйдя из света к цвету, ещё долгое время предмет, натюрморт продолжали выкрашиваться в цветное, правда что натюрморт стал как бы уже поводом, и это уже обозначало, что воля живописца уже довлеет над ним, что угрожает форме его новая реконструкция, которая произойдёт уже из необходимости живописной самоцели.

    Другое открытие Пуантилизма возможно было найти в том, что они узнали колебание или движение цветовых лучей, и свет таким образом – динамическое напряжение цвета во времени, отсюда и зависит степень его цветности.

    Отсюда как бы возникает время и живописный материал, цветовая конструктивная масса. Выйдя к этим двум положениям, перед живописцем стала больше расширяться заданность, он все больше осознавал свой живописный материал, который не мог быть приложим ни к какому предмету, так [как] конструкция предмета была совершена на другой заданности. Влетая во время-пространство, мы получаем новые средства выявляющие нашу заданность, здесь вскрывается новая эпоха живописи, новый анализ и новый синтез, здесь возникла проверка того, в чем прежде всего находится моя заданность, в каких или через какие обстоятельства выявляется она, результаты не заставили себя долго ждать, анализ показал, что все конструируется во мне не иначе как в обстоятельстве времени, в пространстве. Отсюда, живописец должен был обратить внимание и на второе обстоятельство, в чем и где он должен реализовать свою заданность. Конечно, реализация заданности может быть только тогда, когда она со всеми своими обстоятельствами будет передана из внутреннего во вне, то есть в то же время и пространство, [в] которое [она] была в представлении луча, как отражение бытия.

    Таким образом мы вышли к новым проблемам живописи, к новым обстоятельствам, живопись должна перешагнуть из одного берега на другой, оставив на том берегу всю свою историческую одежду и стаж, несмотря на все его традиции, древность, опыт.

    Новое обстоятельство потребует новых опытов и средств.

    Почему она должна оставить холст, да потому, что холст, как средство, имел только возможность реализовать высоту и ширину, фактической глубины не имея. Живописец же узнал при каких обстоятельствах у него создаётся и выявляется задание, и что он хочет видеть его подлинно реально, и не как впечатление. Живописец не мог передать объёма реально, как только подозрительное впечатление от него.

    Подвергая исследованию живописное растение, для меня было очень наглядно, как происходит и выявляется весь этот рост живописи, я обнаружил, что холст постепенно должен занять другое положение, так как потребность выявления реального объёма должна дать и новое ему положение.

    Принцип Кубистической наклейки обнаружил собою зародыш или признак объёма, вырастающего из поверхности холста. Наклейка или насыпка уже свидетельствуют о реальном объёме, но не впечатлении. Холст получил новое значение – значение плана, то что больше не может ничего реализовать, как только двухмерный план, поэтому на нем реально все то, что развёрнуто в плане.

    План только основание того, чему нужно выйти в трёхмерную реальность, объем, который при этом трёхмерен ещё не может быть выявлен – это ещё полу объёмное выявление, и чтобы объем выявить, необходимо его перевести во время, то есть снять с фундамента, основания, поднять в пространство, поставить его в обстоятельство вращения, то есть в те условия, в которых он существует в моем внутреннем.

    Пространство и время начинает играть главную значимость и становиться проблемой живописного восхождения. Живописец осознал, что ничто не находится в статической изоляции, как только в динамике, и что весь комплекс элементов, полученный из вне и внутренних его волевых реакций, приводящийся в определённую систему, находится во времени, и каждый элемент соразмещается в пространстве на нужной отдалённости и сближении.

    Вся таковая работа живописца приведения комплекса элементов в систему и получила название «Пространственной реализации» или «Пространственного реализма». В последнем определении ясно указуется, что живопись пришла к аналогичному реальному выявлению другого искусства – архитектуры, или техники вообще. Но это ещё не значит, что и формы будут поводом последним.

    Холст, таким образом, остался до времени подсобным средством простой приблизительной записи всего происходящего во времени комплектования элементов в определённую заданность, которая должна быть реализована в пространстве, а для того, чтобы реализовать заданность, необходимо было живописцу прибегнуть и к новым средствам, то есть технической связи материалов.

    Последнее явление вызвало среди живописцев недоумение, и вот о падении живописи начали вопить, что моё новое искусство не живопись, оно оперирует песком, толем, стеклом, железом, но не живописью, оно от ума, разумно, математически и т.д.

    Эти вопли, ни на чем не обоснованные, кажутся воплем тех людей, которые увидев, что человек стал летать, начали кричать – да разве это люди, разве подобает летать человеку, разве естественно, это от ума, разумно.

    Второе положение ставит вопрос, чем же оперирует или из чего составляется живопись старого живописца, мы видим, что любая живописная поверхность состоит из реализации впечатлений, того же стекла, песка, железа, воды, огня, камня, многие живописцы пытаются достигнуть полной иллюзии их   ……   .

    Можно обратить внимание на то, что живописная поверхность двухмерного холста представляет собою целый ряд различий, но в действительности, все различия фактически состоят из одного цветного вещества, которое в различных местах картины называется облаком, водою, домом, деревом, так что вся поверхность состоит из этих имён, где же живопись? В чем живопись, в том что живописны данные предметы, но ведь жива и каждая постройка. Следовательно и живо всякое построение элементов в определённую систему.

    Мы следовательно имеем дело не с живописью, ибо такого материала или вещества нет, как только [с] цветным веществом, которое конструируясь в разных обстоятельствах творит различия. Одно из таких обстоятельств было и старое понимание живописи, в котором цветное вещество давало то или иное различие или имя вернее впечатления имени его реальной данности.

    Таким образом вижу, что живопись, как цветное вещество вовсе не гибнет, как только перемещается в новое обстоятельство, человек, пересевший из двуколки в аэроплан, остался как человеческое вещество, изменив только свою видовую форму.

    Сдвиг в живописи в сторону четвёртого измерения, конечно, не простая шуточка, касающаяся исключительно одной области, живописный сдвиг во время- пространство – сдвиг  всей трёхмерной культуры.

    Это новое обстоятельство должно разрушить всю трёхмерную культуру, как трёхмерная разрушала двухмерную. Человек перешёл в новое обстоятельство и должен строить новую форму.

    Конечно старики-домоседы, засидевшиеся на покое трёхмерного созерцания, должны зашевелиться и подумать о своём спасении. Недаром же они пугают молодое поколение тем, что вся новая форма – «Вошь», вошью пугают, детей раньше пугали лешим, Змеем Горынычем, антика антикой, туда идите, вы же на самом деле не идиоты, чтобы не понять значение антики для вашей будущей жизни, когда вырастете. Берегите бабушку, она была когда-то очень красива и мила.

    Но в свою очередь возможно сказать , что для идиотов непонятно будущее. Аэроплан не античен, как и свет электричества. Попробуйте, заверните его в античное обстоятельство, не бросится он [со] страху в море антика.

    Сущность в растворении, космос не в мощи целостного, как только распыление, наш земной шар только временное створение или спыление, которое в будущем должно распылиться.

    Маленькие аэропланы недаром вышли из недр земли, их не остановит закон земли, они пойдут туда, откуда пришли и створили планету, земля как рай разойдётся и может сойтись в новом виде, люди как песок, гонимый ветром,  принимают и форму новую и новую поверхность, так и наша трёхмерная, на фундаментах построенная, культура вырастает, выходит на поверхность, чтобы броситься в пространство.

    Живопись в Кубизме достигла своего наивысшего предела и должна перейти во время, эту её наивысшую точку в орбите, после чего начинает распыляться на цветные лучи, все дальше углубляясь, уйдёт из сферы окрашивания, наше сознание не будет воспринимать цветность, ибо его динамическое обстоятельство будет бесцветно.

    Супрематический момент, как новое обстоятельство, показал мне, что в его призме произошли три момента цветного и два момента различий бесцветного – чёрного и белого, по форме трёх квадратов. Это совершилось стихийно, вне обоснований их значения, которое пытались уделить сейчас. Я сверил, как говорил раньше, мою супрематическую линию и линию вообще жизни, как энергии, и нашёл их тожественность графику о движении цвета. В Супрематизме выяснилось три момента цветного чёрного и белого, что и дало мне возможность построить график и выяснить будущее в белом квадрате, как новой белой эпохе миростроения беспредметного Супрематизма.

    Анализ Супрематизма мне дал некую мысль предполагать, что цветное вещество возможно бесцветно и только окрашивается в обстоятельствах того или иного движения.

    Под белым Супрематизмом нельзя однако понимать, что белое получилось от физического колебания, хотя и это не лишено внимания, но белое может иметь и другой смысл, как абсолютной чистоты, в чем нет различий, может быть и чёрное белым в смысле чистоты.

    И так живопись, как цветное вещество пришло в новое обстоятельство, где потеряло все свои цветные различия, вещество как беспредметное, бесцветная энергия.

    Не заключается ли в этом весь смысл всех смыслов, всех учений и умозаключений о мире и всем движении народов к этому белому миру беспредметности (белое понимаю, как чистое поле его цветов).

    Путь к нему очень труден, он может через все учения идёт и воду, кипяток, огонь, газ, железо, динамит, …. , слепящие голубые лучи, химическое …. , песка [пока] не пройдёт все  эти различия, не достигнет его.

    Поэтому красное, как лозунг величайшего пожара, веру, которое сознание в последний раз должно пройти и выйти в белый Супрематизм бесцветного мира.

    На основании постройки графика цветного движения, я установил новый график экономический, политический, в котором форма осознавания того или иного уклона обозначилась окрашиванием, здесь тоже вне цвета ничего не прошло, наоборот, каждое движение, направляющее своё усилие к выявлению социалистической заданности, окрашивало себя, каждое движение, с моей точки зрения, представляло собою динамическое напряжение и от того или иного напряжения получалась окраска.

    Мне пришлось быть свидетелем разговора одного социалиста, который уверял, что красное знамя означает кровь рабочего, но моя точка зрения, согласно графику, что если бы кровь рабочего была зелёная, то все же революция совершилась бы под красным.

    Подобно живописной революции, цветная палитра экономической или социалистической  окрашивает новые формы в разный цвет, каждое сознание политической группировки имеет свою окраску.

    Форма Интернациональная, которая представляет собою цветную палитру. Сейчас мы имеем три формы интернационалистов, которые разделяются между собою своею интенсивностью и формой. Первый [интернационал] из них должен быть на фоне жёлтого, и степень которого должна окрашиваться красным, соцветность увеличивается во втором, и уже красный высший тон напряжения заключился в третьем на диске жёлтого образованием большей поверхности. Поскольку форма третьего интернационала стремится к равенству народов, поскольку она стремится уничтожить различия в широком смысле слова, постольку красное идёт к новому центру – белому, как символу бесцветия, другими словами к безразличию или равенству.

    И в этом случае видно, что цвет исчезает из политической группировки. Анархия кажется окрашена в чёрное, то есть в тёмном не видно ни одного различия, луч тёмный поглотил все цвета и сделал единство вне различий и преимуществ.

    Из всего сказанного о цвете видно, что всюду одно и то же вещество, попадая в то или иное обстоятельство, получает и форму и цветность, отсюда возникают множество различий, но все в человеке стремится к одному обстоятельству, в котором не было ни различий, ни преимуществ, как их нет во вселенной.

    Каждое учение, какое бы оно ни было, стоит на одном и зовёт к одному обстоятельству, в котором не будет различий. К единству, к целому, зовёт к вечному покою, то есть миру, где все равно, а вернее где ничего нет.

    И так заканчивая свою краткую мысль о цвете, свете, о принципе  выявления подлинности, сущности естественного и неестественного, сознательного и бессознательного, выявление подлинного лика мира представляет одно из труднейших дел человека. Все стало опираться на науку и имеет надежду, что она пробьёт брешь во мраке и выявит лик мира через свет, но нет такого света, который бы осветил и выявил лик мира, ибо сам свет есть только степень мрака тёмного, это одно и то же вещество во всех своих степенях.

    Возможно допустить, что под выявляемостью можно понимать слепую реакцию вне и внутри лежащих сил. Отсюда живописец и скульптор, и другой ничего не могут выявить, как только ту реакцию, которая произошла от взаимных воздействий вне и внутри лежащих сил, эти силы меняют формы, где их подлинный лик, который хочет выявить через созерцание бесконечного видоизменения этого мира.

    Этот мировой актёр скрывает себя, как бы боясь показать свой лик, боится чтобы человек не сорвал с него многоликую маску и познал его подлинное лицо среди бесконечного различия.

    Но у этого актёра одна есть щель – это поглощение, луч поглощения чёрный или белый, приятия или отказа, безразлично, там потухает его подлинность, на спектре  нашей науки только одна тёмная или белая полоска, через которую мы видим только мрак, не доступный никакому свету солнц, ибо весь свет состоит из луча мрака. В этой чёрной полоске или щели кончается зрелище.

    Туда вошёл мировой актёр, скрыв многоличие своё, потому что у него нет подлинного лика.

    Но люди не унывают, работают над научными ключами, заостряют топоры и ум, чтобы прорубить щель, но топор, как и ум, не вонзается, как и ключ не находит замочной скважины, ибо нет их в мире, нет ни скважины, ни предмета для рубки.

    Как образуется форма.

    Образование тела.

    Образование центра.

    Что есть центр, центром можно считать место схода лучевой энергии или вообще энергии, центром исхода энергии. В центре можем видеть образование туманности в движении, потом от сжатия наступает образование тела, то есть особого состояния энергии, последнего образования, последнее образование тела, можем считать, что оно происходит не по лучевому из центра нарастанию, а наоборот, наматыванием на центр из вне тяготеющих к нему тел или энергии, которая достигает своего предела и начинает расходиться дальше посредством отрицательного свойства закона о пределе.

    Если предположить, что образовавшийся неизвестно каким образом, центр, который развивает своё тело путём излучения энергии из центра, то очевидно этот центр должен идти к распаду или уничтожению тела в пространстве.

    Если эти лучи тела, частиц не сойдутся вновь, то им угрожает полный распад, они будут двигаться линейно в бесконечность, тем самым покажут, что нет в их существе ни тяготения, ни отрицания.

    Но если принять во внимание происхождение звёзд, появление туманности, как факт скопления частиц, которые движутся в своей массе, само собой разумеется, что они образованы в центр, на который наматываются частицы и сжимаются до своего предельного закона, подобно дереву, ствол разрезанный в поперечине то показывает скорее, наматывание пластов на центр, нежели исходит из него.

    Если принять первый загиб за начало центра, то увидим, что точка, как некий центр, движется, образует (условно) линию, если эта линия способна излучать из себя, частица способна размножаться, то движение этой линии вправо или влево образуют плоскость, предметность которой должна определяться законами систем образования тела. Движение плоскости может образовать тот или иной объем, зависит от задания и обстоятельств, в силу которых происходит то или иное формообразование, так же от этого зависит и образование линий точки центра (последние, с моей точки зрения, существуют только в нашем суждении о природообразовании, чего нет вне этого).

    Образование тела из центра во все стороны, распадение центра на две стороны и образование плоскости, будет только экономическим распадением центра и заполнением пространства. Образование плоскости в одну сторону до законного предела, центр образуется посредине двух – начала и предела. С другой стороны, центр или точка не может образовать ни линии, ни плоскости, при условии если тело образуется с распадением центра, оно образует обязательно диск, круг лучей, обязательно шарообразный. Если материи частицы, каждая образует собою тело из центра образованное, то оно шаровидное.

    Скопление частиц может быть только при взаимном тяготении, при условии, что в какой-либо частице сила тяготения больше, нежели отрицания, если таковая частица соединится с другой, то тем самым покажет, что у частицы «А» сила тяготения меньше отрицания тоже чем частица «В». Соединившиеся А и В, частица В получает плюс тяготения силы, которая подгоняет третью, четвертую. Таким образом, частица В становится центром, все время наматывая вокруг себя новые частицы, а так как предполагается, что каждая частица имеет вращение, то они и вращаются возле частицы В, все больше и больше сжимаясь, и чем больше сжимаются, тем [больше] сила отрицания передаётся  на поверхность от центра и возможно, что этим положением устанавливается предел, как сила отказа, поэтому наматывание новых частиц больше не происходит, если под этой силой разуметь, что она ничтожное, как тоже частицы материи энергия, то эта частица, уже являются предельными, в которых преимущество напряжения отказа нежели приятия, отказ их очень силен, побеждающий и отталкивающий все тяготеющее к частице В.

    Возможно, что форма во вселенной образуется в шаровидную, другой формы не существует, неправильно, образование шара кругообразного или продолговатого зависит от неравного распределения части вокруг В, возможно отсюда и сдвиг центра, то есть когда частица В центрообразуется нарастанием большого количества частиц А, поэтому может быть центр сбоку.

    Форма вселенной шарообразная, человек – [форма] квадратная, углообразная, кубообразная.

    Если тело образуется из центра, то очевидно, что оно разматывается в две стороны, один центр как точка не может разматываться во все стороны, тем более в четыре стороны! Нужно образование новых двух, четырёх центров, каждый самостоятельно движущийся. Поэтому форма имеет как бы движение бесконечного множества точек.

    О содержании.

    «Содержание» возможно является наиглавнейшим техническим средством, связывающим все вне содержания существующее.

    Все, что бы человек не творил, основано на содержании, без содержания ничего не делается, а если делается, то считается без ценным, цены не имеющим.

    Но последняя оценка такового явления была бы преждевременна, преждевременность оценки явилась бы потому, что либо содержание не нравится, или совершенно не улавливается, общество полагает, что существует в жизни два содержания или две формы, которые имеют своё содержание. Одна – материальное благо, другая – духовное, Религиозное, спор между последними, тоже существует, в чем истинное содержание – в духовном, Религиозном или материальном, следовательно «содержание», как средство, через что или чем содержатся формы, чем связуется материя, ещё не установлено, одни полагают, что духовным, Религиозным содержанием все содержится, а следовательно и весь мир – природа, вселенная – связан Религиозным содержанием, в чем как главная суть, как ядро, содержащее вселенную, разумеется в имени Бога. Бог и будет содержанием, Религиозным содержанием всего материального мира вселенной, как некоего тела, в котором он живёт, в совершенстве, как несмертное начало.

    Другое существует линия, что мир как вселенная не содержится Богом, как только своими материальными взаимоотношениями и воздействиями друг на друга, и в том и в другом случае предполагается, что существуют в мире отдельные частицы, которые и держат друг друга, содержат, если существуют принципы приятия и отказа, как отрицания и тяготения, то возможно считать, что материальный мир имеет своим содержанием «тяготение и отрицание, приятие и отказ».

    То же и в первом случае, существование частиц обеспечивается Богом, который возможно обладает последними принципами, если они действительно единственные совершенства технические. Мир содержится и Богом, и тяготением, одна часть человечества живёт в одном мироздании во главе с Богом, другие с другим принципом, две подлинности, два различных мирооснования, два разума, люди двух планет, хотя живут на одной.

    Возможно, что материальность должна видеть чудеса, что одна часть людей висит в безматериальном пространстве, так как содержание их Бог, то что не существует для материалиста.

    Если проанализировать оба основания содержаний, то увидим, что оба беспредметны,  они допустим содержат бесконечное число частиц, блуждавших некогда в пространстве, как бы получается, что мир был хаос вне содержания и что настал момент в котором появилась новая сила, организующая хаос и стала содержать организмы, как организованное тело, конечно, это явившееся содержание не было лишено практического смысла, и создало организм в котором и поселилось. Таким образом появился смысл материальных организаций, появились осмысленные вещи, которого [смысла] ранее не было, если допустить содержание ради содержания, хотя и второе, возможно, появилось для этого «ради», дело только …. к содержанию – беспредметному.

    Но человек с таковым содержанием не согласится, следовательно содержание должно принять в себя ещё другой элемент, элемент осмысливания, что содержать различия может только смысл, а смысл оправдывается во имя «чего». Если таковое «во имя» находится, то явление оправдывается, а если нет – не оправдывается.

    Таким образом, форма связанных различий в виде церквей, оправдывается смысл, во имя которого они сложены, а имя это – Бог, следовательно все содержаться должно именем Бога. В другом случае – материальным благом. Таким образом, установилось два смысла с определённым содержанием и законом. Два учения, в силу которых все различия, например, прямые, кривые, объёмы, как формы и сам материал, с которого произошли последние, должны связываться в его порядке нужности. Если при этом появилось ещё новое учение, то если оно и не соединяет те же различия, то оно бессодержательно, неконкретно, отвлечено.

    В данном случае я имею ввиду искусство вообще и в частности живописное, когда оно шло параллельно последним двум учениям, познавших мир, материальному и духовному, то все его [искусства] проявления были содержательными.

    Когда же живописное искусство стало определять своё мироздание со своим «во имя», то этого «во имя», прежде всего не находят, ибо люди познали два и разделились, они видят только своё имя, отсюда ясно их отношение, что новое искусство вне содержания. Но возможно, что это не так, живописное искусство имеет своё «во имя» – живопись, в которую должны все различия сложиться и осмыслиться живописью, которая их также содержит, как и во всех остальных другое «во имя» в данном времени, всякая вещь может разделиться на несколько смыслов, на несколько содержаний, практическую, утилитарную, духовно-религиозную и искусство, одни и те же прямые, кривые слагаются разно по нужности каждого «во имя», своим сложением, организованностью выражают своё «во имя», свою конкретность.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • Созвездие Морозовых

    Жан-Клод Маркадэ

    Созвездие Морозовых

    Роль русского купечества в развитии искусства трудно переоценить[1]. За три поколения «новая московская буржуазия» прочно обосновалась в российской экономике и постепенно вытеснила исконное дворянство, проживавшее преимущественно в молодой столице Санкт-Петербурге. А. П. Чехов начиная с 1888 года неоднократно обращался к этому явлению в своих произведениях. Последняя пьеса «Вишнёвый сад», ставшая вершиной в его творчества, была написана в 1904 году. Важным литературным источником сведений о жизни семьи Абрама Морозова, отца коллекционеров Михаила и Ивана Морозова, считают роман Петра Боборыкина (1836–1921) Китай-город[2], изданный в 1883 году.

    Этот роман – ода Москве купеческой, её стилю жизни, её экономической и социальной роли во второй половине XIX века, когда предприниматели из купеческого сословия становятся капиталистами. Сам Боборыкин, потомок старинного уездного дворянского рода, вынужден был признать, что развитие благотворительности, обновление экономической, политической и интеллектуальной жизни России, а также её международного статуса, были связано именно с купечеством, которое повсеместно вытесняло аристократию с ведущих позиций. Правда, это не мешает автору время от времени подшучивать над «мещанином во дворянстве», внешний лоск которого не может скрыть его простонародного происхождения, а также подтрунивать над русско-византийской архитектурой московских нуворишей.

    Главный герой романа, обедневший дворянин Палтусов, от лица которого говорит сам автор, любит такую Москву, «пузатую» и «сочную»: «Он чувствовал художественную красу в этом скопище азиатских и европейских зданий, улиц, закоулков, перекрёстков <…> Орда и Византия и скопидомная московская Русь глядели тут из каждой старой трещины»[3].

    Внимание читателя особенно привлекает одна из главных героинь романа, «купчиха» Анна Серафимовна Станицына, стоящая во главе процветающей фабрики. Прототипом этого женского образа стала Варвара Алексеевна Морозова, мать Михаила и Ивана Морозовых. Сохранилось описание этой неординарной женщины, выполненное её невесткой, женой Михаила, знаменитой Маргаритой Кирилловной Морозовой. Любопытно сопоставить эти два описания.

    В романе Китай-город выведено большинство типажей «новой буржуазии»[4]: «А дети его проживают в Ницце, в Париже, в Трувилле, кутят с наследными принцами, прикармливают разных упразднённых князьков. Жёны их все выписывают не иначе как от Ворта. А дома, обстановка, картины, целые музеи, виллы… Шопен и Шуман, Чайковский и Рубинштейн – всё это их обыкновенное menu. Тягаться с ними нет возможности»[5].

    Варвара Алексеевна Морозова была выдающейся личностью. Она никогда не интересовалась живописью, хотя происходила из семьи Хлудовых, знаменитой своим собранием произведений искусства[6]. Она последовала примеру двоюродного брата мужа, знаменитого мецената Саввы Тимофеевича Морозова[7], и отказалась вкладывать средства в создание греческого зала современного Пушкинского музея. При этом Варвара Алексеевна была большим филантропом. Записи её дневника, который она вела с тринадцати до девятнадцати лет, до времени брака с Абрамом Абрамовичем Морозовым, показывают волевой и незаурядный характер. Она с ужасом ожидала замужества и, после череды отказов и согласий, практически против своей воли согласилась выйти замуж за мужчину, которого не любила и всё же родила ему троих детей — Михаила, Ивана и Арсения[8].

    В особняке на Воздвиженке Варвара Алексеевна принимала весь цвет московской интеллигенции. Её салон описан поэтом и «мистическим анархистом» Георгием Чулковым. Она переписывалась с известными писателями, например, с Чеховым и Буниным (несколько писем сохранилось), а также со Львом Толстым, который просил её оказать материальную поддержку движению духоборов. После событий 1905 года она принимала у себя представителей либеральной оппозиции, как и её невестка, Маргарита Кирилловна Морозова, также знаменитая своим салоном.

    Старший сын Морозовых, Михаил Абрамович, не так активно участвовал в общественной жизни, как его мать. Он поступил на историко-филологический факультет Московского Университета, который окончил в 1893 году с отличием. В том же году увидела свет и его первая историческая работа, Карл Пятый и его время. В 1894 году за ней последовали Спорные вопросы западноевропейской исторической науки, в 1895 – сборник с описанием его западноевропейских и египетских путешествий и двух всероссийских выставок, озаглавленный Мои письма (4 декабря 1893 – 15 мая 1894). В том же году был выпущен эротический роман В потёмках. Все работы были опубликованы под псевдонимом Михаил Юрьев, за исключением романа, который был анонимным. На этом журналистская, литературная и научная деятельность Михаила заканчивается[9].

    Его исторические работы свидетельствуют о хорошей эрудиции, юношеский же пыл побуждал Михаила совершать выпады против титулованных историков и позволял сочетать как трактовку событий, основанную на документальных источниках, так, порой, и их вольную интерпретацию вкупе с субъективными заключениями. Будучи славянофилом, он подвергал сомнению утверждения западных исследователей[10].

    Сборник Мои письма включает сорок пять писем и разделён на две части. Первые тридцать два письма представляют собой заметки и очерки, связанные с путешествиями молодого Михаила по Европе (Берлин, Париж, Турин, Рим, Неаполь), затем по территории Египта (Александрия, Каир, Асьют, Луксор). Эти заметки полны размышлений не только о посещённых городах и памятных местах, но и о новом буржуазном сословии, и о смене нравов. Михаил представлял свои письма как «труд писателя», в котором факты перемежаются описаниями природы с претензией на поэтичность.

    В последнем, сорок пятом письме, датированным маем 1894 года, Михаил отмечает, что поколение общественно-политических деятелей 1860-х годов ушло и на место ему пришло купечество: «Нравится нам это или нет, нужно признать, что купечество – сила здесь, в Москве. Купцы аплодируют на театральных премьерах, покупают картины и рассуждают о политике»[11]. Это просвещённый класс, появление которого восстановило связи России с остальным миром. Она теперь читает Ницше или Вырождение Макса Нордау…

    Предпоследнее письмо, сорок четвёртое, – это небольшой рассказ, описывающий влечение семнадцатилетнего подростка к пятнадцатилетней девушке, пробудившей в нём нежные чувства. Но он любит её не настолько, чтобы жениться, и становится причиной её слёз. Тут снова отчётливо проступают литературные амбиции Михаила Абрамовича[12].

    В 1895 году был опубликован его роман В потёмках. Это так называемый «роман воспитания», делающий упор на чувственном и сексуальном взрослении богача-купца, ещё подростка, потерявшего родителей и предоставленного самому себе. Это описание перехода героя от романтической невинной влюблённости к раскрепощённой сексуальности. Это был шанс для Юрьева-Морозова выставить напоказ порочность света, бросив ему вызов: университету, богатым купеческим домам, журнальным редакциям, безнравственности высшего сословия, ханжеству церковной среды… Автор везде видит лишь лицемерие. Ему нравится изображать нравы московского купечества, «с особенным увлечением описывая сцены разгулов и «безобразий», обольщений, адюльтеров и т. п.»[13]. Роман завершается достаточно цинично, превознося порочную безнравственность как высшее достижение «успешной» жизни.

    Роман В потёмках подвергся критике тогдашнего министра внутренних дел И. Н. Дурново за описание «ряда самых пошлых и исполненных возмутительного цинизма сцен»[14], и весь тираж был уничтожен.

    Заглавие романа было, вероятно, заимствовано из Пушкинского Графа Нулина (1825), шуточной поэмы, описывающей «игры любви и случая»: «Влюблённый граф в потёмках бродит…». Но это ещё и отсылка к знаменитым статьям мыслителя, революционного демократа Николая Добролюбова Тёмное царство (1859), Луч света в тёмном царстве(1860).

    Эта история во многом автобиографична. Юрьев-Морозов сводит счёты с Боборыкиным в диалоге главного героя и его адвоката о месте и роли литературы — и в целом искусства — в России середины 1890-х годов, в период выхода в свет текста-предтечи русского символизма, возникшего как ответ на социально и политически ориентированное искусство, царящее в России с 1860-х годов. Речь идет об эссе Дмитрия Мережковского О причинах упадка и о новых течениях современной русской литературы, опубликованное в 1892 году.

    Михаил Морозов, по свидетельствам современников, производил впечатление жизнелюба, зачастую вёл себя в высшей степени экстравагантно и безудержно, обладал избытком энергии, которая не позволяла ему беречь себя и во многом объясняла его преждевременную смерть. Но уровень его коллекции был таким, что, например, Дягилев смог разглядеть в нём «страстность и утончённую чуткость настоящего коллекционера».

    Жена Михаила, Маргарита Кирилловна Морозова, урождённая Мамонтова, представительница ещё одной знаменитой московской династии меценатов, овдовела в 1903 году. После революции 1905 года её роскошный особняк на Смоленском бульваре был местом встречи не только либеральной оппозиции. В нём собирались представители одного из наиболее значительных немарксистских философских движений – московского отделения Санкт-Петербургского религиозно-философского общества, существовавшего в Северной столице с 1907 года и получившего в Москве название «Московского религиозно-философского общества памяти Владимира Соловьёва»[15].

    Маргарита Кирилловна финансировала издание Московского еженедельника, журнала философа князя Евгения Николаевича Трубецкого (1863–1920), пропагандировавшего христианские общественно-политические идеи и просуществовавшего с 1906 по 1910 год. Также она материально поддерживала издательский дом Путь, публиковавший книги по религиозной философии, наряду со знаменитым философско-литературным журналом Логос, основанным в 1910 году Борисом Яковенко (1884–1949) и Фёдором Степуном (1884–1965) и выходившим вплоть до 1914 года.

    Во многом парадоксальный религиозный мыслитель Василий Розанов в своей знаменитой книге Опавшие листья воздаёт хвалу Маргарите Кирилловне, характеризуя её как выдающегося организатора и участницу изданий и собраний по религиозной философии:

    «Удивительная по уму и вкусу женщина. Оказывается, не просто «бросает деньги», а одушевлена и во всём сама принимает участие. Это важнее, чем больницы, приюты, школы <…>

    Душа погибает: что же тут тело.

    И она взялась за душу <…>»[16].

    Выдающийся писатель, рисовальщик, музыкант, романист, теоретик и мыслитель Андрей Белый в своих поздних мемуарах, написанных в начале 1930-х годов, склонен иронически относиться к Маргарите Кирилловне, к которой он испытывал «мистическую» влюблённость между 1901 и 1906 годами и которой посылал безумные письма, подписываясь «Ваш рыцарь»[17]. Вначале письма были анонимными, и первое подозрение об авторстве появилось у Морозовой, когда она приобрела весной 1903 года ритмическую прозу Белого – Симфонию №2. Драматическую. В ней она узнала себя в образе «Сказки» – нимфы, чей образ преследует героя[18].

    Двадцать лет спустя, в 1921 году, Андрей Белый в поэме Первое свидание говорит о своей первой встрече с Софией (Премудростью), воплощённой в Маргарите Кирилловне, а фамилия «Зарина» в поэме этимологически может быть интерпретирована как «Заря», «царица Аврора»[19]. В 1901 году Белый без колебаний заявляет: «Во мне складывается убеждение, что Маргарита Кирилловна Морозова в глубине своей индивидуальной души соединена с Душой Мира: закаты и зори я воспринимаю как улыбки Мировой Души мне адресованные»[20].

    Маргарита приписывала болезни Белого его позднюю горечь по отношению к собственному прошлому[21].

    Белый нападает также на возлюбленного Маргариты Кирилловны, философа князя Евгения Трубецкого. Жорж Нива исправляет шарж, нарисованный писателем, и хвалит князя за «позицию христианского социального реформаторства»[22].

    Маргарита Кирилловна поддерживала также и музыкантов. Она руководила Московским Музыкальным обществом, финансировала многочисленные проекты, в том числе серию концертов, организованных Дягилевым во время Русских сезонов в Париже. Она дружила со знаменитым дирижёром Сафоновым (1852–1918), познакомившим её со Скрябиным, который давал ей уроки игры на фортепьяно, часто посещал её салон и устраивал там концерты. Маргарита Кирилловна была вовлечена в перипетии семейной жизни композитора и после смерти Скрябина содействовала открытию музея в память о нём[23]. Также она была близким другом композитора Метнера (1879–1951), чьи произведения для фортепьяно до сих пор не оценены по заслугам.

    Иван Морозов, сильно отличался от старшего брата. Вслед за Михаилом он встал на путь коллекционирования, однако делал это на свой вкус — и сегодня мы можем увидеть это на выставке Фонда Louis Vuitton. Иван Абрамович никогда не писал ни статей, ни эссе, ни романов[24]. Это был деловой человек, взявший в свои руки руководство Морозовской мануфактурой и помогавший членам семьи управлять их состоянием. Маргарита Кирилловна в своих воспоминаниях отзывается о нём очень доброжелательно. Можно упомянуть деликатность, с которой он защищал свою жену, бывшую хористку «Яра» Досю, от нападок злопыхателей. Он был порядочным человеком, хотя и бонвиваном, любящим, как и Михаил, «языческие» радости мира. Это нашло отражение в его выборе картин и скульптур, среди которых есть работы Мориса Дени и Аристида Майоля. Может показаться удивительным, что представители купечества, воспитанные в старообрядческой среде, собирали картины эротического содержания и – в то же время – иконы. Однако следует помнить, что для русского человека церковная иконография (изображение священных образов, иконы) и «изография» (живопись, изображение живого) принадлежали к совершенно разным сферам жизни.

    С тем же спокойствием и упрямством, с тем же профессионализмом, с которым он вёл свои дела, Иван Абрамович Морозов постепенно собирал свою коллекцию французской живописи и современного русского искусства.

    Как коллекционер более вдумчивый, чем Сергей Щукин, Иван Морозов не принимал рискованных решений там, где он не мог оценить подлинную ценность. Это было отмечено современниками. Процитируем Б. Н. Терновца (первого директора Государственного музея нового западного искусства в Москве): «Чуждый страстности Щукина, вносящий всегда осторожность и строгость выбора <…>, Морозов предпочитал мирные поиски».

    Художник и знаменитый искусствовед И. Э. Грабарь подчёркивал, что Иван Абрамович был «человеком спокойным», без снобизма, без всякого тщеславия, следующим не моде, но своему личному вкусу. Борис Терновец отмечает «верное чутьё» коллекционера, его понимание французской живописи второй половины XIX века: «Стремление к объективности, равновесию и музейной полноте было руководящим принципом Морозова». Он также подчёркивает, что «собирательская лихорадка» захватывала его из года в год всё сильнее.

    Значение собрания Ивана Морозова, как и коллекции его брата Михаила, далеко выходящее за границы Российской империи, неоднократно отмечалось российскими дореволюционнымикритиками. Уже в 1910 году, после передачи собрания Михаила Морозова в дар Третьяковской галерее, Павел Муратов пишет новаторскую статью, предвосхитившую возможность создания в Москве первого в мире «музея современного искусства». Действительно, благодаря брату Павла Третьякова, Сергею, собрание Третьяковской галереи включало коллекцию французских картин от Камиля Коро до барбизонской школы. Идея музея современного искусства, воплотившаяся в Европе и в Америке только в конце 1930-х годов, возникла именно в связи с собранием Морозовых. Об этом впервые пишет в 1912 году директор модернистского петербургского журнала АполлонС. К. Маковский[25] в своей программной статье. Следует отметить, что даже французские музеи на тот момент ещё не признали Сезанна и «и «не [могли] похвастаться обилием произведений с именами […] мастеров [как в Собрании Ивана Морозова]»,(«Моне, Ренуар, Сислей, Писсаро, Дега, Ван Гог – и их последователи и преемники – Дени, Боннар, Вюйар, Синьяк, Герен, Марке, Фриез, Вальта… вплоть до Матисса и „дикой“, склонной к кубизму молодёжи»), «хотя эти мастера выражают, несомненно, целую эпоху в истории искусства, многозначительную эпоху напряжённой борьбы живописи  за  живопись и за священное право  живописца быть самим собою».

    Ужасы Первой мировой войны, катастрофа Октябрьской революции и последовавший за ней сталинский террор привели к тому, что все последующие новаторские попытки в мире русского искусства были полностью уничтожены. Нет больше ни Музея живописной культуры в Москве, ни Музея художественной культуры в Петрограде, открывшегося в 1919 году, ни Музея нового западного искусства, созданного в это же время из национализированных собраний Щукина и Морозова в Москве, организованные при участии Бориса Терновца, Игоря Грабаря и Якова Тугендхольда. Всё было выкорчевано с корнем, и в России до сих пор нет единого музея современного искусства.

    [1] На фр. яз.: Roger Portal, «Du servage à la bourgeoisie: la famille Konovalov» [Из крепостничества во дворянство: род Коноваловых], Revue des études slaves. Mélanges Pierre Pascal, Paris, T. 38, 1961, P. 143–150, и«Industriels moscovites: le secteur cotonnier (1861–1914) [Московские промышленники: хлопководство (1861–1914)]», Cahiers du monde russe et soviétique, vol. 4, no 1-2, janvier-juin 1963, P. 5–46 ; Valentine Marcadé, Le Renouveau de l’art pictural russe. 1863-1914 [Возрождение русской живописи. 1863–1914], Lausanne, L’Âge d’Homme, 1972, P. 59–82, 267–277. Наангл. яз.: Kamile Kucuk, «The Sociocultural Aspects of Merchant Class in the Light of Russian Painting» [Социокультурные аспекты купечества в контекстерусской живописи], European Journal of Multidisciplinary Studies, vol. 1, no 5, mai–août 2016, P. 81–85.

    [2] Китай-город – сохранившийся древний район в центре Москвы, примыкающий к гостинице «Метрополь».

    [3] Боборыкин П. Д. Китай-город. СПб., 1883. Т. 1. С. 251.

    [4] Описание купеческого быта в русской литературе можно встретить в пьесах А. Н. Островского (1823–1886), у Ф. М. Достоевского (Рогожин в «Идиоте», 1869), в повестях Н. С. Лескова (например, «Леди Макбет Мценского уезда», 1865), у М. Горького (Фома Гордеев, 1899). Пётр Боборыкин написал и другие романы о московском купечестве, а также опубликовал «Письма о Москве» в петербургском журнале «Вестник Европы» в 1881 году. Феномен зарождения в России третьего сословия, возникшего в Москве между 1880 и 1914 годами, описан в книге Павла Бурышкина «Москва купеческая» (Нью-Йорк, 1954), по которой мы цитируем выдержки о Морозовской династии в данной Антологии.

    [5] Боборыкин П. Д. Цит. соч. Т. 1. С. 377–378.

    [6] Её отец, Алексей Хлудов, собрал у себя 430 манускриптов и 630 старинных книг; её дядя, Герасим Хлудов, коллекционировал русскую живопись от Павла Федотова до Ивана Айвазовского.

    [7] См. Зильберштейн И. С., Самков В. А. Сергей Дягилев и русское искусство. Т. 1. М., 1972. С. 370–372: «Савва Тимофеевич Морозов, узнав, что его двоюродный брат [Михаил Абрамович] оплачивает стоимость этого зала в размере 27000 рублей, стал над ним публично насмехаться: „Вот какого мы нашли мецената!“»; см. сборник «История создания музея в переписке профессора И. В. Цветаева с архитектором Р. И. Клейном и других документах, 1896–1912». М., 1977. Т. 1. С. 411. »

    [8] Морозова В. А. На благо просвещения Москвы. М., Русский путь, 2008. Т. 1. С. 114.

    [9] В последние годы своей жизни он собирал заметки по истории Успенского собора Московского Кремля, старостой которого являлся.

    [10] См. Юрьев М. Мария Стюарт: письма шкатулки. Спорные вопросы западноевропейской исторической науки. М., Гроссман и Кнебель, 1894. С. 80.

    [11] Юрьев М. Мои письма. М., 1895, С. 238.

    [12] Там же, С. 228.

    [13] Бокова В. М. «Морозов Михаил Абрамович». Русские писатели. 1800–1917. Биографический словарь. М., 1989–1999. Т. 4. С. 134.

    [14] Цит. по Добровольский Л. М. Запрещённая книга в России. 1825–1904. М., 1962. С. 200.

    [15] См. на нем. яз.: Die Petersburger Religiös-Philosophischen Vereinigungen [Петербургское религиозно-философское общество], Wiesbaden, Otto Harrassowitz, 1973; на фр. яз.: «La quête philosophico-religieuse en Russie au début du XXe siècle» [Религиозные искания русской философии нач. 20 века], в Éfim Etkind, Georges Nivat, Ilia Serman, Vittorio Strada (dir.), Histoire de la littérature russe. Le XXe siècle. L’Âge d’argent [История русской литературы. ХХ век. Серебряный век], Paris, Fayard, 1987, P. 190–221; «Les sociétés de philosophiere ligieuse et le symbolisme russe» [Религиозно-философские общества в истории русского символизма], в Jean-Claude Marcadé (dir.), Le Dialogue des arts dans le symbolisme russe [Диалог искусств в русском символизме], Lausanne, L’Âge d’Homme, 2008, p. 32-39

     Записки Религиозно-философского общества в Санкт-Петербурге (Петрограде) (в 3 томах), в которых даны исчерпывающие описания всех заседаний Общества, происходивших в Санкт-Петербурге с 1987 по 1917 год; большая часть выступающих также участвовала в заседаниях московского отделения.

    [16] Vassili Rozanov, Feuilles tombées [1913-1915] [Опавшие листья. 1913–1915], traduction, introduction et notes de Jacques Michaut, Lausanne, L’Âge d’Homme, 1984, P. 139–140.

    [17] М. К. Морозова опубликовала в своих мемуарах значительные выдержки из этих писем. См. Морозова М. К. Андрей Белый. Цит. по сборнику: Андрей Белый. Проблемы творчества. Под редакцией Ст. Лесневского, Ал. Михайлова. М., 1988. С. 522–545. Все письма Белого опубликованы в сборнике: Белый А.Ваш рыцарь. Письма к Маргарите Кирилловне Морозовой. 1901–1928. М., 2006.

    [18] Белый А. Симфонии. М., Художественная литература, 1991. С. 107.

    [19] Белый А. Собр. соч. в 2 т. М., Худ. литература, 1990. Т. 1.

    [20] Белый А. Линия жизни. Под. ред. Спивак М., М., 2010. С. 184.

    [21] Морозова М. К. Андрей Белый. Цит. по: Андрей Белый. Проблемы творчества. Сборник под редакцией Ст. Лесневского, Ал. Михайлова. М., 1988. С. 544.

    [22] Нива Ж. Россия – Европа. Конец схизмы. Литературные и политические этюды. Лозанна, L’Аж д’Ом, 1993. С. 328.

    [23] См. Морозова М. К. Воспоминания об А. Н. Скрябине. // Наше наследие. 1997. №41.

    [24] В некоторых русскоязычных статьях И. А. Морозову приписывают авторство антимодернистского памфлета, появившегося в 1910 году за подписью Ивана Морозова. Искусствовед Н. Семёнова писала, что речь идёт об омонимии (историк петербургской литературы А. Лавров считает, что речь идёт о фельетонисте Иване Григорьевиче Морозове, о котором известно лишь, что он родился в 1860 году).

    [25] Сергей Маковский – сын художника-передвижника Константина Маковского, автора портрета Варвары Алексеевны Морозовой (репродукция на с. 58).